Imagen de archivo del portavoz de Vox en las Cortes Valencianas, José María Llanos
Vox enmienda la Renta Valenciana de Inclusión para evitar que se beneficien delincuentes y okupas
El Grupo Parlamentario Vox en las Cortes Valencianas ha presentado catorce enmiendas al Proyecto de Ley de la Generalitat para la mejora de la Renta Valenciana de Inclusión. Con estas modificaciones, la formación de Santiago Abacal busca asegurar que la ayuda cumpla su verdadera finalidad: ser un apoyo temporal para quienes lo necesiten y fomentar la inserción laboral, la educación y la responsabilidad individual.
La diputada Miriam Turiel explica que la «mejor política social es aquella que permite a las personas encontrar un empleo digno y salir adelante por sí mismas. No queremos cronificar la dependencia de las ayudas públicas».
Ayuda temporal, no indefinida
En este sentido, Vox propone que la duración máxima de la Renta Valenciana de Inclusión sea de seis años, prorrogables excepcionalmente a tres en casos justificados. Durante ese tiempo, los beneficiarios deberán seguir un Plan de Inserción que fomente la formación, la búsqueda de empleo y la compatibilidad con el trabajo mediante incentivos.
Turiel insiste en que «el objetivo no puede ser mantener a la gente en la precariedad, sino ofrecerles herramientas para salir de ella». Además, se debe evitar que delincuentes - personas condenadas por delitos graves como agresiones sexuales, homicidios, lesiones, robos o delitos contra el patrimonio- y okupas cobren ayudas públicas. «No puede ser que quien incumple la ley se beneficie de los recursos de todos los valencianos», remarca la parlamentaria.
Además, la formación conservadora amplía el concepto de protección a todas las víctimas de violencia intrafamiliar, incluyendo mujeres, hombres, niños, ancianos y personas homosexuales: «Nosotros no excluimos a nadie. Condenamos toda forma de violencia, venga de quien venga. La izquierda usa la violencia contra la mujer como propaganda sectaria; nosotros defendemos a todas las víctimas», destaca la diputada Turiel
Integración y respeto a las costumbres
El Plan de Inserción propuesto por Vox incluye también la alfabetización, la inserción laboral y la integración cultural, así como el compromiso de respetar las costumbres y valores de la sociedad española. El partido considera que quienes «denigren a la mujer o a la infancia no deben recibir ayudas públicas». Estas medidas se alinean con la Proposición de Ley de Protección de la Dignidad de las Mujeres y la Seguridad Ciudadana en el Espacio Público, presentada por el partido en el Congreso, que propone la prohibición del burka y el nicab.
En cuanto al «compromiso con la educación», los conservadores abogan por la «lucha contra el absentismo escolar». Así, dos de las enmiendas están dirigidas a «garantizar que los beneficiarios de las ayudas lleven a sus hijos al colegio, combatiendo así el absentismo escolar», al que Vox califica de «lacra social» que limita las oportunidades de los menores.
«La educación es el verdadero ascensor social. No podemos permitir que quienes no cumplen con este deber fundamental sigan recibiendo ayudas públicas», apunta la organización, que con este conjunto de enmiendas «reafirma su compromiso con una política social centrada en el trabajo, la familia, la seguridad y la responsabilidad individual, frente al modelo asistencialista promovido por los partidos de izquierda».
«Defendemos una sociedad de oportunidades, no de subsidios permanentes. Queremos que las ayudas lleguen a quien realmente las necesita, y que sirvan para salir adelante, no para depender del Estado», concluye Turiel.