Imagen de María José Catalá en el pleno del Ayuntamiento de Valencia.
Valencia se convierte en la primera ciudad de España que pone tope y ordena sus apartamentos turísticos
Compromís y PSOE se oponen a la nueva normativa que nace con el objetivo de regular la situación generada durante sus ocho años de gestión
La ciudad de Valencia se ha convertido en la primera ciudad de España que pone tope y ordena sus plazas turísticas con la normativa más restrictiva de todo el territorio nacional. Con esta normativa aprobada con los votos a favor de PP y VOX se pone freno al descontrol y la barra libre para los apartamentos turísticos en Valencia que implantó el anterior gobierno de Compromís y PSOE durante ocho años de gobierno.
Ahora, será casi imposible abrir un apartamentos turístico en la ciudad y como explicó la alcaldesa de Valencia «queremos una ciudad donde las viviendas sean para los vecinos, y, por eso con esta regulación el 98 % de las viviendas se destinan a uso residencial».
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha valorado la aprobación de la nueva normativa que regulara los apartamentos turísticos, aprobada este martes en el Pleno del Ayuntamiento, destacando que «es una normativa pionera en España» que, según ha señalado, «forma parte de una estrategia mucho más ambiciosa, enmarcada dentro de la estrategia de ciudad que quiere cambiar un paradigma: no somos solamente una ciudad de sol y playa que busca un turismo masivo low cost»
La alcaldesa ha explicado que «la regulación aprobada por el Pleno no regula los apartamentos turísticos, sino que como novedad regula todas las plazas turísticas de la ciudad». En este sentido, ha puntualizado que «Valencia se convierte en la primera gran ciudad que pone tope y ordena sus plazas turísticas». La normativa fija el máximo de plazas en toda la ciudad, ya sea en apartamentos, hoteles, hostales.
Catalá ha calificado la nueva normativa como «valiente y clara». Una normativa que «aspira ser duradera porque no es vulnerable» como la que aprobó la izquierda cuando gobernó la ciudad para Ciutat Vella que tumbaron los tribunales. Dentro de esta regulación, ha explicado, «una de las medidas que conlleva es poner orden y clarificar cuantos, cómo y dónde podrán haber apartamentos turísticos, y ya les adelanto, que será muy difícil abrir ninguno más»
La regulación aprobada, ha asegurado la alcaldesa, «pone los pilares del modelo de ciudad que queremos. Una ciudad residencial, donde las viviendas sean para los vecinos, y, por eso con esta regulación el 98 % de las viviendas se destinan a uso residencial».
La normativa aprobada, ha proseguido la alcaldesa, «es histórica y sitúa al vecino en el centro. Es y será la prioridad: el vecino. Desde hoy Valencia tiene una regulación que va a evitar la saturación turística a la que nos llevaba las erráticas e inexistentes políticas de Compromís y Partido Socialista durante sus gobiernos».
«En 8 años la izquierda de esta ciudad no hizo nada para poner orden. Todo lo contrario instaló la barra libre para los pisos turísticos y se puso de perfil ante la actividad ilegal, Tres ejemplos: nula inspección; les temblaron las piernas y no se atrevieron a aprobar una moratoria; u convirtieron el Cabañal en la capital de pisos turísticos con una regulación claramente insuficiente y, encima mal hecha, que fue tumbada por los tribunales»
«Frente a este desgobierno cuyas consecuencias aún sufrimos porque hay apartamentos que los vecinos ven abrir ahora porque pidieron la licencia en tiempos de Compromís y PSOE, este Ayuntamiento ha actuado», ha señalado Catalá.
«El modelo de la izquierda permitía que el 50% de las viviendas fueran convertidas a pisos turísticos, y que el 100% de los comercios fueran extinguidos ya que permitía que en todos los bajos pudiera haber un apartamento turístico. Nuestro modelo pone freno a ese desenfreno», ha destacado Catalá.
La nueva normativa garantiza que el 98% de las viviendas de la ciudad sean para uso residencial. «Es decir, para los vecinos».
«Y eso lo conseguimos con 3 candados que actúan de forma simultánea. Cualquier alojamiento turístico deberá cumplir los 3 filtros a la vez». El número de plazas turísticas totales, ya sean hoteles, hostales o pisos turístico, no podrán superar el 8% de las personas empadronadas en el distrito y en el barrio. Sólo el 2% del total de las viviendas de cada barrio podrá destinarse a uso turístico, ya sea como piso turístico o como bloque. El 85% de los bajos quedan blindados para comercio (peluquerías, hornos, fruterías). «Si cualquier alojamiento turístico supera cualquier de estos tres filtros, no podrá abrir», ha subrayado.
Por otra parte, si un piso turístico no se encuentra dentro de los límites de los candados, para poder abrir tiene además que cumplir estas condiciones: Sólo en planta baja o en primera; no puede coexistir con viviendas en primeras plantas; obligación de acceso independiente y diferenciado desde la vía pública y siempre que cuente con el permiso de las 3/5 partes de la comunidad de vecinos.
Además, ha recordado que con los gobiernos de izquierda en el Ayuntamiento de Valencia las inspecciones y órdenes de cierre de apartamentos turísticos ilegales eran escasas en comparación con la actualidad. En este sentido, cabe informar que de 2015 a 2023 la media anual era 71 órdenes de cierre de pisos turísticos ilegales. Mientras que desde 2023 a 2025 la media anual es de 449 órdenes de cierre.
«Frente a la barra libre de la izquierda, nosotros hemos regulado y hemos puesto orden para que el vecino gane y para evitar la saturación turística. Estamos ante una de las normativas más restrictas de toda España. Una normativa pionera porque regula el modelo de ciudad que queremos, un modelo donde el 98% de las viviendas quedan blindadas para los vecinos, y sobre todo, una normativa que garantiza que el turismo masivo y low cost no será la imagen de la ciudad, como estamos viendo en otras zonas de España», ha concluido la alcaldesa.