La actriz Alison Janney en un fotograma de La diplomática
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La serie que predijo lo que está ocurriendo entre Groenlandia y Estados Unidos
La ficción desvela por qué un territorio helado, poco poblado y periférico se ha convertido en una pieza codiciada de la política internacional
Cuando Donald Trump propuso abiertamente en 2019 la posibilidad de que Estados Unidos comprara Groenlandia, muchos interpretaron la idea como una excentricidad más de su presidencia. Sin embargo, detrás de aquella declaración aparentemente extravagante se escondía una lógica geopolítica muy concreta que vuelve a cobrar fuerza.
Groenlandia, a día de hoy a manos de Dinamarca, parece ser clave para la seguridad nacional estadounidense, para el control del Ártico y para la competencia estratégica con Rusia y China. «Es vital para la Cúpula Dorada que estamos construyendo», menciona el presidente en un tuit en X. «La OTAN debería liderar el camino para que la tengamos».
Aunque muchas veces, la realidad supera la ficción, en otras es esta la que anticipa lo que va a suceder. En este sentido, algunos espectadores han recordado una serie que, sin proponérselo explícitamente, 'premonizó' este escenario: La diplomática (The Diplomat), el thriller político de Netflix protagonizado por Keri Russell.
Aunque no se trata de una obra de ciencia ficción ni de una profecía en sentido estricto, La diplomática se ha ganado la etiqueta de «serie premonitoria» por su capacidad para retratar con notable precisión las dinámicas reales del poder internacional y, sobre todo, el creciente peso estratégico de regiones que durante décadas permanecieron en segundo plano, como el Ártico y sus territorios asociados.
Sin mencionar directamente a Trump ni reproducir sus gestos más polémicos, en uno de los capítulos de la segunda temporada la ficción aborda el fondo del asunto: por qué un territorio helado, poco poblado y aparentemente periférico se ha convertido en una pieza codiciada del tablero internacional. La isla ocupa una posición geográfica privilegiada entre América del Norte, Europa y el Ártico ruso, lo que la convierte en un punto clave para la defensa antimisiles y la vigilancia militar.
Fotograma de La diplomática (Netflix)
En La diplomática, este trasfondo se traduce en un mundo donde ninguna región es irrelevante y donde el Ártico deja de ser un espacio remoto para convertirse en un foco de poder. Esta importancia estratégica se verbaliza de manera explícita en una de las escenas más reveladoras de la serie, cuando la vicepresidenta de Estados Unidos, interpretada por la oscarizada Alison Janney, explica a la protagonista —la diplomática Kate Wyler, encarnada por Keri Russell— por qué la zona es verdaderamente clave para los intereses del país.
No menciona Groenlandia de forma exacta, pero se ve un mapa en el que la actriz detalla, al igual que Trump, cómo poseer el Ártico y el Atlántico Norte es clave para garantizar la seguridad del país. Lejos de un discurso grandilocuente, la escena condensa en pocos minutos los argumentos geopolíticos, militares y económicos que hoy dominan el debate real.