Imagen del alcalde de Altea, David Zaragozí, en el pleno del 31 de julio.
Un alcalde de Compromís maniobra para que un millonario ruso tome el control de la urbanización más lujosa de la Comunidad Valenciana
La urbanización Altea Hills es en la que Vladimir Putin ha disfrutado de alguna que otra temporada estival antes de no poder salir de Rusia. Ahora la zona residencial más exclusiva de la costa valenciana va a cambiar de manos de gestión dada a la última artimaña llevada a cabo por el alcalde de Compromís de la localidad de Altea. La oposición de PP y Vox denuncia que aprovechó el último pleno antes de verano para votar una derogación de la junta vigente y así propiciar unas elecciones a las que, por los tiempos y métodos elegidos, sólo se ha podido presentar una única candidatura liderada por un millonario ruso, con un completo historial judicial, y una abogada y auspiciada por la empresa Órbita Solar.
El alcalde Diego Zaragozí presentó en el último pleno de la corporación antes de verano una enmienda de urgencia por el que se derogaba la actual junta que rige el orden en la lujosa urbanización. A los concejales de la oposición les pilló la votación por sorpresa y advirtieron que la documentación presentada por el primer edil de Compromís estaba derogada ya. A todas luces, una maniobra política para forzar un cambio de manos en Altea Hills.
La zona residencial más lujosa y enigmática del Mediterráneo valenciano celebra el próximo 28 de agosto su Asamblea Anual de Propietarios de la Entidad Urbanística de Conservación de Altea Hills, una reunión que bien parece una cumbre internacional y que cuenta con traducción simultánea para que todos los propietarios se puedan enterar de los asuntos que quieren comentar sus vecinos.
Dada la maniobra del Ayuntamiento liderado por Compromís y PSOE tras la disolución de la junta por tiempo y forma sólo se ha podido presentar una candidatura. Ésta cuenta con la presencia del millonario Alexei Shirokov, que llegó a ser detenido tras ser considerado uno de los socios principales de la mafia rusa, aunque quedó libre y sin fianza en 2021, la abogada Yrina Sydorenko y cuenta con el apoyo de la empresa Órbita Solar de los empresarios Juan Ferri y José Baldó, vinculados al Hotel-Clínica ZEM, situado en la propia Altea Hills y procesados en su día por créditos irregulares de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) y delitos fiscales.
Al parecer, uno de los aspectos más interesantes para hacerse con la gestión del ente que gobierna la urbanización es que esta entidad es la que gestiona la seguridad dentro de una zona residencial en la que históricamente se ha destacado que «nunca hay robos».
La crítica que hace la oposición es que el alcalde Zaragozí presentara por urgencia un 31 de julio una propuesta inesperada y no consensuada anteriormente. La junta que gestionaba el ente hasta la disolución propiciada por Compromís y PSOE estaba votada por unanimidad de todos los concejales.
El pleno contó en su fase inicial con la votación de los grupos para la inclusión «como punto en el Orden del día» de este asunto, lo que desde el PP se afeó al considerar que «no creemos que haya urgencia alguna». Desde Vox se lamentó que la propuesta de la Junta de Gobierno contaría «con el rodillo típico de la mayoría». Ya las intervenciones, desde PSOE y Compromís se justificó la presentación por parte de Órbita Solar de sendos «recursos de alzara contra acuerdos de la junta» y se llegó a argumentar que «el Ayuntamiento lleva más de 20 años sin mandar a ningún representante a dichas reuniones».
Sabiéndose que la propuesta saldría hacia adelante y que las apelaciones que hiciera la oposición caerían en saco roto, la portavoz popular Rocío Gómez se sirvió de la urgencia de la izquierda ante la queja de la citada empresa «mientras que cuando la oposición pide algo hay silencio, risas y hasta burla».
Mientras en 2021 Marlaska sacaba pecho por la detención de Shirokov como «presunto líder de la mafia rusa», cuatro años después entre Compromís y PSOE propician que un sospechoso habitual de la justicia española pueda hacerse con el control de la urbanización más lujosa de toda la Comunidad Valenciana. La llegada del millonario ruso a la junta de Altea Hills a partir de la reunión de esta semana sólo se ha podido dar por el movimiento táctico llevado a cabo por el primer edil con una votación que sólo aprobaron Compromís y PSOE y que contó con los votos en contra de PP y Vox.