Trasvase Tajo-Segura a su paso por Albacete
El llenazo de los embalses recrudece la guerra del agua: Page demandará a Sánchez para mutilar el trasvase Tajo-Segura
Con España en uno de los mejores momentos hídricos de la última década, el Ejecutivo de Castilla-La Mancha ha optado por reabrir la batalla judicial contra el trasvase Tajo-Segura. Mientras los embalses nacionales superan el 82 % de su capacidad y duplican ampliamente los registros medios de los últimos diez años, el Gobierno de Emiliano García-Page prepara una demanda contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez para forzar la modificación de las reglas de explotación del acueducto. La iniciativa llega justo cuando la cabecera del Tajo rebosa agua y el sureste empieza a respirar tras años de restricciones.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha confirmado que los informes jurídicos, técnicos y ambientales que respaldarán el recurso están en su fase final. La previsión es que el Consejo de Gobierno apruebe en marzo la interposición de la demanda, basada en el incumplimiento -según la Junta- del plazo fijado en el Real Decreto de planificación hidrológica de 2023 para presentar una propuesta de revisión de las normas del trasvase ante el Consejo Nacional del Agua. Ese plazo venció en febrero de 2024.
Castilla-La Mancha sostiene que las actuales reglas apenas han variado y que siguen sin garantizar, a su juicio, la protección ambiental del Tajo y de los espacios asociados a la Red Natura 2000. Insiste en que no pretende suprimir el trasvase, sino endurecer sus condiciones. Sin embargo, la ofensiva judicial se produce en el momento de mayor fortaleza del sistema en años.
España, máximos históricos de reservas
A 16 de febrero de 2026, los embalses españoles almacenan 46.229 hectómetros cúbicos, el 82,49 % de su capacidad total (56.043 hm³). En apenas una semana han ganado 2.888 hectómetros, un 5,15 % más. El contraste con 2025 es elocuente: en la misma semana del año pasado las reservas estaban en el 57,97 %, y la media de la última década para estas fechas apenas alcanza el 54,52 %.
Estado de los embalses por CC.AA.
La cuenca del Tajo acumula 9.180 hectómetros cúbicos, el 83 % de su capacidad, tras aumentar 414 hectómetros en siete días. Los embalses de Entrepeñas y Buendía superan los 1.430 hm³ y mantienen el nivel 1, que permite autorizar hasta 60 hectómetros cúbicos mensuales para Alicante, Murcia y Almería. Las intensas lluvias y el deshielo en Cuenca y Guadalajara han elevado las aportaciones por encima de los 30 hectómetros diarios en las últimas jornadas.
El sureste, aún lejos de la abundancia
Frente a esa imagen de plenitud en la cabecera, la cuenca del Segura continúa siendo la excepción. Con 520 hectómetros cúbicos almacenados, apenas alcanza el 45,6 % de su capacidad total (1.140 hm³). Es la única gran demarcación hidrográfica española que no supera el 50 %.
Aun así, la mejora es notable. En la cabecera del Segura, el embalse de La Fuensanta roza el 80 % con 165 hm³, mientras que el Cenajo se sitúa en torno al 30% de sus más de 430 hm³, tras recibir importantes aportaciones desde aguas arriba. Ambos han sumado cerca de cien hectómetros en apenas una semana. Son datos poco frecuentes para estas fechas, pero insuficientes para equiparar la situación del sureste con la del resto del país.
Los regantes apelan a la solidaridad
El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), Lucas Jiménez, ha celebrado que las «despensas hídricas» estén llenas tras años de incertidumbre. En el último año hidrológico se han trasvasado 489 hectómetros cúbicos, el 81,5 % del volumen considerado ideal para regadío y abastecimiento, incluido el destinado a municipios de La Mancha.
Para los regantes, cuestionar ahora las reglas en pleno ciclo húmedo transmite un mensaje de confrontación innecesaria. Recuerdan que el Tajo se sitúa por encima del 80 % de su capacidad y que el conjunto del país vive una situación de abundancia que no se veía desde hace años. Incluso Portugal ha pedido a España que retenga agua ante sus propias dificultades.
En este contexto, la ofensiva judicial del Gobierno de Page es interpretada en el sureste como un gesto de repliegue territorial en un momento en el que el sistema funciona y las reservas acompañan. El Ejecutivo autonómico argumenta que la revisión es una obligación legal pendiente. Los regantes replican que también lo es la solidaridad interterritorial y que el trasvase, lejos de estar en cuestión técnica por falta de agua, atraviesa uno de sus periodos más sólidos.
Con los embalses rebosando y la mayor parte de las cuencas por encima del 80 %, la decisión de llevar el debate a los tribunales reabre una guerra política que el agua, por una vez, parecía haber dejado sin argumentos.