Imagen de una oficina de farmacia en la localidad castellonense de Burriana tomada este lunes 23 de junioMarian Moncho

«Sánchez sigue cobrando pero nosotros no»: las farmacias valencianas denuncian la asfixia financiera del Gobierno

La Generalitat no puede afrontar los abonos a los boticarios correspondientes al último mes por primera vez en 12 años ante la negativa del Ejecutivo socialista a transferir los fondos que le corresponden al Gobierno autonómico

La Generalitat Valenciana no podrá pagar este mes a las farmacias. El motivo: la negativa del Gobierno central a liberar el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) extraordinario. La consecuencia: un impago sin apenas precedentes que no se producía desde hace doce años. «Sánchez sigue cobrando, pero nosotros no», denuncian profesionales consultados por El Debate, que ha recorrido varias oficinas de farmacia para conocer sobre el terreno la realidad que sufre el sector por la asfixia financiera a la que está sometiendo el Gobierno de Pedro Sánchez a la Generalitat.

El anuncio ha encendido todas las alarmas en un sector esencial que, una vez más, se ve obligado a asumir con fondos propios el coste de la atención pública de los medicamentos básicos a la población. El pasado viernes se les comunicó que no cobrarían este mes a través de un correo electrónico al que ha tenido acceso este periódico.

Esto no nos lo esperábamos catorce años despuésJosé María Alés EstrellaVicepresidente del Ilustre Colegio de Farmacéuticos de Castellón

La noticia ha caído como un jarro de agua fría. Para muchas farmacias, junio es un mes complejo. Impuestos, nóminas, proveedores y pagos trimestrales coinciden en el calendario. «Es un mes complicado. Hay que pagar la renta, el trimestre y las extraordinarias, además de a los proveedores. Son facturas muy gordas», lamenta José María Alés, Vicepresidente del Ilustre Colegio de Farmacéuticos (ICOF) de Castellón, en declaraciones a este periódico.

La incertidumbre recuerda a 2011, cuando la falta de pagos por parte del entonces Gobierno de la Generalitat obligó a muchas farmacias a endeudarse o, directamente, a cerrar sus puertas. «Nos ha venido a la cabeza cuando los impagos de aquel año y el temor de que eso se repita», afirma Paula Lavall, Vocal de Oficina de Farmacia del ICOF de Castellón tras ser consultada por este medio. «Esto no nos lo esperábamos», añade Alés.

El Conseller de Sanidad, Mariano Gómez, explica que desde la Generalitat se va a hacer un «esfuerzo de gestión de tesorería» para priorizar los pagos al sector sanitario. Pero los boticarios ya no confían. «Vamos a hacer una excepción este mes, pero esto no puede volver a ser como en 2011, que fue una angustia para todos», advierte Mariano Lloris, titular de una Oficina de farmacia en la localidad castellonense de Burriana.

Los políticos no dejarán de cobrar, ni los funcionarios, pero nosotros sí porque es lo más fácilMariano LlorisTitular de la oficina de farmacia Lloris González en Burriana

Las farmacias trabajan a mes vencido. Es decir, dispensan los medicamentos y facturan después. Ahora, ese desfase amenaza la viabilidad del sistema. «El farmacéutico esto no lo puede soportar más de un mes», subraya Lloris. La situación se agrava en municipios pequeños o rurales, donde muchas boticas apenas disponen de margen financiero.

El Muy Ilustre Colegio de Farmacéuticos de Valencia (MICOF) ha mostrado su «profunda preocupación» al respecto. Su presidente, Jaime Giner, exige que la Administración «cumpla». «Las farmacias cumplen sin interrupciones. En la crisis del covid o en la reciente dana. Ahora le toca a la Administración asumir su parte de responsabilidad», reclama.

Giner recuerda que muchas oficinas de farmacia deben afrontar nóminas, cuotas financieras, pagos a proveedores e impuestos. Todo con fondos propios. «La red de farmacias es un pilar esencial del sistema sanitario. No puede ni debe actuar como financiadora del mismo», afirma.

Imagen de la oficina de farmacia Lloris González la mañana del 23 de junio, BurrianaMarian Moncho

La crítica se repite: «Siempre lo pagamos los farmacéuticos. Los políticos no dejarán de cobrar, ni los funcionarios, pero nosotros sí», insiste Lloris.

La razón es económica, pero también política. La Comunidad Valenciana no ha recibido los 1.900 millones del FLA extraordinario que deberían haberse transferido en mayo. Es la primera vez desde 2012 que estos fondos no llegan en plazo. Sin ese dinero, la Generalitat admite que no puede atender el pago a proveedores fundamentales, entre ellos las farmacias.

El enfrentamiento político ha vuelto a estallar. El Consell acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de bloquear los fondos y perpetuar la infrafinanciación de la Comunidad Valenciana que, según la Conselleria, pierde 165 millones mensuales respecto a lo que le corresponde.

