Imagen de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, durante su intervención en un acto de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo).EFE

Diana Morant la vuelve a liar: su consejo de dónde irse a vivir pone en jaque la lucha contra la despoblación rural

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico presentó en diciembre una plan de ayudas con valor de 52 millones de euros «para financiar proyectos innovadores y combatir la despoblación». Tal vez a Diana Morant no le parezca bien, porque el último consejo de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades es en la práctica olvidarse del mundo rural e irse a vivir a donde más población reside. La Generalitat Valenciana no tardó en contestar a la ocurrencia de una ministra que recibe el suspenso a su gestión por casi el 50 % de los españoles.

En las filas socialistas aún se recuerda el día en el que Diana Morant defendió, más por sanchismo que por valencianismo, que en la Comunidad Valenciana se habla «catalán». Pero la ministra no se ha quedado atrás tras aquellas declaraciones tan abiertamente catalanistas por parte de una política que aspira a ser presidenta de todos los valencianos. Ahora le ha tocado a la despoblación rural.

Prácticamente todas las administraciones llevan a cabo planes para potenciar las residencias en aquellos lugares, especialmente de interior, en los que el censo ha disminuido drásticamente durante las últimas décadas. Beneficios fiscales, ayudas directas, ofertas de empleo suculentas y planes que pasan por al menos conseguir que el turismo potencie en cierta manera economías que se han basado tradicionalmente en el campo o en labores más propias de antaño que de ahora.

A Diana Morant no se le ocurrió otra cosa que para justificar los planes de su Gobierno, con respecto a financiar trasvases en Marruecos que niega para Alicante, cargar contra el elemento fundamental sobre el que se sustenta la lucha contra la despoblación rural. Y para ello mezcló las desaladoras, los trasvases y dónde se iría a vivir ella.

«Existe un problema con el cambio climático que ha cambiado también la orografía y ha cambiado las condiciones hídricas de las que dispone nuestro país. Nosotros hace mucho tiempo que estamos abordando con mucha seriedad las infraestructuras hídricas necesarias para enfrentarnos precisamente a estas sequías y desde luego yo si tuviera que elegir un lugar para vivir en el futuro elegiría la costa y allá donde se estuvieran construyendo desaladoras, porque no se puede garantizar el agua de ninguna otra manera», expresó la ministra durante una visita a la Confederación Empresarial Valenciana (CEV).

Es decir, que para la ministra lo óptimo en la lucha contra el cambio climático es olvidarse del mundo rural e irse a vivir allá donde haya una desaladora cerca, en la costa.

Obviamente el Gobierno valenciano no tardó en responder a esta ocurrencia de Diana Morant que pone en jaque la propia lucha del Gobierno central contra la despoblación, los planes de los gobiernos autonómicos contra los movimientos residenciales y las llamadas de auxilio de los municipios más pequeños del interior.

Miguel Barrachina, portavoz del Gobierno valenciano aprovechó la rueda de prensa posterior al pleno del Consell para mostrar su total rechazo a las palabras de la ministra valenciana.

«He tenido que leer dos veces las desafortunadas declaraciones de Diana Morant para creerme que alguien que dice eso ha llegado a ser ministro. Haber afirmado, por parte de una ministra de Pedro Sánchez, que si ella tuviese que comprar una vivienda se iría a la costa y a buscar una vivienda cerca de una desalinizadora es hacer apología del abandono del mundo rural, un canto a la despoblación. Deja en pésimo lugar que hacemos por mantener el equilibrio entre el mundo rural y las grandes urbes. Esta demonización del campo, del mundo rural y de los municipios sea corregida hoy mismo y que Diana Morant pida disculpas a los alcaldes, incluso a los suyos, de incluso pedanías más recónditas que felizmente prestan a sus ciudadanos el mejor servicio del mundo. No todo el mundo podría, ni debe ni quiere irse a vivir junto a una desalinizadora. Me parece una ocurrencia para una presunta ministra de Ciencia muy propia de Diana Morant», expresó el también conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca.