Imagen de unas patrullas de la Policía Nacional en Elche
Pesadilla en la reforma de la casa: detenidos dos promotores inmobiliarios por estafar más de 160.000 euros
La Policía Nacional ha detenido en Elche a dos promotores inmobiliarios de 48 y 64 años de edad por presuntamente estafar más de 160.000 euros en reformas de viviendas.
Según explica la Jefatura Superior en un comunicado, los ahora arrestados fueron contratados como constructores de dos obras de gran envergadura, una en Elche y otra en Torrellano, de las que, únicamente, llegaron a ejecutar menos del 18 por ciento de su totalidad, en trabajos de demolición y cimentación y dejaron las viviendas completamente en ruinas, una de ellas incluso sin techo.
En primer lugar, los hechos fueron denunciados por uno de los afectados, quien manifestó que había contratado a una empresa de reformas para realizar la reforma integral de una vivienda con un presupuesto de reforma de 129.000,15 euros, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado.
La víctima indicó en su denuncia que había pagado al contratista para el inicio de las obras un total de 108.460,40 euros. Las obras se iniciaron en febrero de 2025 y, tras un año, únicamente se había ejecutado el 17,22% de los trabajos, según certificó un arquitecto técnico que contrataron, el cual reflejó en su informe que «únicamente se habían hecho los trabajos de demolición y cimentación, a priori, los más económicos a realizar».
Según la Policía Nacional, el arquitecto intentó contactar con el promotor de la reforma y este terminó por no cogerle el teléfono. Además, en la obra no había nadie trabajando, únicamente llegó a ver a dos personas allí sentadas fumando y sin trabajar, puesto que llevaban dos meses sin pagarles. Por otra parte, durante la reforma, la familia tuvo que alquilar otra vivienda que tuvieron que abandonar, lo que les obligó a terminar en la calle con una niña de corta edad porque habían invertido todos sus ahorros en la reforma.
Los otros afectados son una pareja conocida de los anteriores que también contrataron a esta empresa y que recibieron un presupuesto de 200.536 euros, fijándose como fecha de finalización prevista en junio 2026.
Según la denuncia, la obra comenzó en julio de 2025 con la limpieza del inmueble y el derribo de muros de la vivienda, tras haber entregado un anticipo de 36.096,48 euros, sin embargo, desde diciembre no se realizó ningún trabajo más en la obra, la mayoría de las veces que la víctima pasó por allí no vio a nadie trabajando, solo en alguna ocasión a dos personas sentadas sobre un bloque de hormigón, fumando.
Las víctimas relataron a los agentes que, además de que en la obra no había ni herramientas ni material de construcción alguno, llegaron a recibir llamadas de una subcontrata de demolición para exigirles el pago de 1.300 euros por trabajos realizados en la obra y que el contratista no les había abonado. En este caso, un arquitecto valoró que únicamente se había ejecutado obras por valor de 24.827,78 euros, si bien las víctimas ya habían entregado a constructor 55.516,54 euros.
La investigación reveló que la práctica habitual de los sospechosos era principalmente captar víctimas que necesitan realizar reformas de gran envergadura y a las que les ofertaban precios un poco por debajo del mercado para conseguir así la consecución de la obra.
Posteriormente, tras formalizar presupuesto/contrato, solicitaban entre un 18% y un 30% del total de lo presupuestado, cantidad que, al ser restauraciones de gran índole y por ende de cuantía elevada --aún estando por debajo de mercado-- siempre sería bastante elevada.
A continuación, ejecutarían los trabajos de demolición y cimentación, dado que son los que «menor gasto» requieren, así como que «no se necesita personal muy cualificado» para ello, lo que supone un «coste mínimo» a desembolsar del dinero percibido por las víctimas y se podría ejecutar con gran rapidez, para dar confianza a las víctimas, a quienes podrían solicitar la entrega de más dinero con la «excusa» de compra de material u otros pagos.
Tras ello, la Policía Nacional ha explicado que el proceso de obra se alargó dando «excusas para no continuar». Ello les permitió acceder a los inmuebles a trabajadores que «lo único que harían sería ir a la obra para sentarse allí y almorzar, sin hacer ningún tipo de trabajo, ya que no tendrían en la obra ni herramientas ni material para continuar con lo contratado», ha señalado.
De este modo, su fin último era obtener de la víctima el «máximo dinero posible, sin tener intención de finalizar las obras, sino más bien invertir lo mínimo en los trabajos iniciales, intentando gastar lo menos posible del dinero de sus víctimas», ha indicado.
Con todo ello, las viviendas quedaron «completamente en ruinas», diáfanas y en uno de los casos incluso sin tejado, lo que causó «un gran perjuicio patrimonial» a las víctimas, por el hecho del «gran desembolso económico» realizado para la consecución de la obra, quienes no podrían hacerse cargo de otro desembolso para poder finalizarla, como es el de una de las familias afectadas que, con una niña de corta edad debe abandonar la vivienda que alquilaron mientras duraba la reforma, sin opción de volver a la suya al encontrarse la misma sin techo y, por tanto, inhabitable.
Finalmente, la Policía Judicial de la Comisaría de Elche se hizo cargo de las investigaciones y consiguió identificar y detener a dos personas como presuntos responsables del delito investigado, ambos en calidad de administradores de la empresa de reformas. En este momento, ha pasado a conocimiento de los juzgados de instrucción de Elche.