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Un juez obliga a un banco a devolver 11.300 euros a una clienta víctima de un fraude online

La sentencia considera que el sistema de seguridad de la entidad no había sido suficiente para impedir el robo

Las estafas online no entienden de edades. Basta con caer en la trampa de los delincuentes para perder una cantidad de dinero que puede ir desde una decena de euros hasta superar los 11.000 euros. El Juzgado de Primera Instancia nº9 de Alicante ha condenado a una entidad bancaria a devolver 11.289 euros a una clienta que había sido víctima de una estafa online.

El método elegido por los ladrones fue el popular 'smishing', que se explica en que los delincuentes imitan la identidad del banco para mandar alertas sobre falsos usos bancarios con el objetivo de que el receptor caiga en facilitar todos y cada uno de sus datos personales y privados de acceso a la cuenta. Así se les abren por completo las puertas al dinero.

Pero no todo está perdido, porque el dinero sustraído puede ser recuperado. Una mujer de Alicante ha recuperado lo 11.289 euros que le robaron.

El juez, a través de la sentencia 500/2025, estimó condenar al banco atendiendo a que la usuaria no incurrió en negligencia grave, ya que el mensaje fraudulento aparecía en el mismo hilo de conversaciones auténticas del banco, lo que hacía imposible detectarlo.

En estos casos de estafa por 'smishing' los ladrones suelen aplicar un método tan profesional que hasta simulan llamadas de control con el mismo número de teléfono que habitualmente utiliza el banco.

Además, el juzgado consideró que el sistema de seguridad de la entidad no había sido suficiente para impedir el fraude. Pero esta sentencia se considera un caso ciertamente extremo, porque teóricamente con la ley en la mano las entidades bancarias deben devolver el dinero sustraído si se denuncia haber sido víctima de un fraude online.

Realmente las probabilidades de éxito son altas, especialmente si se denuncia pronto y la reclamación se presenta de forma técnica. La Ley 16/2009 de Servicios de Pago obliga a los bancos a devolver de inmediato las operaciones no autorizadas si no demuestran negligencia del usuario. En la práctica, los tribunales están dando la razón a los afectados cuando se acredita que actuaron de buena fe y que la estafa se cometió mediante técnicas avanzadas, como el spoofing de SMS o llamadas falsas.

Es por ello que desde Asoban Abogados, despacho especializado en fraudes online, señalan a El Debate que «cuanto antes se denuncie ante la Policía y se ponga el caso en manos de un abogado especializado, mayores son las posibilidades de recuperar el dinero. La clave está en reaccionar rápido, documentar las pruebas y no asumir la pérdida como irrecuperable».