Desde el PSPVPSOE, sin embargo, echan balones fuera y culpan al presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón. El portavoz socialista de Hacienda, José Díaz, afirma que «la Generalitat tiene más dinero que nunca» y que «si no paga es porque no quiere». Recuerda que este año la financiación autonómica asciende a 16.000 millones y que el Estado ha transferido ya 1.000 millones en el primer trimestre.

La derecha dice que no hay dinero y la izquierda asegura que sí lo hay. ¿A quién debemos creer? Lo único cierto es que se limitan a pasarse la pelota unos a otros, pero nadie asume responsabilidadesFarmaceutica adjunta, anónima

«Si con todos los recursos de que dispone, Mazón es incapaz de gestionar los pagos, y más tratándose de un sector tan sensible como las farmacias, lo que tiene que hacer es irse a su casa», remata Díaz.

«La derecha dice que no hay dinero y la izquierda asegura que sí lo hay. ¿A quién debemos creer? Lo único cierto es que se limitan a pasarse la pelota unos a otros, pero nadie asume responsabilidades», denuncia una farmacéutica adjunta de una oficina de farmacia de Burriana que ha preferido mantenerse en el anonimato.

Mientras, los farmacéuticos siguen esperando. El conseller Gómez asegura que si el FLA se desbloquea, los pagos se normalizarán. Pero la confianza está deteriorada. «Desde que recibimos la noticia, no se han puesto en contacto con nosotros. Sólo han hablado con la Administración autonómica», lamenta Lavall.

El fantasma de 2011 planea sobre el sector. Entonces, la deuda con las farmacias llegó a ser millonaria y se prolongó durante meses. Muchas boticas acumularon ingentes impagos con bancos y proveedores. Algunas cerraron. Otras sobrevivieron a base de pólizas de crédito.

La situación actual, aunque puntual, reproduce esa tensión. Si en julio no se regulariza el flujo, los farmacéuticos temen una cadena de impagos. La Generalitat Valenciana asegura que no es su intención, pero el sector no se fía.

Desde los Colegios, se insiste en una demanda básica: información. Necesitan una previsión de pagos, un calendario realista y ub diálogo directo. «Sólo nos queda confiar en que aprueben el FLA lo antes posible», concluye José María Alés, vicepresidente del ICOF en Castellón.

Este lunes, Marciano Gómez ha enviado una carta a las farmacias comunitarias asegurando que la Generalitat restablecerá la regularidad en los pagos a partir de julio. Además, se compromete a reducir el plazo de demora si los fondos llegan antes, y a asumir los intereses derivados del retraso «conforme a derecho».

Imagen de uno de los cajones de medicamentos de la oficina de farmacia Lloris González, BurrianaMarian Moncho

Gómez ha denunciado lo que considera una «asfixia financiera inaceptable» del Gobierno central. En ese contexto, subraya que su departamento ha tenido que hacer frente a más de 800 millones de euros en facturas heredadas de la legislatura anterior. También ha pedido el respaldo de todas las formaciones para reclamar al Ejecutivo «lo que por justicia corresponde a los ciudadanos valencianos».

La Conselleria de Sanidad ha agradecido en la misiva la labor diaria de las farmacias, especialmente en zonas poco pobladas, y avanza medidas para 2025 en apoyo del medio rural: horarios más flexibles, nuevos botiquines y reparto de medicamentos a domicilio.

«Estamos priorizando los pagos a este colectivo, aunque la infrafinanciación estructural y la falta de Presupuestos Generales están estrangulando nuestra liquidez», ha asegurado Gómez.

El drama añadido para las farmacias arrasadas por la dana

Las oficinas situadas en las zonas afectadas por el temporal del pasado 29 de octubre sufren una doble penalización: la devastación del fenómeno meteorológico que arrasó buena parte de la provincia de Valencia y la falta de pago por parte de la Administración.

Es el caso de la farmacia Serigó, radicada en la localidad valenciana de Pedralba. Gonzalo, su copropietario, describe una situación límite: «Aún trabajamos con mobiliario provisional. Nos falta una pared entera. La farmacia parece un loft vacío».

Tras la dana, tuvieron que reorganizar pagos y buscar aplazamientos con distribuidores. «Y ahora ésto», lamenta. «Lo más doloroso es pensar que puede deberse a razones políticas».

En pueblos pequeños, el papel del farmacéutico es clave. «Somos el único recurso sanitario», recuerda. Pero sostener el sistema sin cobrar es inviable. «Nos dicen que será solo un mes. Pero ¿y si no lo es? ¿Y si volvemos a 2011?».

Gonzalo confirma que algunas distribuidoras ofrecen prórrogas. Pero eso no elimina los costes. «Todo ayuda, pero todo cuesta. Y el gasto no se congela. Justo ahora, con la paga extra, la renta, el trimestre… No podía llegar en peor momento».

Desde el MICOF, Giner advierte que el colapso de farmacias rurales es un situación real. «No se les puede pedir más. Es la administración la que debe dar el paso». El riesgo de que la red farmacéutica colapse está sobre la mesa. Y lo está por segunda vez en apenas un año.