Imagen del nombre de 'València' en la plaza del Ayuntamiento de Valencia.Jaume Lita

Las excusas de Compromís para que Valencia no recupere su denominación oficial en español

La coalición nacionalista apela a los costes del cambio de nomenclatura que gastó cuando borró el nombre de la ciudad en castellano

Compromís cambió, con el apoyo del PSOE, el nombre de la ciudad de Valencia en 2016. La coalición nacionalista estimó oportuno que la tercera ciudad de España tuviera como única nomenclatura oficial en su versión en catalán (València), desechando la forma en valenciano (Valéncia) y suprimiendo por completo el tradicional en castellano (Valencia). Nueve años después, y tras un pormenorizado estudio lingüístico firmado por Aberlard Saragossà, el Ayuntamiento de Valencia liderado por María José Catalá revertirá las políticas nacionalistas y la capital de la Comunidad Valenciana tendrá por oficial su nombre tanto en valenciano como en español. Actualmente está vigente el plazo para presentar alegaciones al plan municipal y la documentación presentada por Compromís es un alegato en contra de su propia medida de hace nueve años.

La coalición catalanista no estimó en 2016 el «coste millonario» de que la tercera ciudad de España eliminara su nombre oficial en castellano y que hubiera que cambiar toda la cartería oficial para hacer desaparecer el nombre en español y para que luciera únicamente en catalán.

Tampoco se estimó oportuno por parte de Compromís hace nueve años pensar que imponer la versión catalana para el nombre de Valencia supondría «dividir a la sociedad». Sólo hay que acudir al informe de Saragossà para confirmar que en valenciano cuando se habla de Valencia se hace con una fórmula fonética que en todo caso establecería escribir Valéncia y no València.

Pues tanto el aspecto económico como el plano social forman parte de las alegaciones presentadas por la coalición que ostentó la alcaldía de Valencia entre 2015 y 2023. Obviamente al tratarse de una medida apoyada por Partido Popular y Vox, Compromís debe mostrarse abiertamente en contra, así como por tratarse de un plan que elimina un nombre en catalán haciéndole hueco a que Valencia recupere su nombre oficial en castellano y en la forma valenciana.

En el momento de la presentación de alegaciones, sistema abierto a la ciudadanía a través de la Sede Electrónica del Ayuntamiento de Valencia hasta el 9 de septiembre, el concejal de Compromís Pere Fuset llegó a tildar de «absolutamente innecesario» el cambio de nombre de la ciudad,

En los juegos políticos suelen pasar estas cosas, que cuando lo hace uno está perfecto y si el contrario hace lo mismo está mal. Compromís cae en la trampa de alegar ahora cuestiones que hubieran servido en contra de su propia medida hace nueve años, cuando el Ayuntamiento tuvo que cambiar toda la cartelería para aplicar el nombre en catalán de la ciudad y desde entonces se puede afirmar que no ha cuajado socialmente la fórmula 'València' .

En la recta final del año será oficial que Valencia recupera su nombre en castellano, pese a los intentos de la izquierda de que la ciudad conserve un nombre artificial ideado únicamente con fines políticos. Valencia nunca fue València, ni durante los nueve años en los que ha estado vigente una fórmula que impulsó Compromís.