Detención de uno de los británicos en el avión con destino Alicante
Una despedida de soltero de unos británicos fuera de control obliga a desviar un avión que se dirigía a Alicante
Un vuelo de Ryanair con destino al aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández terminó el pasado viernes 26 de septiembre en una escala forzosa en Toulouse, Francia. La causa: un grupo de pasajeros británicos que celebraba una despedida de soltero y que, según testigos, convirtió la cabina en un espacio de violencia y caos.
La ruta entre Londres-Luton y Alicante es habitual entre turistas que buscan la Costa Blanca. Sin embargo, este trayecto se torció desde antes del despegue. Varios testigos aseguran que el grupo ya mostraba conductas problemáticas en el aeropuerto y, una vez dentro del avión, comenzaron a cambiarse de asiento, a consumir alcohol adquirido en el duty free y a dirigirse en un tono soez delante de familias con niños.
«La situación empezó incluso antes de despegar», relató Tania, una de las pasajeras, al diario Daily Mail. «Lo primero que hicieron fue abrir botellas de licor y hablar de manera inapropiada en presencia de menores».
El punto de ruptura: peleas y agresiones
Lo que inicialmente eran cánticos y bromas degeneró pronto en empujones, golpes y hasta escupitajos. Una mujer resultó herida tras recibir un golpe en la cabeza cuando intentaba mediar en una pelea. La tensión escaló hasta que el capitán activó el protocolo de emergencia y decidió desviar el avión hacia Toulouse para garantizar la seguridad a bordo.
Agentes de la policía francesa esperaban al avión en la pista. Los vídeos grabados por pasajeros muestran escenas de gran tensión: varios hombres se resistieron al arresto mientras eran sacados del aparato entre forcejeos y gritos. Paradójicamente, el novio -protagonista de la despedida- se mantuvo al margen de los disturbios y no fue detenido.
Cuando los últimos implicados abandonaron la aeronave, la cabina estalló en aplausos, reflejo del alivio de quienes solo querían continuar su viaje hacia Alicante sin más sobresaltos.
Reconocimiento a la tripulación
La gestión de la tripulación de la aerolínea recibió elogios de los pasajeros. «El equipo de cabina estuvo absolutamente sobresaliente, manteniéndose tranquilo, profesional y haciendo todo lo posible por controlar la situación. Supieron gestionar una circunstancia increíblemente compleja con gracia, y merecen ser reconocidos», declaró Tania al medio británico.
Ryanair confirmó que un «pequeño grupo de pasajeros» protagonizó una «conducta disruptiva» y que fueron desembarcados en Toulouse antes de que el avión retomara su ruta hacia Alicante. El incidente ha quedado en manos de las autoridades francesas.