Imagen tomada este lunes de José Manuel Cuenca recibiendo el impacto de una pancarta a su llegada al careo con Salomé Pradas
Los técnicos no logran recuperar los mensajes del exjefe de Gabinete de Mazón el día de la dana y confirman que están borrados
El que fuera jefe de Gabinete de Carlos Mazón, José Manuel Cuenca, ha acudido este viernes a los Juzgados de la localidad valenciana de Catarroja, cuya titular instruye la causa penal sobre la gestión política de la dana del 29 de octubre de 2024. Lo ha hecho, tal como le requirió la jueza Nuria Ruiz Tobarra para comprobar si se pudieran recuperar los mensajes cruzados el día de la riada y que no aparecen en el terminal que devolvió en su día.
Al respecto, tres técnicos de la Dirección General de Tecnologías de la Generalitat (DGTIC) no han logrado extraer los WhatsApp de Cuenca. En concreto, la magistrada pidió al exdirigente que entregase, tal y como se ofreció a hacer el pasado lunes en el careo con la exconsellera Salomé Pradas, la tarjeta SIM de su teléfono. Asimismo, en la misma providencia, la magistrada requirió a la DGTIC para que aportara el móvil de Cuenca y que, con un técnico de ese departamento, en presencia del testigo, se pudiera llevar a cabo ante la Letrada de la Administración de Justicia (LAJ) el acceso y el cotejo de los mensajes.
Cuenca ha accedido en esta ocasión con un vehículo por el garaje de los Juzgados. La vez anterior, el lunes, lo hizo a pie y terminó siendo insultado e increpado con una pancarta que le dio en la cabeza. Tras entregar la SIM, los técnicos han intentado recuperar sus mensajes pero estaban todos borrados. Por este motivo, se ha solicitado que se oficie a la Policía Judicial que lo intenten ellos.
A su salida, Cuenca sí lo ha hecho andando y se ha parado a atender a los medios de comunicación que esperaban en la puerta. Ha indicado que «nunca» borró los mensajes, sino que «se perdió información en un cambio de portabilidad». Al respecto, el testigo ha explicado que hizo «lo cualquiera hace con un teléfono de empresa». «Cuando abandoné la empresa, restablecí el teléfono y lo entregué tal y como me lo habían dado a mí. Eso es todo lo que hice», ha insistido. También ha dicho que este viernes ha vuelto a Catarroja «a colaborar» y, sobre los mensajes borrados con Mazón, solo recuerda que le informó de la situación de Utiel.
El móvil y los mensajes
Un informe reciente de la Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la Generalitat Valenciana entregado en el juzgado reveló que el terminal devuelto por Cuenca a través del Servicio de Asuntos Generales y Patrimonio de la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia, un iPhone 14 Pro Max 256GB Space Black, había sido reseteado antes de su entrega a la DGTIC, por lo que todas las aplicaciones o datos que pudieran estar en él estaban borrados.
Ruiz Tobarra había pedido oficiar a la Dirección General de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones de la Generalitat Valenciana para que dijera si resultaba factible la recuperación de los mensajes de WhatsApp intercambiados el 29 de octubre de 2024 entre Cuenca y el expresidente de la Generalitat y, en caso de que fuera posible, que no los eliminara. En la segunda declaración de Cuenca en el juzgado, que tuvo lugar el 12 de diciembre, el ex jefe de gabinete negó haber dado algún tipo de instrucción a la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas de parte del entonces jefe del Consell el día de la catastrófica dana y aseguró que los WhatsApp que la investigada había aportado a la causa estaban «descontextualizados».
«A mí nadie me encomendó dar órdenes a nadie y menos a la consellera», declaró Cuenca, al que la jueza le pidió que aportara sus mensajes con Pradas, a lo que él contestó que no podía recuperarlos porque no tenía copia de seguridad en el teléfono. Insistido por la magistrada sobre este aspecto, el testigo alegó que no iba a aportar su móvil para proteger su intimidad aunque, finalmente, admitió que se preguntara a la Generalitat si se podían recuperar los mensajes con Mazón y, en caso afirmativo, que se le interpelara a él por si daba su consentimiento para recabarlos.
Ante esta declaración y las peticiones de varias acusaciones, la jueza pidió a la Dirección General de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones de la Generalitat Valenciana que informara de la posibilidad de recuperación de los mensajes con el terminal móvil corporativo que tuviera asignado Cuenca el 29O, aunque la DGTIC reveló que, tras el reseteado, el móvil tenía «la configuración de inicio del fabricante». Hoy se determinará si finalmente se pueden recuperar esos mensajes.
Declaraciones del 112
Durante esta jornada también estaban citados en el Juzgado de Catarroja, como testigos, un operador del 112 Comunidad Valenciana y la supervisora. El primero en comparecer ha sido el operador, que ha indicado que él estuvo de guardia durante la noche del 28 al 29 de octubre y concluyó su trabajo a las 7 horas, así que no ha podido aportar detalles sobre la gestión del día de la riada.
Sí que ha comentado que a última hora antes de irse empezaron a llegar avisos por achiques de agua y un par de personas atrapadas en vehículos, pero poco más. También ha comentado que a las 6:40 horas le llamaron desde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para pasar la alerta a naranja y a las 7 horas se fue de su centro de trabajo. La supervisora del 112 hizo el mismo turno de trabajo.