El alcalde de Ibi, Sergio Carrasco, junto a la secretaria general del PSPV, Diana MorantSergio Carrasco, vía Instagram

El Gobierno de izquierdas de Ibi se rompe tras dos años de escándalos y gestión errática

El alcalde Sergio Carrasco pone fin al pacto con Som Ibi-Compromís y gobernará en minoría después de una legislatura marcada por la subida fallida del IBI, la ausencia de Policía Local nocturna y polémicas administrativas

La legislatura que comenzó en 2023 como símbolo del regreso de la izquierda al poder en el municipio alicantino de Ibi termina fracturada y con un horizonte incierto. El alcalde, el socialista Sergio Carrasco, ha anunciado en la emisora municipal Radio Ibi la ruptura del acuerdo con Som Ibi-Compromís, el llamado Pacte del Molí, y confirma que el PSOE gobernará en solitario durante el último tramo del mandato.

La decisión se produce tras semanas de enfrentamientos públicos y acusaciones cruzadas. Los hasta ahora socios difundieron un vídeo en redes sociales denunciando supuestas irregularidades, falta de transparencia y presiones internas. Carrasco ha respondido calificando la situación de «insostenible» y asegura que la asamblea socialista acordó por unanimidad poner fin al pacto.

El nuevo escenario deja al PSOE con 7 concejales frente a los 9 del PP, 1 de Vox y 4 de Som Ibi-Compromís. La aritmética obliga al alcalde a buscar apoyos puntuales en cada pleno y abre un periodo de inestabilidad política a poco más de un año de las elecciones municipales.

De la victoria por la mínima al desgaste

Carrasco accedió a la Alcaldía tras unas elecciones en las que el PP fue la lista más votada pero 'la balanza' se inclinó a la izquierda por apenas cuatro sufragios. Esa diferencia permitió articular una coalición que desbancó al entonces alcalde 'popular', Rafael Serralta.

Cartel en el retén de la Policía Local de IbiPopulares Ibi, vía Facebook

Desde el inicio, la gestión estuvo marcada por dificultades económicas y tensiones internas. Uno de los episodios más graves fue la falta de Policía Local en horario nocturno durante semanas por la imposibilidad de asumir el pago de horas extraordinarias. El retén permaneció cerrado y los vecinos debían recurrir al 112 o a la Guardia Civil. También hubo vehículos municipales fuera de servicio por falta de combustible.

A ello se sumó la controvertida subida del 62 % del IBI aprobada en noviembre de 2024 para cubrir un desfase presupuestario millonario. La medida generó miles de firmas en contra y una fuerte contestación social. Semanas después, el Ayuntamiento dio marcha atrás al anunciar un incremento en la participación en los tributos del Estado que permitía equilibrar el gasto sin aplicar el alza prevista.

La tramitación de una planta solar, pese al rechazo público inicial del Gobierno local por su impacto sobre el entorno y el desarrollo industrial, y el error reconocido en la comunicación de datos fiscales de los bonos consumo a la Agencia Tributaria, completan una lista de episodios que han erosionado la credibilidad del ejecutivo.

El detonante final

La ruptura se precipitó tras la publicación del vídeo «Som Ibi tira de la manta», en el que la hasta ahora vicealcaldesa denunció públicamente la situación interna del Ayuntamiento. En él se advertía de que «la situación del Ayuntamiento es insostenible» y se acusaba al PSOE de mantener prácticas que consideraban contrarias al espíritu del acuerdo.

Carrasco responde rompiendo el pacto y reorganizando las áreas de gobierno. El PSOE afronta ahora la recta final del mandato sin mayoría y con la oposición en bloque cuestionando su liderazgo.

PP: «Espectáculo permanente»

La portavoz del Partido Popular, Mayte Peñalver, ha difundido un comunicado en el que critica con dureza la situación. «Ibi merece un Gobierno que gobierne, no un espectáculo permanente», afirma.

Peñalver sostiene que el acuerdo entre PSOE y Som Ibi-Compromís, que nació para garantizar estabilidad, ha derivado en «una sucesión constante de enfrentamientos públicos, reproches cruzados y falta de coordinación». A su juicio, la ruptura «supone un agravante a la parálisis que venimos padeciendo durante estos años».

La portavoz 'popular' subraya que su grupo no contribuirá «al ruido ni a la confrontación estéril», pero tampoco mirará «hacia otro lado», y recuerda que el PP fue la fuerza más votada en las últimas municipales. «Gobernar no es simplemente ocupar el poder, es estar a la altura de la responsabilidad que la ciudadanía ha depositado en sus representantes», señala.

Vox pide la salida del alcalde

Desde Vox el tono también ha sido contundente, incluso contra el Partido Popular. En un comunicado difundido por la formación, se afirma que «El problema de Ibi se llama Sergio Carrasco. La dificultad para resolverlo se llama PP».

Vox manifiesta su desacuerdo con que el alcalde continúe al frente del Consistorio y critica cualquier posibilidad de apoyo externo que prolongue la actual situación. «Manifestamos nuestro desacuerdo a que Sergio Carrasco siga ostentando la Alcaldía de Ibi. Y manifestamos lo mismo a que se haya ofrecido el PP a servirles de muleta», recoge el texto.

Un último año bajo presión

Con el pacto roto y el pleno fragmentado, el Ayuntamiento afronta un año decisivo en un clima político enrarecido. El PSOE necesitará negociar cada iniciativa mientras la oposición exige un cambio de rumbo.

La legislatura que comenzó con la promesa de una nueva etapa para Ibi termina dividida y bajo una fuerte presión política y social. El desenlace, de momento, queda abierto.