Altar de la Iglesia Jesuitas de ValenciaEl Debate

La Iglesia Jesuitas de Valencia, el emblemático templo neobizantino del siglo XIX que recupera su luz

El templo instala las primeras lámparas restauradas después de 80 años en el marco del proyecto para su restauración

La Iglesia Jesuitas de Valencia sigue avanzando en su proyecto de restauración integral, una obra que busca recuperar este «emblemático» templo neobizantino del siglo XIX para uso comunitario, espiritual y cultural. Durante las obras, se han retirado las lámparas de latón que contaban con más de 80 años sin ser restauradas para su recuperación integral.

Según ha informado la parroquia en un comunicado, los trabajos afrontan sus últimos meses, puesto que los responsables se han propuesto volver a abrir en diciembre de 2026 la que ha sido la capilla del antiguo Colegio de San José.

De momento, se cumplen todos los plazos previstos por la dirección de la obra. El último avance ha sido el desmontaje del andamio que se situaba en el presbiterio del templo, sobre el altar del mismo. Antes de retirar las estructuras metálicas del presbiterio, se han instalado las lámparas de latón que se habían retirado para su recuperación integral. Estas piezas tienen más de 80 años y, además de suciedad, acumulaban pequeñas roturas y elementos perdidos.

La tarea de restauración de estas lámparas está siendo realizada en el taller de Piró orfebres, la empresa familiar valenciana con 100 años de historia. «El resultado observado de las primeras piezas recuperadas confirma que la elección de estos artesanos ha sido la adecuada», ha afirmado la iglesia.

La intervención, que se está realizando en la congregación, incluye la actualización de todo el sistema eléctrico del edificio que se encontraba «muy deteriorado por el paso del tiempo». Por otro lado, las estructuras de metal instaladas en la nave principal han permitido desarrollar, durante los últimos meses, el trabajo por parte de la empresa Noema Restauradores SL, que ha sido elegida para liderar esta última etapa de la recuperación, han subrayado.

Este período integra diversas actuaciones pendientes para devolver al templo su estado original. «Así, se ha podido limpiar profundamente tanto los muros como la bóveda de la iglesia», han indicado. Asimismo, se han recuperado elementos arquitectónicos, decorativos y funcionales.

El proceso de recuperación se observa en detalles como los pétalos de cada una de las flores, a las que se les ha aplicado unas pinceladas con goma laca, una «especie» de barnizado para proteger el dorado de la decoración.

Además, se ha usado papel japonés, que ha sido pegado durante algunas horas con acril y ha ayudado a fijar las pinturas que estaban un poco sueltas, generando un efecto de endurecimiento para que no se separen. También se ha realizado el estucado y lijado de las grietas e imperfecciones.

«El resultado que se observa, todavía sin luz artificial, es realmente sorprendente y espectacular puesto que se aprecian unos colores y matices que estaban ocultos bajo años de acumulación de polvo», ha apuntado la parroquia.

Los trabajos de limpieza han incluido técnicas de aspirado y, para las áreas más sensibles, el uso de hisopos empapados en un líquido específico. Como ha señalado la parroquia, «la precisión y delicadeza en todos los procesos han sido claves para evitar la migración de pigmentos y garantizar la conservación de los colores originales, tanto de las paredes de la iglesia como de su bóveda encamonada».

Por su parte, las estructuras metálicas desmontadas dentro de la iglesia ya se han instalado en el exterior del templo, para iniciar la rehabilitación de la fachada en su lado este. En los próximos días, se acabará el montaje de los andamios y se iniciará la reconstrucción de la barandilla. Las obras en la fachada se alargarán por espacio de tres meses, han concluido.