Tanatorio La Siempreviva de AlicanteASV

La Federación Alicantina del Pueblo Gitano exige recuperar los velatorios de 24 horas en los tanatorios de la ciudad

El colectivo denuncia que la limitación horaria impuesta durante la pandemia se ha mantenido de forma permanente y vulnera sus tradiciones funerarias

La Federación Alicantina del Pueblo Gitano ha hecho pública su oposición a la reducción de horarios en los velatorios de los tanatorios de la ciudad, una medida que se implantó durante la pandemia de Covid-19 y que, según denuncian, se ha mantenido hasta hoy sin justificación sanitaria ni acuerdo con los colectivos afectados. Actualmente, los tanatorios de Alicante solo permiten la presencia de familiares y allegados entre las ocho de la mañana y las once de la noche, una franja que la federación considera insuficiente y contraria a sus costumbres.

Para el pueblo gitano, el acompañamiento continuo al difunto es un acto de respeto y afecto que forma parte inseparable de su identidad. Por ello, reclaman que se restablezcan los velatorios de 24 horas, como se hacía antes de la crisis sanitaria. Según explican, el hecho de tener que abandonar las instalaciones al final del horario establecido rompe con una tradición que da sentido al proceso de duelo. «El velatorio continuo forma parte de nuestras costumbres, de nuestro respeto y amor por los difuntos, y es un pilar fundamental de nuestra identidad cultural», recordaba recientemente la federación en una publicación en redes sociales.

La entidad advierte que la restricción horaria les obliga a buscar alternativas inadecuadas, como parroquias o domicilios particulares, que no siempre cuentan con las condiciones de salubridad, ventilación o espacio necesarias para acoger a los familiares y allegados. Estas soluciones improvisadas, apuntan, generan incomodidad y riesgos que podrían evitarse si los tanatorios recuperaran la apertura continua.

«Falta de sensibilidad»

La federación también lamenta la actitud de las empresas que gestionan los tanatorios de la ciudad, que justifican la medida apelando a una supuesta «evolución en las costumbres culturales». Para el colectivo, este argumento demuestra una falta de sensibilidad hacia la diversidad cultural y desconoce que, incluso fuera de la comunidad gitana, muchas familias siguen considerando esencial poder velar a sus seres queridos durante toda la noche. En palabras de Maximiliano Escudero, secretario de la federación, «no es cosa de payos o gitanos, ya que muchas familias de cualquier etnia también quiere velar a sus difuntos durante la noche».

La organización ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de Alicante y a las empresas concesionarias del servicio funerario que abran un proceso de diálogo con las comunidades afectadas. El objetivo, señalan, no es solo recuperar un horario anterior, sino establecer un modelo de gestión que tenga en cuenta la diversidad cultural y religiosa de la ciudad. «Pedimos diálogo y sensibilidad a las instituciones para que se restablezca esta posibilidad en los tanatorios de nuestra provincia. El respeto a la diversidad cultural también se demuestra en los momentos más difíciles», subraya la entidad.

Respeto a la libertad religiosa

Así, consideran que el mantenimiento de la limitación, una vez superada la emergencia sanitaria, supone una medida discriminatoria de hecho, al no contemplar las necesidades de colectivos que mantienen vivas sus tradiciones funerarias.

La reclamación no se limita al pueblo gitano: según la federación, son muchas las familias alicantinas que comparten el deseo de acompañar a sus difuntos sin restricciones horarias. Por ello, insisten en que no se trata de una petición particular, sino de un derecho a la libertad cultural y religiosa. La federación entiende que la convivencia se fortalece cuando las instituciones reconocen las distintas formas de vivir el duelo y de despedir a los seres queridos.