Imagen de archivo de la ruta para llegar a la Font de l'Ull de Xeraco, Valencia
La ruta perfecta después de un episodio de lluvias en Valencia: accesible y fácil para hacer en familia
La Comunidad Valenciana es mucho más que sol y playa. Su clima amable y la diversidad de paisajes hacen que la naturaleza sea uno de sus grandes tesoros, no solo en la costa, con calas y arenales conocidos en todo el mundo, sino también en el interior, donde montañas, barrancos y valles esconden fuentes naturales, cascadas temporales y una amplia red de senderos para todos los niveles.
Tras episodios de lluvias intensas, estos espacios cobran una vida especial y se transforman en escenarios de gran belleza. En este contexto, una de las rutas que mejor refleja esa cara más verde y sorprendente del territorio es la Font de l’Ull de Xeraco, en la provincia de Valencia.
Después de las precipitaciones registradas a comienzos de 2026, este rincón del término municipal de Xeraco vuelve a mostrar un aspecto espectacular. El manantial, situado en la zona montañosa del municipio, desborda agua y alimenta con fuerza el barranco que lo acompaña, conocido por distintos nombres según el tramo y la tradición local, y que acaba aportando su caudal al Barranco de les Fonts. El agua corre con ímpetu, brota de manera puntual en pequeñas surgencias que solo aparecen en épocas húmedas y se suma a lo largo del recorrido, especialmente en el entorno de la Senda Blanca, donde el paisaje cambia por completo y adquiere un carácter casi selvático.
Imagen de archivo de la Font de l'Ull de Xeraco, en la provincia de Valencia
La Font de l’Ull no es un simple nacimiento de agua ni una fuente pensada como elemento decorativo. Se trata de una obra hidráulica de gran valor histórico, excavada directamente en la montaña y utilizada durante siglos para el abastecimiento de la población. Estudios sobre las fuentes de la Safor describen un entramado subterráneo que alcanza los 144 metros de longitud, una cifra que da una idea clara de la importancia estratégica que tuvo este manantial en el pasado.
A lo largo de ese recorrido se distribuyen varios pozos de ventilación que, cuando la vegetación lo permite, aún pueden identificarse desde el exterior por sus tapas metálicas. En el interior de la cavidad se conserva una estrecha canal central por la que discurría el agua hacia la tubería de salida que la conducía hasta el casco urbano. A ambos lados se habilitaron pequeños pasos laterales que permitían a los encargados del mantenimiento moverse por la galería sin enturbiar el caudal. Es un ejemplo claro de ingeniería tradicional, humilde en apariencia, pero tremendamente eficaz y bien pensada para su época.
Muy cerca del nacimiento, antes de llegar a la fuente propiamente dicha y ya en el entorno de la Senda Blanca, un pequeño azulejo colocado sobre una roca recuerda que por ese punto descendía la canalización que llevaba el agua hasta el pueblo en el siglo XVII. Este detalle ayuda a entender hasta qué punto la Font de l’Ull formó parte de la vida cotidiana de Xeraco durante generaciones.
Recorrido de la ruta para llegar a la Font de l'Ull de Xeraco, Valencia
La visita puede completarse con una ruta circular corta y accesible, de alrededor de dos kilómetros y con un desnivel muy moderado. El itinerario arranca en el área recreativa situada en el Camí de la Font de l’Ull, donde es posible aparcar con facilidad. Desde allí se avanza por la Senda Blanca hasta alcanzar la caseta y el nacimiento del manantial. Tras disfrutar del entorno y del sonido del agua, el regreso se realiza por una pista forestal cómoda que cierra el recorrido sin complicaciones. Es un paseo ideal para realizar en familia, ya que solo existe un breve tramo algo más pedregoso, mientras que el resto discurre por senderos amplios y pistas en buen estado. La presencia de sombra en buena parte del camino lo convierte además en una opción muy agradable en días templados.
Qué ver en Xeraco
Xeraco, situado entre el Mediterráneo y la montaña, es un destino que sabe combinar la calma de su entorno natural con una identidad cultural muy marcada. Aunque su playa es uno de sus principales reclamos, conocida por su amplitud, la limpieza de sus aguas y los reconocimientos que avalan su calidad y sostenibilidad, el municipio ofrece mucho más a quienes deciden ir más allá del litoral. El interior guarda senderos, zonas húmedas de gran valor ecológico como el marjal y rutas que permiten descubrir cuevas, miradores y paisajes abiertos sobre la comarca de la Safor, como la Font de l’Ull.
Esta diversidad convierte a Xeraco en un lugar atractivo tanto para quienes buscan actividad al aire libre como para quienes prefieren paseos tranquilos o recorridos en bicicleta que conectan el núcleo urbano con la playa. Todo ello se completa con una gastronomía profundamente ligada a la tradición valenciana, donde los arroces, las elaboraciones al horno y las recetas heredadas conviven con dulces locales que siguen elaborándose como antaño. Entre ellos destaca el massapà, inseparable de las fiestas y celebraciones, y símbolo de una cultura que se mantiene viva.