Una paella valenciana

Imagen de archivo de una paella valencianaJerónimo Roure Pérez

De las gambas de Denia a las de Vinaroz, pasando por la anguila de El Palmar: ruta gastronómica por Alicante, Castellón y Valencia

La Comunidad Valenciana es un territorio de contrastes que también se reflejan en su cocina, rica, variada y con un fuerte carácter mediterráneo. Si bien platos como la paella y la horchata de chufa han cruzado fronteras y se han convertido en símbolos universales de la región, existen otras joyas gastronómicas no tan conocidas como el all i pebre de anguilas o el langostino de Vinaroz, que merecen su lugar en el recetario popular.

Cada provincia valenciana, desde Castellón a Alicante y pasando por el corazón de Valencia, aporta sus sabores únicos, y lo cierto es que la oferta culinaria va mucho más allá del arroz, aunque este siga siendo el gran protagonista de muchas mesas.

Las raíces agrícolas y pesqueras de la región han configurado una cocina estrechamente ligada a su entorno. El litoral, con sus huertas fértiles y su cercanía al mar, ofrece pescados, mariscos y vegetales de calidad inmejorable. En cambio, en las zonas del interior, más montañosas y rurales, predominan los guisos contundentes, las carnes de caza y los productos ligados al campo. Todo esto, unido a las influencias culturales que han pasado por estas tierras a lo largo de los siglos, ha dado lugar a una cocina profundamente rica en matices y tradición.

El arroz, el plato estrella

El arroz es, sin duda, el ingrediente estrella. En su forma más popular, la paella valenciana se prepara con pollo, conejo, garrofó y bajoqueta, cocinado en una paellera sobre fuego de leña. Sin embargo, no es el único arroz emblemático. En Gandía nació la fideuá, una receta marinera que sustituye el arroz por fideos, acompañados de mariscos y caldo de pescado.

Arroces valencianos más allá de la paella

Imagen de archivo de un arroz negro

Más al sur, el arroz negro se prepara tanto en localidades del litoral de Castellón, como el Grao, como en pueblos pesqueros de Alicante, como Torrevieja, Guardamar o Villajoyosa. Su color y sabor provienen de la tinta de calamar, que se mezcla con sepia, gambas, cebolla y ajo en un sofrito potente.

Otro plato emblemático es el all i pebre, muy vinculado a la zona de la Albufera. Se trata de un guiso de anguilas elaborado con ajo, pimentón y patata, que combina la tradición pesquera con el sabor intenso de un sofrito bien trabajado. Es un plato humilde, pero con una potencia gustativa que lo convierte en uno de los más representativos de la gastronomía valenciana.

El esgarraet es otra joya del recetario, especialmente popular en el litoral de la provincia de Valencia. Es una ensalada fría de pimientos rojos asados, bacalao en salazón, ajo y aceite de oliva. Su nombre proviene del verbo valenciano esgarrar, que significa desgarrar, ya que sus ingredientes se preparan en tiras finas y se sirven como aperitivo o acompañamiento.

'All i pebre', receta típica valenciana de la Albufera

'All i pebre', receta típica valenciana de la AlbuferaPinterest

Algo parecido ocurre con la escalivada, más común en las provincias de Castellón y el norte de Valencia, una mezcla de verduras asadas, berenjena, pimiento, cebolla y tomate, que se sirve fría y realza el sabor puro de la huerta.

En Vinaroz, en la costa norte de Castellón, el langostino es todo un símbolo. El langostino de Vinaroz cuenta incluso con una jornada gastronómica propia, en la que los restaurantes de la zona preparan platos creativos con este producto tan valorado. Se suele cocinar a la plancha con sal o formar parte de elaboraciones más complejas como arroces, salpicones o tapas de autor. Su textura firme y su sabor dulce lo han convertido en un referente nacional dentro del marisco mediterráneo.

El interior de la región, por su parte, conserva recetas más contundentes, con protagonismo de la caza menor, los embutidos y los guisos. Aunque menos conocidos fuera de sus municipios, platos como el gazpacho manchego alicantino o el arroz al horno son esenciales en la cocina doméstica y reflejan la identidad de sus comarcas.

Los dulces valencianos

Los dulces también ocupan un lugar importante en la gastronomía valenciana. El turrón, originario de la provincia de Alicante, con epicentro en Jijona y Alicante capital, es uno de los más conocidos. Hecho a base de almendra y miel, su tradición se remonta a siglos atrás y forma parte de la herencia árabe de la región. En Semana Santa, la mona de Pascua es un imprescindible, con un bollo azucarado coronado con un huevo cocido que los niños reciben como regalo y disfrutan en las meriendas al aire libre, especialmente durante las romerías.

Así, la Comunidad Valenciana se revela como un territorio donde la gastronomía no solo alimenta, sino que narra historias. Cada plato es el reflejo de un paisaje, una temporada y una forma de vivir. Desde la paella hasta el langostino de Vinaroz, pasando por dulces ancestrales y guisos de interior, la cocina valenciana es mucho más que arroz: es identidad, es cultura, y es también una forma de compartir el tiempo en la mesa.

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