Imagen de archivo del embalse de EntrepeñasEfe

La izquierda dinamita el trasvase Tajo-Segura con los embalses que quiere blindar Page en máximos históricos

Los pantanos cedentes de Entrepeñas y Buendía guardan el triple de agua que todas las presas de Alicante y Murcia juntas

La situación hídrica en España muestra actualmente un contraste que vuelve a alimentar el conflicto político en torno al trasvase Tajo-Segura. Mientras los embalses de la cuenca del Tajo se mantienen en niveles muy elevados tras lluvias abundantes, el sistema del Segura continúa siendo uno de los más tensionados del país y sigue dependiendo de los aportes externos.

Según los datos actualizados por el Ministerio para la Transición Ecológica este lunes, los embalses del Tajo almacenan 8.972 hectómetros cúbicos, lo que supone el 81,15 % de su capacidad total. En el extremo opuesto, la cuenca del Segura apenas acumula 584 hectómetros cúbicos, equivalentes al 51,23 % de su capacidad. La diferencia entre ambas demarcaciones supera así los 8.300 hectómetros cúbicos, una brecha que ilustra la desigual distribución territorial del agua en el país.

En el conjunto de España, los embalses almacenan 46.608 hectómetros cúbicos, el 83,16 % de su capacidad, una cifra muy superior tanto a la registrada en la misma semana de 2025 (36.867 hm³, el 65,78 %) como a la media de la última década para estas fechas (32.543 hm³, el 58,07 %).

La cabecera, en niveles no vistos

Una parte significativa del agua del Tajo se concentra en grandes presas como Alcántara o Valdecañas, pero el foco del debate político se sitúa en la cabecera del trasvase. Los embalses de Entrepeñas y Buendía, que alimentan el acueducto hacia el sureste, almacenan actualmente 1.649 hectómetros cúbicos.

Esta cifra supone tres veces más agua que la que reúnen conjuntamente los doce embalses de la cuenca del Segura, que suman 552 hectómetros cúbicos. La recuperación de estos pantanos ha sido notable tras años de sequía y ha situado sus niveles en registros que no se veían desde las primeras décadas de funcionamiento del sistema.

Estado de los embalses por cuencasembalses.net

En el entorno ribereño, esta mejora comienza a reflejarse también en la actividad económica vinculada al turismo y al ocio. Comercios y negocios locales perciben ya un aumento de visitantes incluso antes del inicio de la temporada de primavera, impulsado por la recuperación del nivel de los embalses.

Trasvases automáticos y tensión política

La elevada disponibilidad en la cabecera coincide con nuevas transferencias previstas hacia el sureste. La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura ha autorizado trasvases automáticos por encontrarse el sistema en Nivel 1, la situación que permite las mayores transferencias dentro de las reglas de explotación.

En este contexto se ha aprobado el envío de 180 hectómetros cúbicos, distribuidos en 60 hm³ mensuales entre marzo y mayo. La decisión llega después de un periodo marcado por varias borrascas de alto impacto que han incrementado notablemente las reservas en gran parte del país.

La medida, sin embargo, vuelve a situar el debate político en primer plano. El Gobierno de Emiliano García-Page mantiene su intención de presentar antes de final de mes una demanda contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez por el retraso en la aprobación de nuevas reglas de explotación del trasvase.

La consejera de Desarrollo Sostenible de la región, Mercedes Gómez, ha advertido de que la situación actual puede generar una percepción equivocada sobre la disponibilidad del recurso y ha defendido la necesidad de actuar con cautela para evitar, a su juicio, una utilización excesiva de los embalses de cabecera.

Posiciones enfrentadas entre territorios

Las críticas también llegan desde los municipios ribereños de Entrepeñas y Buendía, que consideran que el envío de agua resulta injustificado con las reservas actuales del sistema. Desde estas localidades se ha subrayado que el volumen autorizado para el próximo trimestre representa aproximadamente un 10 % del agua almacenada en la cabecera, lo que consideran una pérdida significativa de recursos para la zona.

En el lado contrario, los regantes del sureste defienden la continuidad del trasvase. El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), Lucas Jiménez, ha criticado la política del Ministerio para la Transición Ecológica al considerar que los envíos aprobados son inferiores a lo que permitirían las reglas ordinarias en un escenario de Nivel 1.

Un conflicto estructural

La situación actual refleja un país con reservas de agua muy elevadas pero con fuertes desequilibrios territoriales. Mientras muchas cuencas superan el 80 % de su capacidad, el sureste peninsular continúa dependiendo de aportes externos para garantizar su suministro agrícola y urbano.

Ese contraste vuelve a colocar el trasvase Tajo-Segura en el centro del debate político. Con los embalses de la cabecera en niveles históricos y un nuevo frente judicial abierto por Castilla-La Mancha, el futuro de una de las infraestructuras hidráulicas más relevantes de España vuelve a enfrentarse a una etapa de máxima tensión institucional.