Imagen del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, tomada durante el funeral por las víctimas de la dana

Imagen del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, tomada durante el funeral por las víctimas de la danaEFE

Mazón afronta días claves para dirimir su futuro político tras la encerrona del Gobierno en el funeral de la dana

Las comparecencias en las comisiones de investigación parlamentarias y la declaración de Maribel Vilaplana marcarán el devenir del presidente valenciano, que no tiene previsto dimitir, en plena tensión con Génova

El presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, afronta días claves para dirimir su futuro político tras la encerrona urdida por La Moncloa para dejarle aislado y a merced de las víctimas en el funeral por los muertos en la dana celebrado el pasado jueves.

La ceremonia laica con motivo del primer aniversario de la riada ha marcado un antes y un después gracias a un detalle no menor. Mazón recibió graves insultos y el presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, presente en el acto, comprobó de primera mano el nivel de tensión que se respira en Valencia y como la izquierda ha logrado imponer el relato en virtud del cual el único responsable de la catástrofe que se cobró hace un año la vida de 229 personas no es otro que Mazón.

Con todo, El Debate ha podido constatar que la dimisión no pasa a día de hoy por la cabeza del presidente de la Generalitat.

Con las heridas todavía abiertas de la dana y el duelo sin cerrar, el presidente de la Generalitat salió especialmente tocado del funeral. Así, este viernes, anunció un «proceso de reflexión» y emplazo a una próxima comparecencia para valorar lo sucedido en el acto del pasado jueves, en el que el protocolo impuesto por el Gobierno le marginó, al tiempo que propició que Sus Majestades los Reyes ejercieran de escudo de Pedro Sánchez en el encuentro con las víctimas.

Mazón mantuvo su agenda oficial este viernes en Alicante, con un encuentro con responsables del área de Turismo y Grandes Proyectos de la Generalitat, reservado sólo para medios gráficos. El presidente valenciano ha optado por no exponerse a los medios al menos durante unos días. En ese sentido, diferentes fuentes consultadas por El Debate señalan que el jueves se disparó la tensión entre la dirección nacional del PP y la valenciana. Génova trasladó su desconcierto por las declaraciones de Mazón al día siguiente del funeral que, además, tuvo un gran impacto a nivel nacional al liderar las audiencias en televisión.

En realidad, llovía sobre mojado, porque en Madrid se dispararon las alertas el pasado domingo al trascender nuevos detalles de la cronología del almuerzo de trabajo que compartieron Mazón y la periodista Maribel Vilaplana el día de la dana. El discurso oficial de la cúpula que lidera Feijóo pasa por esperar a que el presidente de la Generalitat dé explicaciones en las comisiones de investigación parlamentarias. A falta de cerrar las fechas para la presencia de Mazón en el Senado y en las Cortes Valencianas, hay un día subrayado en rojo en el calendario: el 17 de noviembre el presidente de la Generalitat ha sido citado por el Congreso.

Dos semanas antes, este mismo lunes, Maribel Vilaplana prestará declaración como testigo ante la jueza que investiga la gestión de la dana a instancias de la Audiencia de Valencia.

En este contexto, el más complicado en el último año desde los días posteriores a la dana para el PP valenciano, Mazón debe afrontar una remodelación de su Gobierno propiciada por la salida voluntaria del vicepresidente para la Reconstrucción y militar retirado, Francisco José Gan Pampols.

Sin solución de continuidad, la agenda de Mazón le debería conducir el miércoles 5 de noviembre a la feria de turismo de Londres y, dos días más tarde, a la apertura del curso académico de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Valencia.

Esta planificación descarta a priori cualquier atisbo de dimisión, según las fuentes consultadas por El Debate. Al menos en el corto plazo. En todo caso, fuentes del partido en Madrid y Valencia exponen que Feijóo y Mazón deben abordar de forma conjunta una salida a la crisis. En Génova preocupa el avance de Vox en las encuestas. Paradójicamente, el líder político que con mayor vehemencia ha defendido a Mazón tras el funeral por la dana ha sido Santiago Abascal. En el PP, sólo la presidenta madrileña Isabel Diaz Ayuso, o su homólogo de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, ha señalado al Gobierno por su responsabilidad política en la riada y por la estrategia para dejar a Mazón al pie de los caballos en el funeral.

Pese a que los sondeos indican que el PP seguiría siendo la formación más votada en la Comunidad Valenciana y podría gobernar con el apoyo de Vox, con el PSPV-PSOE de la ministra Diana Morant en caída libre, a Génova le preocupa el clima de crispación que percibió Feijóo in situ este jueves en una plaza clave para los intereses electorales de su formación.

Mazón ha pedido públicamente a su presidente nacional que en cualquier decisión que se tome respecto a los liderazgos o las candidaturas se tenga en cuenta la voz de la formación en la Comunidad Valenciana.

Las tres condiciones de Feijóo

El presidente de la Generalitat se mantenía firme, al menos hasta el día del funeral, en su voluntad de agotar la legislatura hasta mayo de 2027 frente a la petición de unas elecciones anticipadas que reclaman los socialistas. Otra cuestión serían las candidaturas para los nuevos comicios.

Feijóo, por su parte, siempre ha ligado el futuro político de Mazón a los avances en la reconstrucción de las zonas afectadas por la dana y la evolución de las encuestas. Ahora, ha añadido las comparecencias del presidente de la Generalitat Valenciana en las comisiones de investigación parlamentarias, con especial énfasis en la del Congreso del 17 de noviembre, como una suerte de examen que puede marcar su futuro político.

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