El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en la estación de metro el día de su toma de posesión

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en la estación de City Hall el día de su toma de posesiónEuropa Press

El nuevo alcalde de Nueva York reivindica el legado de un arquitecto valenciano

Zohran Mamdani evoca a Rafael Guastavino Moreno durante su toma de posesión en la ciudad de los rascacielos

El primer gesto de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York no se produjo en el despacho del Ayuntamiento ni ante una multitud en la calle, sino bajo tierra. El dirigente demócrata juró el cargo el pasado jueves en la antigua estación de metro de City Hall, una infraestructura cerrada al público desde hace décadas cuya arquitectura remite a los inicios del siglo XX y al legado del valenciano Rafael Guastavino Moreno, una figura clave -aunque durante años relegada- en la construcción de la ciudad moderna.

La ceremonia, de carácter privado, se celebró en un espacio hoy en desuso y abierto únicamente a visitas turísticas. Mamdani, primer alcalde musulmán de Nueva York, prestó juramento sobre dos ejemplares del Corán, uno de ellos perteneciente a su abuelo, ante la fiscal general del Estado, Letitia James, y en presencia de su familia más cercana. El escenario elegido, sin embargo, fue el elemento que más atención suscitó dentro y fuera de la ciudad.

Inaugurada en 1904, la estación de City Hall forma parte del ambicioso proyecto con el que Nueva York aspiraba a consolidarse como referente internacional de modernidad y progreso. Sus bóvedas cerámicas, arcos de ladrillo y una decoración inusualmente cuidada para una infraestructura de transporte público la convierten en una excepción dentro de la red de metro. También en el testimonio de la decisiva aportación de Guastavino, conocido como «el arquitecto de Nueva York».

Los túneles como escenario político

La elección de este espacio subterráneo no pasó desapercibida. Bajo las bóvedas diseñadas con el sistema constructivo desarrollado por el arquitecto valenciano, Mamdani lanzó un mensaje cargado de simbolismo sobre el papel del poder público y la función social de la ciudad. «La estación fue construida como un monumento a una ciudad que se atrevió a ser hermosa y a construir grandes cosas que transformarían la vida de los trabajadores. (...) Esa ambición no debe ser un recuerdo confinado únicamente en nuestro pasado, ni debe aislarse únicamente a los túneles de debajo del Ayuntamiento».

El gesto fue interpretado como una declaración de intenciones por parte del nuevo alcalde, miembro del ala socialista del Partido Demócrata, que ha basado su campaña en un discurso centrado en la vivienda, el coste de la vida y la intervención pública. Al mismo tiempo, la puesta en escena subrayó su voluntad de romper con las liturgias tradicionales del cargo.

El valenciano que dio forma a la ciudad

Rafael Guastavino Moreno nació en Valencia en 1842 y se formó en Barcelona, donde aprendió la técnica de la bóveda tabicada o bóveda catalana, heredera de la tradición mediterránea árabe y bizantina. Tras emigrar a Estados Unidos en 1881, adaptó y perfeccionó este sistema constructivo utilizando cemento Portland y acabados cerámicos ignífugos, una innovación que resultó decisiva en un país marcado por los grandes incendios urbanos del siglo XIX.

Estatua de Rafael Guastavino en la plaza de la Reina de Valencia

Estatua de Rafael Guastavino en la plaza de la Reina de ValenciaWikipedia

En Estados Unidos, la técnica pasó a conocerse como tile arch system o Guastavino system. Su bajo coste, rapidez de ejecución y resistencia al fuego la convirtieron en una solución ideal para grandes obras civiles. Guastavino y su hijo aplicaron este sistema en 360 edificios de Nueva York, alrededor de un centenar en Boston y decenas más en ciudades como Baltimore, Washington DC o Filadelfia.

Un legado con reconocimiento tardío

Estaciones ferroviarias, puentes, catedrales, ayuntamientos y museos incorporaron las características bóvedas de ladrillo fino que hoy forman parte del paisaje urbano de la ciudad. Esa presencia masiva le valió en su momento el apelativo de «el arquitecto de Nueva York», aunque su figura quedó durante décadas en un segundo plano, incluso después de su muerte en 1908.

Estación de City Hall

Estación de City HallWikipedia

No fue hasta los años setenta cuando su obra comenzó a ser objeto de una revisión crítica y patrimonial. Hoy, el Ayuntamiento de Nueva York promueve recorridos específicos para visitar sus edificios, conscientes de la importancia de una técnica que sostuvo buena parte del crecimiento urbano durante la llamada Gilded Age.

Del símbolo a la gestión

La escenografía de la toma de posesión contrastó con la contundencia de las primeras decisiones políticas de Mamdani. En su primer día oficial, el alcalde firmó la revocación masiva de las órdenes ejecutivas dictadas por su predecesor, Eric Adams, desde septiembre de 2024, y anunció una ofensiva contra los grandes propietarios inmobiliarios.

Mientras se multiplican los análisis sobre el alcance real de su agenda, el arranque de su mandato ha quedado marcado por una imagen poco habitual: un alcalde musulmán, jurando el cargo bajo tierra, en unos túneles que condensan tanto la ambición histórica de Nueva York como la huella profunda de un arquitecto valenciano que ayudó a construirla.

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