Imagen de Jorge Suárez tomada este lunes en el Congreso de los Diputados

Imagen de Jorge Suárez tomada este lunes en el Congreso de los DiputadosEuropa Press

El principal funcionario en la dana de Valencia: «Ninguno de los técnicos éramos conscientes de la realidad del impacto»

Jorge Suárez achaca el retraso con el ES-Alert a la tardanza del aval de los políticos

El subdirector general de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Jorge Suárez, ha señalado este lunes en el Congreso que tras la dana de octubre de 2024 está «encima de la mesa» el debate sobre si hay que ir «a un modelo absolutamente técnico» del Cecopi, sin cargos políticos.

Las medidas que se acuerdan en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) «afectan a mucha población» y quizá «no puedan restringirse a una decisión técnica», ha indicado, pero el debate «está encima de la mesa y se está planteando», ha añadido Suárez ante la comisión de investigación de la dana en el Congreso.

Los diputados que conforman la comisión han centrado sus preguntas al compareciente precisamente en la distinción entre las responsabilidades políticas y técnicas que se tomaron el día de la dana y, en concreto, en la reunión del Cecopi.

Suárez ha dicho que la atención puesta primero en Requena y Utiel y luego en la presa de Forata «secuestró» hasta las 19.15 horas de aquel día una visión de la afección general en toda la provincia de Valencia.

De cero a cien, en términos planteados por el diputado popular Óscar Clavell, el subdirector de Emergencias ha precisado que Forata se llevó «en algún momento el 200 % de la atención» del Cecopi.

«En el centro de Emergencias estábamos trabajando al 400 %. Soy funcionario desde hace muchos años y hay decisiones que tenemos protocolizadas y tomamos de manera inmediata, pero hay otras que la dirección técnica nunca va a tomar: un confinamiento, una alerta masiva, una activación de la UME... Nunca sin autorización», ha indicado.

En cuanto a si el envío temprano del es-Alert habría salvado vidas, ha dicho: «No lo puedo saber, no lo puedo conectar directamente».

Tampoco ha sido contundente sobre si el es-Alert se envió con retraso: «Ahora lo estoy analizando a posteriori. No puedo juzgarlo, no puedo contestar categóricamente».

«Hubo una serie de factores, no hubo conciencia de la gravedad, posiblemente», ha agregado.

Respecto a si las consecuencias de la dana correspondieron a los responsables políticos, más que a los técnicos, se ha mostrado igualmente cauto: «Sería simplificar».

Sobre el momento de la incorporación del expresident de la Generalitat, Carlos Mazón, al Cecopi, ha manifestado que no es él quien debe juzgar si llegó tarde.

Sobre los datos que ofrecieron la Confederación Hidrográfica del Júcar y la Agencia Estatal de Meteorología, Suárez ha considerado «por supuesto» que los datos en bruto sin interpretación limitan la toma de decisiones y que se creó falsa seguridad con el correo relativo a que el caudal de Poyo tenía tendencia descendente.

Suárez ha repetido las explicaciones que ya ofreció en sus dos declaraciones como testigo ante la jueza de Catarroja, relativas a las distintas versiones que se redactaron del es-Alert y a la eliminación de las referencias al confinamiento y a la conveniencia de subir a zonas altas. Ha vuelto a atribuirlas, según se debatió en el Cecopi, al temor a causar un excesivo alarmismo o un «efecto estampida» y al debate sobre si había que avisar antes a los alcaldes.

En el Cecopi, ha indicado, no estuvo «encima de la mesa» el dato del aumento del caudal en el barranco del Poyo. «Evidentemente» debería haber llegado, ha dicho. «Pero o no llegó, o no se llegó a analizar».

El técnico ha afirmado que la primera noche él ya tenía «la seguridad absoluta» de que había fallecidos, aunque nunca habría pensado en la cifra final, 230 muertos.

«Ninguno de los técnicos éramos conscientes de la realidad del impacto. Falló la capacidad de ser conscientes del impacto», ha agregado.

«Se podían haber hecho mil cosas, antes, durante y después. El sistema nacional de Protección Civil no estaba preparado para lo que ocurrió. Todos los técnicos del centro de Emergencias estamos afectados. Ojalá hubiéramos podido hacer cualquier cosa», ha dicho.

«Tenemos un gran problema. Las emergencias son cada vez más complejas. Vivimos en un territorio de riesgo y hay muchos ámbitos en los que se puede trabajar», ha afirmado Suárez, que ha considerado que «hay que adaptarse a nuevos tipos de emergencias derivadas del cambio climático».

«Se puede y se debe actuar en prevención, en análisis de información y en sistemas de respuesta. Tenemos que asumir que a veces estarán parados, pero que tienen que estar preparados», ha apuntado. «Hay que plantear futuros sistemas que permitan analizar los incidentes, más que las llamadas»

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