Imagen del empresario, Juan Armiñana
Qué fue del empresario que hizo la falla más cara de la historia de las Fallas de Valencia
Durante más de una década, el nombre de Nou Campanar estuvo ligado a algunos de los monumentos más espectaculares y costosos de las Fallas de Valencia. Aquella comisión marcó una época en la Sección Especial con presupuestos nunca vistos hasta entonces y con una racha de triunfos que la convirtió en una de las fallas más influyentes del siglo XXI.
Detrás de aquel proyecto estaba el empresario valenciano Juan Armiñana, uno de los grandes impulsores de la comisión y responsable de que Nou Campanar alcanzara una dimensión inédita en el mundo fallero. Años después de la desaparición de aquella falla, Armiñana sigue vinculado a la fiesta desde otra comisión de la ciudad.
Juan Armiñana, de Nou Campanar a Espartero - Ramón y Cajal
Desde 2022, Juan Armiñana forma parte de la comisión Espartero - Ramón y Cajal, donde ha impulsado especialmente el proyecto de la falla infantil.
La comisión presentó recientemente su monumento infantil, titulado Arca, del artista Zvonimir Ostoic, un proyecto que aspira a competir al máximo nivel. El monumento contará con el presupuesto más alto de las fallas infantiles de 2026, con 75.000 euros, lo que refleja la ambición de la comisión en esta categoría.
Imagen del boceto de la Falla infantil de Espartero - Ramón y Cajal, 'Arca'
La presencia de Armiñana ha sido clave en este impulso. El empresario valenciano ya fue uno de los grandes mecenas de Nou Camapanar, una falla fundada en 2002 que pasó a competir en Sección Especial en 2004 y que protagonizó una de las etapas más dominantes de la historia reciente de las Fallas.
Durante aquellos años, la comisión logró seis primeros premios consecutivos en la Sección Especial entre 2004 y 2009, gracias a monumentos
Por qué desapareció la falla Nou Campanar
La comisión Pediatra Jorge Comín-Serra Calderona, conocida popularmente como Nou Campanar, desapareció definitivamente en 2016 tras la decisión tomada en el pleno de Junta Central Fallera que certificó su disolución.
Durante su trayectoria, la falla marcó varios hitos en la historia de la fiesta. Sus monumentos llegaron a alcanzar 30 metros de altura y el presupuesto llegó a situarse en torno al millón de euros en 2009, lo que la convirtió en la falla más cara de la historia.
Imagen del monumento que plantó Nou Campanar en 2009 que llegó a costar casi un millón de euros
Sin embargo, el modelo económico que sostenía el proyecto quedó muy afectado por la crisis del sector inmobiliario, lo que terminó debilitando la viabilidad de la comisión.
Tras varios intentos de adaptación, la comisión anunció primero que no competiría en Sección Especial en 2016 y posteriormente confirmó que no plantaría falla ese año. Las dificultades económicas y la falta de recursos terminaron provocando la desaparición definitiva de una comisión que había dejado una huella profunda en la historia reciente de las Fallas.
Nou Campanar cerraba así una etapa marcada por monumentos gigantescos, presupuestos récord y una forma de entender la fiesta que cambió para siempre la competición en la Sección Especial.