La cuenca del Tajo alcanza el 83 % de volumen embalsado tras el episodio de borrascas de los últimos 20 díasCHT

Los embalses del Tajo rebosan al 82 % de su capacidad en vísperas del recurso de Page para liquidar el trasvase al Segura

Los pantanos de Entrepeñas y Buendía suman a la reserva 1585 hm³ en plena pugna política para recortar las transferencias de agua a la provincia de Alicante

España encara el mes de marzo con uno de los mejores balances hídricos de la última década. Según los datos actualizados esta semana por el Ministerio para la Transición Ecológica, las cuencas españolas almacenan más de 46.000 hectómetros cúbicos de agua, en torno al 83 % de su capacidad total. En ese contexto de abundancia generalizada, la cuenca del Tajo destaca con 9.149 hm³ embalsados, el 82,75 % de su capacidad (11.056 hm³), pese a un leve descenso semanal de 31 hectómetros cúbicos.

La fotografía contrasta con la situación de la cuenca del Segura, que sigue siendo la más castigada del país. Sus embalses apenas alcanzan los 538 hm³, el 47,19 % de su capacidad total (1.140 hm³), aunque esta semana han ganado 18 hectómetros cúbicos. Es el porcentaje más bajo de todas las demarcaciones hidrográficas, muy lejos de registros superiores al 80 % en la mayoría de las grandes cuencas.

En la cabecera del Tajo, los embalses de Entrepeñas y Buendía -claves en el funcionamiento del acueducto Tajo-Segura- almacenan conjuntamente 1.585 hm³. Buendía suma 947 hm³ tras aumentar 29 en la última semana, mientras que Entrepeñas alcanza 638 hm³, con un incremento de 32. Ambos se sitúan en niveles que no se veían en años en estas fechas, consolidando una situación de fortaleza en el sistema.

La propia cuenca del Tajo presenta grandes bolsas de agua en embalses estratégicos como Alcántara (2.998 hm³ de 3.160 posibles) o Valdecañas (1.363 de 1.446), que mantienen porcentajes próximos al lleno técnico.

El contraste con el Segura

Frente a ese escenario, la cuenca del Segura continúa como la excepción nacional. Aunque ha registrado una ligera recuperación semanal, su nivel global no llega al 50 %. Algunos de sus embalses principales reflejan esa fragilidad estructural: El Cenajo almacena 178 hm³ de un máximo de 437; La Pedrera, 81 de 246; y Santomera apenas 3 hm³ de 26 posibles.

Estado de los embalses por cuencasembalses.net

La comparación con otras demarcaciones refuerza la singularidad del Segura. El Miño-Sil supera el 91 %, Galicia Costa rebasa el 94 %, el Duero y el Ebro rondan el 85 %, y el Guadalquivir se sitúa en el 81,79 %. Incluso el Júcar, tradicionalmente tensionado, alcanza el 63,74 %. Solo el Segura permanece por debajo de la mitad de su capacidad.

El recurso de Castilla-La Mancha

En este escenario de embalses llenos, el Gobierno de Castilla-La Mancha, presidido por el socialista Emiliano García-Page, anunció a mediados de febrero su intención de presentar un recurso contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez para forzar la modificación de las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura. Según explicó entonces la consejera de Desarrollo Sostenible, los informes jurídicos, técnicos y ambientales están en su fase final y el Consejo de Gobierno prevé aprobar en marzo la interposición formal de la demanda.

La Junta sostiene que el plazo fijado en el Real Decreto de planificación hidrológica de 2023 para revisar las normas del acueducto venció en febrero de 2024 sin que, a su juicio, se hayan introducido cambios sustanciales que garanticen la protección ambiental del Tajo y de los espacios asociados a la Red Natura 2000. Defiende que no busca suprimir el trasvase, sino endurecer sus condiciones.

Imagen de la conducción del trasvase Tajo-SeguraEP

Desde el sureste, la iniciativa se interpreta como una ofensiva política en un momento de fortaleza hídrica. El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, expresó la pasada semana su «preocupación máxima» por el recorte previsto del trasvase y el cierre de pozos a partir de 2027, pese a que España atraviesa uno de los mejores ciclos de reservas en décadas. En una asamblea del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura celebrada en Jumilla, defendió la necesidad de una política de Estado que garantice que el agua disponible llegue a todos los territorios.

También en la provincia de Alicante, organizaciones agrarias como Asaja han reclamado una posición común frente a las nuevas normas previstas para 2026 y 2027 y han exigido que no prosperen recortes que, a su juicio, pondrían en riesgo al regadío y al sector primario.

Con la práctica totalidad de las cuencas españolas por encima del 80 % y la cabecera del Tajo en niveles elevados, el debate sobre el trasvase vuelve al primer plano político en un momento en que, al menos desde el punto de vista estrictamente volumétrico, el sistema presenta una imagen de holgura. La excepción sigue siendo el Segura, cuya dependencia estructural de aportes externos y de recursos subterráneos mantiene viva una discusión que trasciende los datos puntuales de unas semanas especialmente favorables para el conjunto del país.