Imagen de una verbena fallera en la ciudad de Valencia.Jaume Lita

El Ayuntamiento recomienda a las fallas del centro de Valencia que cambien las verbenas nocturnas por tardeos

El portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, asegura que la sugerencia busca «el necesario equilibrio entre el descanso y la fiesta»

Aunque no será hasta el próximo 22 de febrero cuando las Fallas de Valencia 2026 den comienzo de manera oficial con la Crida, todo consejo, normativa y planificación son poco para que las fiestas josefinas transcurran con normalidad y causando la menor molestia a los vecinos, especialmente en los barrios más céntricos y que, por tanto, atraen a más residentes y turistas.

Por ello mismo, el Ayuntamiento ha decidido recomendar que las verbenas nocturnas que las comisiones falleras de Ciutat Vella, es decir del casco histórico de la ciudad, tengan previsto celebrar por la noche en Fallas pasen a hacerse por la tarde. El equipo de gobierno de la capital valenciana ha señalado que se busca lograr «el necesario equilibrio entre el descanso y la fiesta».

Así lo ha indicado el edil portavoz del ejecutivo municipal, Juan Carlos Caballero, preguntado en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno Local por el cambio que se plantea para que en lugar de prohibir las verbenas nocturnas en Fallas se aconseje que sean por la tarde. «La decisión es recomendar, en cualquier caso, que se pase de las verbenas por la noche a tardeos para ayudar a esa convivencia con los vecinos», ha afirmado.

Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

El edil ha explicado que «lo que está haciendo el concejal de Fallas, Santiago Ballester, es intentar llegar a un equilibrio entre fallas y vecinos», al «necesario equilibrio entre el descanso y la fiesta». «Esto es necesario para la continuidad de unas fiestas que son Patrimonio Inmaterial de la Humanidad», ha añadido, al tiempo que ha expuesto que, «evidentemente, todo lo que gira en torno a la falla es lo verdaderamente importante».

Igualmente, Caballero ha comentado que «las verbenas son una parte festiva que acompaña a la fiesta» y «también, fuente de financiación para las propias fallas». Así, ha remarcado que lo que ha hecho el Consistorio ha sido «trabajar con los sectores falleros afectados, con las fallas directamente afectadas», para «escucharlas» y «sentarse con ellas, escuchar sus alegaciones» y «lo que tenían que decir» con el fin de «poder llegar a ese equilibrio».

Caballero ha advertido de que si se detecta en alguna falla que «se afecta en mayor medida al descanso o al patrimonio» histórico y cultural, se estudiará «el caso particularizado» y se trabajará «para llegar a la mejor» solución. «Se está tratando de buscar un equilibrio», ha concluido.