Imagen de los concejales de Burriana que han abandonado Compromís, Jorge Alarcón Fàbrega y Carla Gascó
Primeras deserciones en Compromís por anteponer su alianza con Sánchez: «No defiende a los valencianos»
Una de las razones por las que la izquierda valenciana perdió gran cuota de poder en las últimas elecciones autonómicas fue porque buena parte de la ciudadanía entendió que los partidos gobernantes, es decir, el PSPV-PSOE, Compromís y Unidas Podemos, más que centrarse en defender los intereses de la Comunidad en materias como la infrafinanciación o el problema del agua, ente otros muchos, sus prioridades obedecían más a criterios ideológicos, tanto en el Congreso de los Diputados como en las Cortes regionales.
Esta circunstancia no parece que haya cambiado en los últimos años, ya que socialistas y nacionalistas suelen ir prácticamente siempre al unísono, algo que se ve con especial vehemencia en lo relativo a la dana de Valencia del 29 de octubre de 2024. Tanto unos como otros no salen del marco mental de que el Gobierno central no tuvo ni la más mínima responsabilidad en la prevención y gestión de las riadas y que, por ende, toda ella recayó en la Generalitat, entonces presidida por Carlos Mazón, y por un Juanfran Pérez Llorca al que también intentan colocar culpas aunque sea 'de Matute'.
Infrafinanciación, agua, exculpar de todo al Ejecutivo de Pedro Sánchez en las inundaciones… Esos y otros motivos son los que han llevado a los dos concejales de Compromís en la localidad castellonense de Burriana a abandonar el grupo parlamentario que solo ellos conformaban en el Ayuntamiento y pasarse al de concejales No Adscritos. Se trata de Jorge Alarcón Fàbrega y Carla Gascó, que hicieron oficial sus salidas este mismo miércoles, a la par que han comunicado su baja del partido.
«Pérdida de coherencia valencianista»
Es cierto que hablar de crisis en la coalición nacionalista no es ninguna novedad, pero el caso de Burriana es especialmente relevante no solo por lo que en aritmética parlamentaria puede suponer para el PP, que gobierna en minoría, sino también porque se trata de un movimiento orgánico de dimensiones todavía desconocidas, pero que pueden marcar un antes y un después.
Las explicaciones de los ediles son más que contundentes. Así, ambos señalan que la decisión se ha debido a la «pérdida de coherencia valencianista» de Compromís, una circunstancia que llevan observando y reflexionando desde hace algún tiempo: «Hemos llegado a la conclusión de que ya no podíamos seguir formando parte de un proyecto que, cuando toca defender los intereses de los valencianos, no actúa con la firmeza necesaria», señala Alarcón.
En este sentido, la dana fue determinante para dar el paso de abandonar la organización al ver que ni Joan Baldoví como portavoz en las Cortes autonómicas ni los diputados en San Jerónimo Àgueda Micó y Alberto Ibáñez (la primera en el Grupo Mixto y el segundo en Sumar) tenían una doble vara de medir cuando las culpas eran exclusivamente para la Generalitat y se eximía al Gobierno: «Cuando ves que se anteponen los equilibrios políticos con el socio a la defensa clara de los intereses valencianos, entiendes que quedarse ya no es una opción coherente», insiste el concejal ya en No Adscritos.
Cabe destacar que uno de los reproches más recurrentes por parte de la oposición a Baldoví es cuando se le recuerda que durante sus años en la Cámara Baja actuó más como «muleta» de Sánchez que como representante del único partido valenciano. Cada vez que e socialista llevaba unos Presupuestos (hubo años en los que los presentaba) o estaba cerca de someterse a una votación importante, el síndico aseguraba que le iba a 'arañar' avances en financiación, agua o demás. Sin embargo, el jefe del Ejecutivo superaba el trámite parlamentario sin mayor inconveniente. Y a cambio de nada, ya que las contraprestaciones nunca fueron tales.
Imagen de archivo de la candidatura de Compromís per Borriana a las elecciones municipales de 2023, con Alarcón y Gascó
Ese contexto es el que Alarcón y Gascó denuncian, abundando en que con Micó e Ibáñez en sus respectivos escaños el paisaje sigue siendo el mismo y ponen como ejemplo la ya citada infrafinanciación de la Comunidad, pero también otros asuntos de interés regional como la pérdida de 100.000 valenciano hablantes, el olvido de inversión estatal en infraestructuras estratégicas, siendo el Corredor Mediterráneo el caso paradigmático o que no se defienda el Derecho Civil Valenciano.
En términos locales, los concejales que han abandonado Compromís son coherentes con la posición adoptada, más aún cuando se han de aprobar los Presupuestos municipales: «Nuestro voto estará guiado únicamente por la utilidad y la calidad de las propuestas. Apoyaremos todo lo que sea bueno para Burriana y nos opondremos a lo que no lo sea, sin ningún tipo de vinculación ni veto previo».
En concreto, apuntan a que las políticas del que hasta este miércoles era su partido no se han caracterizado por buscar una integración real fruto de un aumento de población que, aseguran, está provocando problemas de convivencia, saturación de servicios públicos, así como dificultades para acceder a la vivienda y un aumento de la economía sumergida, especialmente en barrios vulnerables de la localidad.
La renuncia de los ediles no ha gustado, como era de esperar, en la coalición. De este modo, hablan de «estrategia». «Sería difícil de entender que se presente como una decisión para 'ser más libres' cuando, en la práctica, implicaría abandonar a los votantes progresistas y valencianistas que les dieron su confianza y facilitar un gobierno de derechas», señalan en Compromís per Borriana, al mismo tiempo que su secretaria local, María Romero, les reclama a Alarcón y Gascó sus actas:
Encuesta encargada por Compromís
«La confianza del electorado se deposita en un proyecto colectivo, no en una persona. Si una representación deja de identificarse con el proyecto con el que obtuvo el acta, el gesto más honesto y respetuoso es devolverla para que sea Compromís quien continúe ejerciendo esa representación», exige la nacionalista.
Con todo este panorama, a la dirección de Compromís todavía les queda esperanzas de poder revertir las luchas internas y la falta de confianza externa y volver al Palau en 2027. Para ello se aferran a una encuesta que da un cuádruple empate entre Vox, Compromís, PP y PSPV-PSOE en la Comunidad Valenciana. Por este orden.
Ahora bien, el estudio lo encargó en su día la propia coalición y va en contra de todos los publicados hasta la fecha, que pronostican que el centro-derecha, con los 'populares' como claros vencedores, puedan gobernar la Generalitat con una mayoría muy similar a la de 2023. Dicho de otra manera, Baldoví, si es que siguiera en el puesto, se mantendría cuatro años más en la oposición junto a una Diana Morant que debutaría con una sonora derrota.