Imagen de los diputados socialistas durante el pleno y la votación de RTVE el 30 de octubre de 2024 tras la dana de Valencia.Europa Press

La votación en el Congreso del día después de la dana que persigue al PSOE: «Ya no se podía hacer nada»

Seguramente en el PSOE no haya gustado la frase con la que Marta Trenzano justificó ante Alberto Nuñéz Feijóo por qué se mantuvo el pleno para el asalto de RTVE cuando se contabilizaban los primeros muertos por la dana de Valencia. La socialista, y exalcaldesa justamente de un municipio afectado por el barro y donde murieron tres personas, se quedó votando, al igual que sus compañeros de lista provincial y ante el líder popular declaró que «ya no se podía hacer nada».

La frase es la enésima demostración de la diferencia existente entre la realidad de los hechos y la estrategia partidista liderada por Pedro Sánchez para desligarse de cualquier tipo de responsabilidad en la emergencia. Aún colea la declaración del presidente del Gobierno con aquel «si quieres más recursos, que los pidan».

La declaración de Trenzano, justificando que el pleno para asaltar RTVE no se suspendió porque «ya no se podía hacer nada» por las víctimas , sólo sirven para evidenciar que aquel 30 de octubre sólo había un interés meramente político en aquella votación, porque posteriormente el PSOE sí suspendió la comisión de la dana en el Congreso por el accidente de Adamuz. La lógica de Trenzano diría que suspendiendo la citada cita parlamentaria sí se «podía hacer» algo por las víctimas del siniestro ferroviario.

Pero que 15 meses después se destape el verdadero argumentario moral para mantener un pleno ante la peor emergencia de España es sólo la punta del iceberg de lo que ocurrió aquella mañana en Madrid.

Diana Morant, cabeza de lista por Valencia por delante de José Luis Ábalos, se quedó en la capital aquel día, pero en el congreso estaban también los socialistas Víctor Camino, la propia Marta Trenzano, Carmen Martínez Ramírez, ahora presidente de la comisión de la dana, y Vicent Sarrià.

A éste último aún le tocó un turno de palabra que aprovechó para cargar duramente contra un Partido Popular que ante la negativa de suspender el pleno había abandonado el hemiciclo.

Según consta en el diario de sesiones de aquel 30 de octubre de 2024, Sarrià empezó su turno de intervención previo a la votación de asalto a RTVE con un recuerdo a Valencia y criticando como si fuera una estrategia política la intención 'popular' de suspender el pleno.

Vicent Sarrià empezó diciendo: «Evidentemente, como valenciano, mis primeras palabras necesariamente van dirigidas a estas terribles noticias que vienen de mi tierra, también de Castilla-La Mancha. Y, evidentemente, condicionan también el tono de este debate».

Pero lejos de demostrar que ese sentimiento era tan real como sentido, el exconcejal de Valencia cambió pronto de tercio para atizar al PP: «Debo lamentar, en primer lugar, que la derecha, como suele hacer en muchas ocasiones, aproveche hasta la más mínima desgracia para desviar la cuestión y creo que la bancada lo ilustra perfectamente».

Hasta ahí llegó el tono «condicionado» de Sarrià por la dana de 'su' Valencia porque el resto de la intervención es el fiel reflejo de que sólo importaba reorganizar políticamente la cúpula de RTVE. Sarrià prosiguió hablando de cuando gobernaba el PP, de los cambios en el ente público durante los mandatos 'populares' y sólo volvió a mencionar a 'su' Valencia para criticar a la Generalitat Valenciana por justamente cambiar el procedimiento para los nombramientos en À Punt.

Nadie podrá negar que los diputados socialistas por Valencia no han sido protagonistas con respecto a la dana: Diana Morant, ausente; Carmen Martínez Ramírez, presidenta de la comisión; Marta Trenzano justificando con un llamativo «ya no se podía hacer nada», Víctor Camino aplaudiendo en el hemiciclo cada intervención de sus compañeros como si no pasara nada y Vicent Sarrià con el turno de palabra para señalar como teatrillo político que el PP quisiera suspender el pleno por una tragedia que había asolado su tierra. Cuestiones de moralidad.