Imagen de María Amparo López BoludaEuropa Press

Una gestora del 112, sobre el día de la dana: «El aluvión de llamadas era tanto que era humanamente imposible»

María Amparo López Boluda sostiene que «es imposible que no llegara información al Cecopi»

María Amparo López Boluda, una de las gestoras de las llamadas del teléfono de Emergencias 112 de la Comunidad Valenciana durante la dana del 29 de octubre de 2024, ha desmentido este lunes al que entonces era secretario autonómico de Emergencias Emilio Argüeso, imputado en la causa penal, al asegurar que «es absolutamente imposible» que no llegara información de su departamento al Cecopi. «Uno tiene que estar muy anestesiado para no saber qué está pasando», ha apostillado.

Así lo ha dicho en la comisión del Congreso que investiga la gestión de la riada que dejó 230 muertos solo en la provincia de Valencia, donde ha explicado que la sala donde se reciben las llamadas está en un edificio contiguo a donde se reúne el Cecopi que se convocó aquel día.

El diputado de Compromís adscrito a Sumar, Alberto Ibáñez, le ha preguntado por la tesis defendida por Argüeso en sede judicial en el sentido de que en el Cecopi no recibían información del 112, donde la compareciente fue convocada como personal «de refuerzo» por la «preemergencia» y en el que, según ha recalcado, estuvieron trabajando todos los efectivos.

López Boluda ha recordado que, según la ley valenciana, el Cecopi se tiene que reunir cuando hay una «preemergencia» como aquella alerta roja, es decir, aquella era una situación «excepcional». «Hay que estar muy anestesiado como para no saber para qué está constituida esa reunión», ha insistido.

En este contexto, ha explicado que en este tipo de situaciones «todo está protocolizado» porque «no cabe dar pie al error» y que toda la información que reciben se pasa a las agencias. En concreto, trabajan con 123 agencias entre las que están bomberos, policías locales, Policía Nacional, Guardia Civil, Sanidad y Emergencias de la Generalitat (Emergen). Esta última, a su juicio, «estuvo haciendo su trabajo muy bien».

«O sea, que esa información la tenían», ha aseverado, admitiendo que le «sorprende» que a partir de ahí no dieran un «paso más» ya fuera por «desconocimiento» o por otro motivo. Sin embargo, preguntada por Sumar, sobre qué es lo que cree que pudo haber fallado el día de la riada, López Boluda ha respondido que los responsables políticos «no estuvieron a la altura».

«No estaban preparados, estaban anestesiados, como en shock», a diferencia del personal de Emergencias que, según la compareciente, no se puede permitir el lujo de bloquearse o llorar porque no se puede dejar a las personas sin atención. «Sabemos cuándo podemos llorar», ha resumido.

Después, la compareciente ha dicho sentirse «atacada» por la insistencia del portavoz del PP Fernando de Rosa que le preguntaba si su crítica a la gestión de los políticos se dirigía también a los del Gobierno central. «Yo no he venido a que nadie me ataque», ha dicho, incidiendo en que ella se ceñía a los representantes de la Generalitat que, según la ley, son los que tenían la competencia.

Además, ha hecho hincapié en que de este tipo de cosas deberían aprender «todos» y no hacer luchas partidistas. «Los ciudadanos podemos ser de los partidos que queramos, de los sindicatos que queramos, pero cuando tenemos una emergencia necesitamos respuestas y necesitamos ayuda y necesitamos que haya alguien detrás con la suficiente capacidad y el suficiente temple para dar una solución».

Ibáñez también le ha preguntado si tuvieron conocimiento de que Argüeso aprovechó su cargo para «preocuparse por casos particulares cercanos a él». La compareciente ha señalado así se ha dicho en sede judicial por una persona que estaba «bajo promesa o juramento de decir la verdad».

Por otra parte, López Boluda ha reclamado más recursos y más personal y acabar con las subcontrataciones como la que ahora gestiona este servicio, que es la empresa Ilunion. «Deberíamos ser personal cuidado y directamente dirigido por la Administración», ha dicho, denunciando que se rigen por un «convenio de contact center».

«Somos profesionales de las emergencias y no creo que en ese convenio haya cabida para nosotros. Estamos ahí porque en algún momento nadie supo ponernos en otro sitio», ha deslizado la técnica de emergencias, quien ha desvelado que un contrato laboral de 39 horas supone un salario de 1.247,07 euros al mes por convenio más un plus de emergencia que se consiguió hace años de 388,86 euros.

En este sentido, ha pedido a los responsables políticos que se tomen «en serio» este servicio y velen para que «no haya intermediarios que puedan tener necesidades económicas sobre la emergencia». También ha denunciado que, tras la dana, la plantilla no ha recibido atención psicológica personalizada, pues sólo hubo dos jornadas abiertas para apuntarse fuera del horario laboral.

La compareciente ha llegado a la comisión con un obsequio, una ilustración realizada por uno de sus compañeros afectados por la dana. Se trata de un homenaje a los fallecidos en la riada, en especial a las personas mayores, en la que se representa una silla vacía en medio de una estancia de una casa tradicional valenciana llena de barro con la palabra 'Absents'.

López Boluda ha explicado que trabajó durante la tarde de aquel 29 de octubre, pese a que no le tocaba, porque «fue activada como refuerzo de la preemergencia», y que aquel día acabaron trabajando todos los efectivos del servicio porque en su trabajo está todo «protocolizado», sobre todo después de saberse que había alerta roja por lluvias que, según ha apuntado, «no es algo que pase todos los días».

«No sé si con 80 personas más habríamos podido coger todas las llamadas. Todos hicimos nuestro trabajo dejándonos allí la piel. Habríamos dado la vida por ser más operativos, pero el aluvión de llamadas era tanto que era humanamente imposible», ha admitido, para añadir que intentar «dinamitar» la confianza sobre el personal de emergencias o deslizar que alguien al otro lado no va a actuar «de diez» es como «un insulto».

Aunque ha reconocido que cuando ella llegó a su puesto de trabajo a las 19.50 se encontró con algunas «incidencias» -como que escuchaban a quien llamaban pero los usuarios no les oían a ellos o que no podían rellamar- las ha achacado a que ya se estaban cayendo algunas torres de comunicación por la riada. Luego, ha relatado, dejó de haber esas incidencias, lo que le ha llevado a rechazar que se produjera un fallo del sistema.

«Amparo, haz lo que puedas» le dijo su superior cuando llegó, ya con 40 llamadas en espera, si bien ha indicado que llegó a ver hasta 80 durante su turno, que acabó a las 5.51 del día siguiente. En este punto, ha precisado que los trabajadores del 112 tienen en su carta de servicios la obligación de coger una llamada en menos de 10 segundos y que su buzón tiene que estar a cero.

Preguntada por el PSOE por la diferencia que hubo entre la gestión de la dana de 2019 y la de 2024, López Boluda lo ha tenido claro: la anticipación. En 2019, ha explicado, vieron cómo se activaron puestos de mando avanzado y que hubo un adelanto a la emergencia con avisos de preemergencia y preparación a la ciudadanía. «Si sólo avisamos cuando nos cae encima, siempre será tarde», ha aseverado.

Sobre si conocía o no la existencia del borrador previo a la alerta, la compareciente ha dicho que ésa no es una cuestión de su competencia pero sí ha informado que en octubre de 2022 se hicieron pruebas de Es Alert y que desde agosto de 2024 este sistema está operativo. «Y cuando está operativo está al cien por cien», ha apostillado.