Imagen de archivo de turistas tomando el sol en un hotel de Benidorm (Alicante)
Los hoteles de Benidorm apuestan por un modelo como el de Ryanair para flexibilizar las tarifas de las habitaciones
La patronal turística valenciana pide la desregulación del sector para poder ajustar los precios a las demandas de los clientes
Los hoteles de Benidorm quieren volar más alto, pero sin alas. Inspirados en el modelo de tarifas dinámicas de Ryanair, la patronal hotelera valenciana propone un sistema de precios «flexible», con una tarifa base ajustada al máximo y servicios adicionales opcionales que el cliente pueda añadir según sus preferencias. La idea, defendida por el presidente de Hosbec, Fede Fuster, apunta a una transformación profunda del sector y a una desregulación que permita adaptar la oferta a la realidad del mercado.
El planteamiento se dio a conocer durante una jornada organizada por la Diputación de Alicante y el Patronato de Turismo Costa Blanca, donde Ryanair presentó su campaña de invierno. Fuster compartió tribuna con la portavoz de la aerolínea, Alejandra Ruiz, para exponer una reflexión que, según dijo, el sector lleva tiempo madurando.
Un modelo a la carta
La propuesta consiste en ofrecer una tarifa inicial más baja, a la que el cliente pueda añadir servicios según sus necesidades: limpieza diaria, cambio de sábanas, desayuno ampliado o televisión por suscripción, entre otros. «Supone una gran flexibilidad», resume Fuster, quien considera que esta estrategia puede hacer más competitivos a los hoteles de la Comunidad Valenciana sin reducir la calidad del servicio.
El presidente de Hosbec plantea que esta evolución debe aplicarse con prudencia y atendiendo a la tipología de cada establecimiento. La intención no es rebajar la calidad, sino adaptar los servicios a lo que realmente demandan los huéspedes. Fuster defiende que la clave está en ofrecer libertad de elección, de modo que cada cliente configure su estancia según sus preferencias y presupuesto. Esa flexibilidad permitiría eliminar prestaciones que apenas se utilizan y, al mismo tiempo, incorporar otras más valoradas, ajustando los costes sin sacrificar la competitividad.
Menos normas, más competitividad
Para hacer viable este nuevo modelo, Hosbec reclama una revisión en profundidad del decreto que regula el alojamiento turístico en la Comunidad Valenciana. La patronal propone actualizar la normativa para reducir cargas administrativas, eliminar requisitos obsoletos y dar mayor margen a la autorregulación del sector. Fuster defiende que la hotelería valenciana «compite en un mercado libre, pero con reglas demasiado rígidas», y advierte de que la legislación actual «no puede seguir frenando la innovación».
Turistas en la playa de Benidorm
El planteamiento incluye revisar exigencias que han perdido sentido, como la obligatoriedad de mantener ciertos servicios de restauración o instalaciones ya poco utilizadas. El objetivo es lograr un marco normativo más ágil, adaptado a las nuevas tendencias de consumo y al uso de tecnologías que pueden automatizar muchos procesos. Fuster confía en que la buena sintonía con los responsables autonómicos de Turismo, con una visión «moderna y tecnológica», ayude a materializar esta reforma.
Eficiencia y sostenibilidad
La propuesta también incorpora una dimensión medioambiental. Hosbec defiende fórmulas que premien el consumo responsable y la reducción de residuos, como bonificar a los huéspedes que renuncien a la limpieza diaria de su habitación o al cambio constante de ropa de cama. Estas medidas, habituales ya en algunos establecimientos, permiten ahorrar agua y productos químicos, además de aliviar la carga de trabajo del personal.
El sistema, según el sector, encaja especialmente con el perfil del turista internacional que pasa largas estancias en la Costa Blanca y que no necesita servicios tan frecuentes. Los estudios de comportamiento en países emisores, como Reino Unido o Alemania, muestran que los hábitos domésticos de estos visitantes ya son más espaciados en cuanto a limpieza y cambio de sábanas, lo que refuerza la viabilidad del modelo.
El transporte, pieza clave
Durante la jornada, los representantes turísticos también subrayaron la necesidad de mejorar las conexiones del aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández. El presidente de la Diputación, Toni Pérez, reclamó una conexión ferroviaria directa para reducir el uso del coche en los desplazamientos hacia el aeropuerto. «Sostenibilidad no es meter a tres personas en un coche, sino llevarlos en tren», afirmó. En la misma línea, el presidente de la Asociación Provincial de Hoteles (APHA), Luis Castillo, pidió a Ryanair que traslade esa reivindicación al Gobierno central.
La coincidencia entre la expansión de Ryanair -que aumentará un 12 % su oferta en Alicante- y el debate sobre la modernización del alojamiento ha servido de punto de encuentro entre el transporte aéreo y el sector hotelero. Fuster recordó que «sin transporte y sin industria hotelera y de alojamiento no hay turismo», al subrayar que ambos pilares sostienen el conjunto de la economía turística.
La patronal valenciana aspira así a situar a Benidorm y a la Comunidad Valenciana en la vanguardia del turismo europeo, aplicando a los hoteles la misma filosofía que ha transformado la aviación comercial: tarifas personalizadas, flexibles y adaptadas al cliente.