Tuberías por las que pasa el agua en el trasvase Tajo-Segura.EFE

El Gobierno da más agua de la pactada a Portugal mientras asfixia al sureste español con el recorte del trasvase Tajo-Segura

Alicante afronta nuevas restricciones pese a la abundancia en la cuenca cedente y a los elevados desembalses hacia el país vecino

La fotografía hídrica de este inicio de marzo dibuja un país con los embalses llenos, pero un debate político que no cesa. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene el recorte previsto en las reglas del acueducto Tajo-Segura, desde la Comunidad Valenciana se denuncia que España está liberando hacia Portugal volúmenes muy superiores a los contemplados en el Convenio de Albufeira. En la provincia de Alicante, donde el equilibrio del agua es siempre delicado, la comparación alimenta la polémica.

Según los datos actualizados por el Ministerio para la Transición Ecológica este lunes, la cuenca del Tajo almacena 9.176 hectómetros cúbicos sobre una capacidad total de 11.056. Eso supone un 83 % y un incremento semanal de 27 hm³. La diferencia con años anteriores es significativa: en la misma semana de 2025 acumulaba 6.835 hm³ (61,82 %) y la media de la última década para estas fechas es de 6.342 hm³ (57,37 %). No se trata, por tanto, de un año ajustado, sino de un ejercicio claramente por encima de lo habitual.

Los embalses determinantes para el trasvase presentan cifras elevadas. Buendía guarda 965 hm³ de 1.705 posibles y Entrepeñas 651 de 813. En el tramo internacional, Alcántara se sitúa en 2.953 hm³ de 3.160, mientras Valdecañas alcanza 1.395 de 1.446. Son niveles altos dentro del sistema, aunque con variaciones semanales dispares según cada presa.

Frente a esa situación, la cuenca del Segura suma 540 hm³ sobre un máximo de 1.140, lo que equivale al 47,37 %. En siete días apenas ha aumentado 2 hm³. El dato mejora de forma clara el registrado hace un año, cuando almacenaba 219 hm³ (19,21 %), y también supera la media de los últimos diez años para esta semana, fijada en 345 hm³ (30,26 %). Aun así, sigue siendo la única gran demarcación hidrográfica española por debajo del 50 %.

Estado de los embalses por cuencasembalses.net

En el detalle, El Cenajo acumula 191 hm³ de 437; La Pedrera, infraestructura clave para el sureste alicantino, dispone de 83 de 246; y Santomera apenas retiene 3 de 26. La brecha porcentual con el Tajo continúa siendo amplia.

El recurso anunciado por Page

En este escenario, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, anunció en febrero que su Gobierno prevé presentar en marzo un recurso para forzar la modificación de las reglas de explotación del acueducto. El Ejecutivo autonómico considera que la revisión prevista en la planificación hidrológica de 2023 no se ha materializado en los términos que entiende necesarios para reforzar la protección ambiental del Tajo.

La controversia con Portugal

La discusión se ha intensificado por las críticas del consejero valenciano de Agricultura, Miguel Barrachina, quien sostiene que España está enviando a Portugal caudales superiores a los 2.400 hm³ anuales que, según sus declaraciones, fija el Convenio de Albufeira, y asegura que el volumen real «supera los 6.000».

En las últimas semanas, el embalse de Alcántara ha llegado a desaguar más de 1.300 metros cúbicos por segundo y mantiene medias cercanas a 970 m³/s. En cinco jornadas se han transferido más de 500 hm³ hacia el país vecino, en un contexto de fuertes inundaciones en la región portuguesa de Ribatejo y en el distrito de Santarém, con seis víctimas mortales.

El presidente de la Agencia Portuguesa del Medio Ambiente, José Pimenta, se vio obligado a solicitar a España que module las descargas para reducir el impacto de las crecidas. Desde Portugal se atribuye el aumento del caudal tanto a las lluvias intensas de las últimas borrascas como a la gestión de las presas en territorio español.

Alicante en el centro del debate

Con el Tajo en niveles muy superiores a su media histórica reciente y el Segura todavía por debajo de la mitad de su capacidad, Alicante vuelve a situarse en el epicentro de la controversia. La provincia observa cómo la cuenca cedente presenta cifras holgadas mientras la suya continúa tensionada, y cómo se anuncian ajustes en el sistema en paralelo a desembalses extraordinarios hacia Portugal.

La cuestión ya no se limita a la disponibilidad global de recursos, que este año es elevada, sino a los criterios de reparto y a la coherencia de las decisiones. En el Sureste, la sensación es que la gestión del agua vuelve a decidirse lejos del territorio que más depende de ella.