Imagen tomada este jueves de Carlos Mazón, María José Catalá y Carlos Casañ durante el homenaje a Miguel Ángel Blanco en Valencia
Valencia homenajea a Miguel Ángel Blanco en el 28 aniversario de su asesinato en un acto que el PSOE tilda de «utilización política»
Generalitat y Ayuntamiento se han sumado al manifiesto Somos Memoria, que ha reivindicado la figura y el legado del exconcejal del PP asesinado por ETA en 1997
La ciudad de Valencia ha recordado este jueves, con rosas blancas y en el parque que lleva su nombre, la figura y legado de Miguel Ángel Blanco, el concejal del Partido Popular en Ermua que fue vilmente secuestrado y asesinato por ETA en julio de 1997. El acto por el 28 aniversario de la muerte ha estado presidido por el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá.
De esta manera, ambas administraciones se han sumado al manifiesto Somos Memoria, elaborado por la Fundación Miguel Ángel Blanco, un texto que señala que «en el significado social y político» de este concejal «se concentran los principios de la civilización y del Estado de derecho, de la decencia moral».
«No vamos a olvidar los hechos, ni la maldad de los asesinos, ni la inocencia de esta víctima que llevamos en el corazón como símbolo de todas y cada una de las miles de víctimas que han tenido que sufrir el zarpazo terrorista durante más de cincuenta años», indica el documento, que ha sido leído por Carlos Casañ, hermano de José Edmundo Casañ, responsable de Ferrovial en la Comunidad Valenciana asesinado por ETA en la capital regional en marzo de 1991: «Hoy estamos aquí por un hecho acaecido hace 28 años. Rememoramos la figura de un político vasco asesinado a sangre fría, como todos los asesinatos de ETA», ha expuesto antes de comenzar la lectura.
«No se habla nada de ETA»
Asimismo, ha apuntado que la historia «ni se puede ni se debe olvidar ni reinventar». «Fue lo que fue», ha añadido, a la vez que ha defendido la necesidad de contar con documentos donde leer «lo que pasó» y ha asegurado que «el periodo más sangriento» de España «duró más de 50 años con la banda terrorista ETA». Casañ también ha comentado que «en los libros de texto no se habla nada de ETA y sí mucho de la Guerra Civil, de la dictadura, de la Transición y de la Constitución», tras lo que ha afirmado que le gustaría que las nuevas generaciones «tuvieran la oportunidad de saber qué pasó en esos más de 50 años».
Imagen tomada este jueves de Carlos Mazón, María José Catalá y Carlos Casañ tras depositar una corona de laurel en homenaje en Valencia a Miguel Ángel Blanco
Concluida la lectura del manifiesto, Mazón, Catalá y Casañ han depositado una corona de laurel a la entrada del parque, junto a las letras en las que se puede leer el nombre de Miguel Ángel Blanco. Tras ellos, los asistentes al han depositado rosas blancas en este punto: «Nuestra memoria personal y colectiva integra los recuerdos de aquellos días de julio de 1997 en los que ETA secuestró y asesinó a un joven de 29 años por ser un ciudadano comprometido con los principios de libertad, pluralidad política y tolerancia. La banda terrorista representaba todo lo contrario: imposición violenta, exclusión, odio al diferente», recoge también el textos.
Además, indica que no se pueden olvidar los nombres de los secuestradores: «Javier García Gaztelu, Txapote, Irantzu Gallastegui y Jose Luis Geresta» y expone que «ETA chantajeó al Gobierno y a toda la sociedad exigiendo, para no cumplir su amenaza, el acercamiento al País Vasco de todos sus presos terroristas». «ETA ya no mata pero su legado permanece. Su brazo político, EH Bildu, ha continuado la ideología de exclusión y odio a España por la que la banda mató, representa e integra a terroristas en sus listas electorales, no condena la violencia terrorista que vulneró los derechos humanos y cívicos de miles de españoles, legitima el, terror en las calles del País Vasco y Navarra y sigue defendiendo los objetivos políticos por el que se mató y se persiguió a muchos inocentes», añade el texto.
Imagen tomada este jueves de Carlos Mazón durante el homenaje en Valencia a Miguel Ángel Blanco
Igualmente, el escrito denuncia directamente que «los testaferros de ETA tienen más poder político que nunca porque el Gobierno de España ha pactado con ellos para mantenerse en el poder». «Esta situación ética y políticamente insostenible es una anomalía democrática que revictimiza a las víctimas del terrorismo» y apela a la «unidad y aislamiento de los violentos, al estado de derecho y a la firmeza democrática», apunta.
Y recuerda que «respetar el Espíritu de Ermua, respetar a Miguel Ángel Blanco, exige no claudicar ante la legitimación del terrorismo, ante su blanqueamiento, ante la impunidad que los terroristas y sus cómplices imponen día a día. Los asesinos de Miguel Ángel Blanco deben cumplir sus condenas, sin atajos, sin alegalidades, por justicia».
Para el PSPV, «utilización política»
Tras el homenaje, la secretaria de Memoria Democrática del PSPV-PSOE y diputada en las Cortes, Mercedes Caballero, que ha asistido también a esta convocatoria junto a ediles socialistas, ha mostrado «decepción por la utilización política» hecha «de un acto en memoria de Blanco y de todas las personas asesinadas por ETA». Ha apuntado que ese uso «va en detrimento de toda la sociedad».
«Se ha dicho que se estaba reclamando una formación para la ciudadanía en temas de terrorismo y quiero recordar que en el presupuesto para 2024 el Consell de PP y Vox eliminó la Cátedra para el análisis, el estudio y la difusión del terrorismo y la defensa de los derechos de las víctimas» de la Universidad de Valencia, una iniciativa «pionera» impulsada por el Ejecutivo de Ximo Puig, ha expuesto la socialista.
En esta línea, la parlamentaria autonómica ha indicado que «queda en evidencia la importancia» que el actual Gabinete de Mazón «da al terrorismo», al tiempo que ha destacado que «ETA dejó de matar y desapareció con el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero». En su opinión, es una «indecencia» que se diga que el actual Ejecutivo central «está apoyado por los mismos que mataban».
«En este momento el Gobierno de España está apoyado en las Cortes Generales por partidos democráticos», ha remarcado, a la vez que ha criticado que se mezcle «la política del PP de ataque a Pedro Sánchez con un homenaje a las víctimas» de ETA. «No se puede hablar de unidad y después desunir. Miguel Ángel Blanco y todas las personas asesinadas por ETA se merecen estos homenajes todos los días», ha subrayado.
La respuesta a la diputada del PSPV-PSOE ha corrido a cuenta de la portavoz adjunta del PP en las Cortes, Laura Chulià, que ha acusado a los socialistas de «pretender silenciar la voz de las víctimas de ETA» en «un acto organizado por la Fundación Miguel Ángel Blanco» y «no por ninguna institución o partido político». Finalmente, ha censurado que los socialistas no respeten «la libertad de los familiares para dar su opinión en un acto organizado por ellos mismos» y que se «vuelva a utilizar el dolor de las víctimas para hacer política».