Imagen de archivo de la Iglesia de Lloc Nou de la CoronaTurismo Comunidad Valenciana

El pueblo más pequeño de España está en Valencia: seis calles, menos de un kilómetro cuadrado y con su propio alcalde

Este enclave urbano independiente, situado a tan solo 20 minutos de la capital, fue también una de las zonas más afectadas por la dana

Seis calles, 0,012 kilómetros cuadrados, poco más de un centenar de habitantes y apenas veinte minutos en coche hasta el centro de Valencia. Con esas cifras podría parecer una urbanización o una pedanía, pero es un municipio con todas las de la ley. Lloc Nou de la Corona ostenta desde 2022 el título de pueblo más pequeño de España, una singularidad que lo ha convertido en una rareza administrativa y en una curiosidad para quienes recorren la comarca valenciana de la Huerta Sur.

El término municipal, encajado entre Sedaví y Alfafar, apenas supera las dimensiones de un campo de fútbol: unos 130 metros de ancho por 250 de largo. En pocos minutos se atraviesa el casco urbano completo, se saluda a varios vecinos y se llega a la plaza donde se levanta su edificio más emblemático. Esa escala diminuta es, al mismo tiempo, su mayor seña de identidad y su mayor desafío.

Calles del centro histórico de Llocnou de la Corona, municipio más pequeño de EspañaTurismo Comunidad Valencia

Origen y siglos de historia

Pese a su tamaño, no se trata de una creación reciente ni de una anomalía moderna. Sus orígenes se remontan al siglo XVII, cuando en 1676 se fundó un convento en la zona. En torno a aquel foco religioso comenzaron a levantarse casas y barracas vinculadas a las faenas agrícolas de la huerta circundante. El convento desapareció con el tiempo, pero el pequeño núcleo sobrevivió y acabó consolidándose como municipio. De hecho, su nombre ya figuraba en el diccionario geográfico de Pascual Madoz a mediados del siglo XIX, prueba de que su personalidad administrativa viene de lejos.

Hoy, el corazón simbólico del pueblo es la Iglesia Parroquial de la Virgen del Rosario, construida entre 1899 y los primeros años del siglo XX sobre el solar de una antigua ermita. De estilo neogótico, el templo destaca por su sobriedad exterior y por un interior donde aún se conserva un retablo de inspiración neoclásica. A su alrededor, las fachadas tradicionales y las calles tranquilas componen una estampa que parece detenida en el tiempo.

Organización política

Esa calma, sin embargo, no significa ausencia de estructura. Lloc Nou de la Corona tiene Ayuntamiento propio y una corporación municipal integrada por cinco concejales. Desde la Transición ha contado siempre con Gobierno local, y aunque depende de Sedaví para la prestación de algunos servicios básicos, mantiene su autonomía política. En un territorio tan reducido, la administración es casi doméstica y los asuntos municipales se tratan a pocos pasos de las casas de los vecinos.

La economía local es modesta y se apoya en pequeños negocios, como talleres y comercios de mobiliario, además de algún servicio esencial como la farmacia. Su proximidad a grandes superficies y áreas comerciales del entorno metropolitano refuerza esa sensación de vivir en un enclave mínimo rodeado por una intensa actividad urbana.

El reconocimiento oficial como municipio más pequeño de España llegó tras una revisión cartográfica del Instituto Cartográfico Valenciano en 2022, que ajustó la superficie a 0,0128 kilómetros cuadrados. Hasta entonces, el título se atribuía a Emperador, otra localidad valenciana de dimensiones reducidas. La actualización de los límites despejó la duda y colocó definitivamente a Lloc Nou de la Corona en lo más alto —o más bien en lo más bajo— del ranking territorial.

El paso de la dana

La dana del 29 de octubre de 2024 también forma parte ya de la historia reciente de este enclave urbano. Construido en terreno completamente llano, el municipio sufrió inundaciones que anegaron calles y bloquearon accesos. Durante días, los vecinos, muchos de ellos de edad avanzada, permanecieron prácticamente aislados entre barro y vehículos arrastrados por el agua. Sin policía local propia y dependiendo de efectivos supramunicipales, la sensación de desamparo fue notable en las primeras jornadas. La ayuda llegó en buena medida gracias a voluntarios y a la iniciativa vecinal, que incluso consiguió maquinaria para despejar las vías antes de que arribaran refuerzos especializados.

Lloc Nou de la Corona, Valencia, tras las inundaciones por la DANA@paugranota en X

En paralelo a la reconstrucción, el Ayuntamiento continuó impulsando proyectos como un plan de movilidad urbana sostenible y un plan de igualdad municipal, iniciativas llamativas en una localidad que puede recorrerse de punta a punta en apenas cinco minutos. Esa aparente contradicción define bien el carácter de Lloc Nou de la Corona: pequeño en extensión, pero con aspiraciones y obligaciones equiparables a cualquier otro municipio.

A comienzos de este año, además, la vida política local vivió un nuevo episodio con la dimisión de la alcaldesa Paqui Llopis, tras casi siete años al frente del consistorio. La renuncia abrió un periodo transitorio en el que uno de los concejales asumió la alcaldía de forma accidental hasta la elección de un nuevo primer edil en pleno extraordinario. Incluso en el municipio más pequeño del país, los relevos institucionales siguen los mismos procedimientos que en las grandes capitales.