Imagen tomada este jueves de Juanfran Pérez Llorca durante la sesión de control en las Cortes Valencianas
Pérez Llorca, sobre los casos de enchufismo del PSPV-PSOE y Compromís: «No haré como la izquierda»
Como si fuera antes del 29 de octubre de 2024. Así ha transcurrido este jueves la sesión de control al Consell en las Cortes Valencianas. Desde esa fecha, día de la dana de Valencia, en todos y cada uno de los plenos que se han venido celebrando en el Hemiciclo regional se han nombrado las riadas. Sin excepción. Pero ya no. Ni rastro de las inundaciones durante el último debate. PSPV-PSOE y Compromís no han aludido a la tragedia.
En cambio, el tema central ha sido la polémica del puesto de trabajo de la pareja del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, a propósito de su traslado desde su puesto de funcionaria en el Ayuntamiento alicantino de Finestrat a la Diputación de Valencia tras asumir una Comisión de Servicios en la institución provincial.
Así, el mandatario ha marcado distancias con la izquierda, tanto en las formas como en el fondo. En su segunda intervención, ha subido a la tribuna de oradores, entre otros documentos, con cuatro folios en los que se enumeraban a cargos socialistas y nacionalistas con algunos familiares que entraron a trabajar en la Administración pública mientras estaban en el poder: «¿Saben cuál es la diferencia? Que yo no utilizaré el nombre de ninguno de ellos para atacar a ningún político porque me parece indecente», ha apuntado dirigiéndose a la bancada del PSPV-PSOE y Compromís.
Cabe destacar que este mismo miércoles El Debate publicó ejemplos como los de Borja Sanjuán, Sandra Gómez o los del excomisionado del Gobierno para la dana, José María Ángel, y su mujer, Carmen Ninet, entro otros, que, en su día, fueron señalados de enchufismo u otras controversias relacionadas con su situación laboral.
Posteriormente, ha criticado el uso que ambos partidos están haciendo de la polémica, subrayando que la aludida «es funcionaria, aprobó la oposición, pero tiene el pecado para la izquierda de que es pareja del presidente de la Generalitat. Debemos estar a la altura de las circunstancias y ustedes no lo están», les ha reprochado a unos y otros.
En este sentido, y previa prohibición expresa del portavoz de Compromís, Joan Baldoví, para que hable de «machismo», Pérez Llorca le ha replicado que se referirá a ello cuando quiera. Igualmente, al síndico socialista, José Muñoz, le ha espetado que tanto él como el ministro de Transportes, Óscar Puente, atacan a su pareja para «desviar la atención», a la par que le ha echado en cara que comparen el caso en cuestión con el de la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, que está imputada por varios delitos y «se va a sentar en un banquillo».
Compromís, «'pagafantas'» de Sánchez
Frente a ello, el presidente valenciano ha vuelto a reivindicar su hoja de ruta: «Vine para trabajar, para gobernar y no para entrar al fango, al barro y al lío que ustedes quieren. Mi obligación salir y dar las explicaciones oportunas», ha afirmado. «Solo viven del relato de la manipulación, de la mentira. Se lo dije le día que tomé posesión como presidente: no me van a encontrar. Los únicos escándalos que hay en acción son los que le pasan a su partido, como sus números dos y tres, por esconder abusos», ha incidido.
Como era de esperar, las palabras de Pérez Llorca, lejos de convencer a la izquierda, lo que han hecho ha sido encenderla aún más, ya que la sesión de control ha sido tensa y la presidenta de las Cortes, Llanos Massó, ha tenido que interrumpir al orador varias veces para reprochar a Baldoví y a otro diputado de la coalición su actitud, llamándoles al orden. Al respecto, el propio Baldoví y Muñoz han empleado palabras y tono gruesos en sus turnos de intervención.
El socialista le ha llamado «jeta» y le ha acusado directamente de «enchufismo», mezclando en su argumento el asunto de su pareja con el de las Viviendas de Protección Pública en Alicante. Todo ello para concluir que «se aprovecha de lo público para lo personal». Por su parte, el nacionalista le ha preguntado si cree que «los valencianos se chupan el dedo» o son «bobos».
Al portavoz del PSPV-PSOE, el jefe del Consell le ha respondido que durante la etapa de Ximo Puig en la Generalitat, el tripartito de izquierdas realizó «más de 11.500 Comisiones de Servicios», mientras que al síndico de Compromís le ha afeado que el citado Puente hace escasos días «insultara» a la formación y ésta guardara un escrupuloso silencio: «Necesitan los votos de Compromís para mantenerse en el poder, pero tienen sus votos tan seguros que se permiten insultarles. Aspiran a ser muleta del sanchismo. No tienen expectativas de nada, han quedado tan retratados que lo ministros les insultan a la cara y ustedes callan. Son los 'pagafantas' y eso va a perseguirles siempre», ha zanjado Pérez Llorca.