Imagen de la Cremà de la falla municipal 2026 de Valencia
Valencia quema sus fallas y ya espera las fiestas de 2027
La capital del Turia cierra sus días grandes con la Cremà y vuelve a dejar una estampa inolvidable para vecinos y turistas
Se acabaron las Fallas de Valencia de 2026. Ya queda menos para las de 2027. Ahora bien, eso no quita a que la Cremà de este no haya sido antológica. De manera coordinada con los Bomberos, todos y cada uno de los monumentos han ido cediendo al fuego, ese mismo fuego que los falleros bien saben que es purificador y que, más pronto que tarde volverá a la capital del Turia para representar todo lo bueno que tiene lo efímero.
A las 23 horas en punto comenzaba a arder la escultura municipal. Un gran Charles Chaplin por valor de 239.000 euros, con el título Hope y representando un mensaje a favor de la paz y en contra de la guerra se venía abajo a eso de las 23:10. Nada más y nada menos que 27 metros de altura, diseñada por el artista José Santaelualia y materializada por su hermano Alejandro y por Vicente Llácer sus elementos han cumplido con la tradición.
Su leitmotiv era y seguirá siendo la esperanza. El conjunto incluía manos que liberan corazones multicolores y escenas que representaban el futuro a través de niños y niñas vinculados a la cultura y la educación.
No ha sido el último monumento en arder. Antes lo habían hecho casi todas las fallas de las demás categorías, con excepción de Convento Jerusalén, que lo hizo en medio dado que fue la comisión ganadora. Pero, incluso, después de la falla municipal se han quemado otras. Y no pocas. Las raznes es la operatividad de los bomberos en una noche tan complicada como esta y determinadas ubicaciones. Plazas pequeñas o asegurar que no prendan edificios o plantas junto a los ninots retrasa unos minutos la acción del Cuerpo.
Previamente, a las 21 en punto, se quemó la falla municipal infantil. Puntualidad suiza. Sentimiento valenciano. Al igual que en lo explicado, media treinta minutos antes lo hizo la de la calle Espartero, vencedora en la categoría máxima infantil.
En lo relativo a la falla municipal infantil, su título era Valencia es mou (Velencia se mueve, en valenciano). El proyecto, obra del artista Mario Pérez y diseñado por Paco Camallonga, planteaba una capital del Turia moderna que apuesta por medios de transporte no contaminantes. En el centro de la composición aparecían personajes como un autobús de la EMT y un vagón de Metrovalencia representados de forma lúdica. Todo ello junto a escenas que reflejan movilidad de cero emisiones y transporte compartido. Las Fallas 2026 ya han pasado. Cuenta atrás para las del 2027.