Proyecto de isla flotante en el Puerto de Alicante
El Puerto de Alicante entierra su isla artificial: fin a un proyecto de tres millones marcado por fallos y riesgo de colapso
La «isla flotante» que debía convertirse en el emblema del nuevo frente marítimo de Alicante será finalmente desmantelada. La Autoridad Portuaria de Alicante ha iniciado el expediente para resolver el contrato con la constructora Vías y Construcciones, del grupo ACS, y demoler la plataforma artificial levantada en la bocana de la dársena interior.
El Consejo de Administración del organismo, presidido por Luis Rodríguez, acordó este martes «restituir el lecho marino original», una decisión que pone fin a uno de los proyectos más ambiciosos -y fallidos- de la última década en el puerto. Los técnicos han certificado que la estructura, construida sobre pilotes, no cumple las condiciones mínimas de seguridad y presenta un «alto riesgo de colapso», según un informe del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX).
De obra icónica a fiasco técnico
El proyecto nació en 2021 como una pieza central del plan de modernización de los muelles interiores. La idea era crear una isla artificial destinada a un restaurante panorámico y completar un anillo peatonal de 2,8 kilómetros alrededor de la dársena. La actuación se adjudicó en febrero de 2022 por algo más de dos millones de euros a Vías y Construcciones, con un plazo de ejecución de cinco meses.
Las obras comenzaron con expectativas altas, pero el proyecto encalló casi desde su inicio. Durante la cimentación, uno de los pilares de apoyo sufrió un hundimiento parcial que obligó a reforzar el lecho marino. A pesar de los trabajos adicionales, persistieron las dudas sobre la estabilidad de la plataforma.
En marzo de 2023, con la obra prácticamente finalizada, la empresa se negó a realizar la prueba de carga definitiva que debía certificar la seguridad de la estructura. Aquella negativa impidió al puerto recepcionar la obra y desencadenó una cadena de informes periciales que acabaron por desaconsejar cualquier uso público.
Recreación del restaurante proyectado en la isla
El CEDEX fue tajante: la plataforma no soportaría el peso previsto para el edificio de restauración y existía «un riesgo estructural elevado». Desde entonces, la Autoridad Portuaria encargó auditorías y estudios complementarios que coincidieron en un mismo diagnóstico: la estructura es irrecuperable.
Un agujero de 2,7 millones
La Autoridad Portuaria ya ha asumido la pérdida casi total de la inversión. En sus cuentas de 2024 registró un deterioro de 2,7 millones de euros, siguiendo la recomendación de la Intervención General del Estado, que consideró el activo «no recuperable».
El organismo ha intentado durante los dos últimos años alcanzar una solución técnica o un acuerdo con la constructora, sin éxito. «Se han agotado todas las vías para subsanar la situación», admitió el presidente del puerto, Luis Rodríguez, tras el Consejo de Administración. «La prioridad ahora es garantizar la seguridad, la transparencia y la responsabilidad ante la ciudadanía», añadió.
Isla proyectada en el Puerto de Alicante
Con la incoación del expediente, la empresa dispondrá de diez días para presentar alegaciones. Si no se produce un acuerdo, el asunto se elevará al próximo Consejo, previsto antes de fin de año, con la previsión de aprobar la demolición completa de la estructura y la recuperación del entorno marítimo original.
La restauración del lecho marino
La demolición será costeada, en principio, por la Autoridad Portuaria, aunque no se descarta reclamar una compensación económica a la adjudicataria. El objetivo, según fuentes del organismo, es «recuperar las condiciones previas de navegabilidad» y eliminar un elemento que se ha convertido en un obstáculo físico y económico para el puerto.
El proyecto incluía además un barco-taxi eléctrico que debía conectar la isla con los muelles 5 y 10. La embarcación fue botada en 2024, pero nunca llegó a entrar en servicio debido a los problemas de la plataforma. Ahora, el puerto planea reutilizarla para otros fines.
También ha quedado sin efecto la concesión de explotación para el restaurante, adjudicada en su día a una alianza entre Forty Group y Alicante Gastronómica, que preveía un espacio de hostelería distribuido en tres niveles sobre el mar.
El final de una promesa frustrada
Con 34,8 metros de largo y 20 de ancho, la isla estaba llamada a ser el icono del nuevo puerto de Alicante. Su silueta rectangular, con un extremo curvado hacia el mar abierto, debía servir como punto de conexión entre los muelles de Poniente y Levante y ofrecer una imagen renovada de la fachada marítima.
Cuatro años después, la estructura será desmantelada sin haber llegado a inaugurarse. En palabras de la Autoridad Portuaria, la decisión adoptada refleja «una gestión responsable con el dinero público y la protección del entorno portuario».