Imagen de archivo del alcalde de Almussafes, Toni González.
Los concejales socialistas de Almussafes rompen con el PSOE tras la expulsión del alcalde y anuncian un nuevo partido
El grupo municipal denuncia una «vendetta» interna y acusa a Diana Morant y Rebeca Torró de imponer un funcionamiento «al estilo de una secta destructiva»
Los concejales del PSPV-PSOE en el Ayuntamiento de Almussafes (Valencia) han anunciado la creación de un nuevo partido político tras la expulsión del alcalde del municipio, Toni González, de las filas socialistas. La decisión llega después de que el PSOE confirmara este viernes la expulsión del primer edil, a quien el partido había abierto expediente a raíz de denuncias por presunto acoso sexual y laboral presentadas por dos empleadas municipales.
El grupo municipal socialista ha reaccionado con dureza a la medida adoptada por la dirección del partido. En un comunicado difundido este sábado, los ediles han criticado la decisión y han acusado a la secretaria general del PSPV, Diana Morant, y a la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, de dirigir una actuación que, según afirman, responde a motivos internos y no a los hechos denunciados.
Los concejales aseguran que la expulsión del alcalde forma parte de una represalia política. En el texto sostienen que «las direcciones del PSPV y del PSOE, de la mano de Diana Morant y Rebeca Torró, culminan su venganza y la expulsión de Toni González ya es un hecho consumado». Además, lamentan haber conocido la decisión a través de un medio de comunicación, algo que consideran contrario a los estatutos del partido y a «cualquier mínimo de decencia democrática».
La ruptura con la organización socialista, añaden, se materializará con la puesta en marcha de una nueva formación política con la que pretenden continuar al frente del Gobierno local.
Nuevo partido para seguir gobernando
Los ediles sostienen que el conflicto interno se remonta al momento en que la agrupación local decidió apoyar a Carlos Fernández Bielsa en la pugna por la Secretaría General provincial del PSPV. «Toni González y, por ende, la Agrupación Socialista de Almussafes, firmamos nuestra sentencia de muerte el día que decidimos apoyar a Carlos Fernández Bielsa a la Secretaría General Provincial», afirman en el comunicado.
A su juicio, desde entonces se ha desarrollado una campaña destinada a apartar al alcalde de la vida política. En este sentido, hablan de una «campaña despiadada de acusaciones y denuncias falsas, sin ninguna prueba, destinada a acabar con la carrera política de Toni González, pero también con su vida personal y profesional».
Los concejales también cuestionan el proceso interno que ha desembocado en la expulsión. Según señalan, durante las últimas semanas se ha producido «una campaña propia de regímenes políticos de otros siglos», basada, dicen, únicamente en testimonios verbales.
Críticas al proceso disciplinario
En el mismo comunicado, el grupo municipal afirma que «ni siquiera estas prácticas, a la altura de la Santa Inquisición, han dado resultado y, por ello, Diana Morant y Rebeca Torró han optado por la expulsión directa, sin esperar al informe del CADE ni a cualquier decisión judicial».
Asimismo, insisten en que «no existe ningún proceso judicial abierto» y califican la decisión como «una purga orgánica como venganza mafiosa». En ese contexto, cuestionan la existencia de pruebas que respalden las acusaciones: «¿Dónde están los audios? ¿Dónde están los WhatsApps, las fotos o las capturas de pantalla? En ningún sitio porque no existen. No hay prueba alguna».
Pese a la ruptura con el PSPV-PSOE, los concejales aseguran que seguirán ejerciendo sus responsabilidades en el Ayuntamiento de Almussafes. El nuevo proyecto político, explican, nace con la intención de mantener la acción de Gobierno municipal y con el respaldo de la agrupación local.
Según afirman, cuentan con el apoyo de los 41 integrantes de la ejecutiva previa a la gestora y de más de 300 militantes de la agrupación socialista del municipio. El nuevo partido, concluyen, pretende ser «un medio y no un fin» y estará «alejado del funcionamiento, al estilo de una secta destructiva, que Diana Morant y Rebeca Torró están imponiendo en la que ha sido nuestra casa durante décadas».