Cartel de desaparecido de Vicente L.G, agresor sexual reincidente
Alerta en Castellón por la desaparición de un agresor sexual múltiple
Se encuentra en paradero desconocido desde el pasado 9 de abril, tras quitarse la pulsera electrónica después de que se le impusiera una condena de ocho años de prisión
La desaparición de Vicente L. G., un hombre de 45 años con un amplio historial de condenas por delitos sexuales y coacciones, ha generado una fuerte alarma social en la provincia de Castellón. Su caso ha sido difundido por la asociación SOS Desaparecidos mientras las fuerzas de seguridad mantienen una búsqueda activa al considerarlo un individuo potencialmente peligroso. El hombre se encuentra en paradero desconocido desde el pasado 8 de abril, fecha en la que fue visto por última vez en Castellón de la Plana, y desde entonces no se ha vuelto a tener noticia de él.
Según la información facilitada en el cartel de búsqueda, mide alrededor de 1,85 metros, tiene complexión atlética, pelo castaño y ojos marrones. La desaparición se produjo justo después de que un tribunal de la Audiencia Provincial le impusiera una condena de ocho años de prisión y una indemnización de 15.000 euros por delitos de agresión sexual. Debía presentarse el 9 de abril para continuar con el procedimiento de ingreso en prisión, pero nunca acudió. Las investigaciones apuntan a que se quitó la pulsera electrónica que permitía su localización y, desde ese momento, se perdió completamente su rastro.
Largo historial delictivo
El historial delictivo de Vicente L. G. es extenso. En el pasado ejerció como detective privado y acumuló varias sentencias firmes. Entre ellas, una pena de cuatro años de prisión por la agresión sexual a una menor de 15 años en Moncofar y otra de dos años por chantajear a su pareja con la difusión de vídeos de carácter íntimo.
Además, en 2021 fue condenado por coaccionar y vejar a otra mujer en Benicasim, hechos por los que se le impuso una orden de alejamiento durante seis meses.
Agresión sexual y coacción
El último caso por el que fue condenado incluía amenazas y coacciones especialmente graves. Según el testimonio de la víctima, llegó a obligarla a grabar un vídeo manteniendo relaciones sexuales bajo amenazas y utilizando un discurso intimidatorio en el que afirmaba tener contactos en la policía, influencia en distintas esferas y vínculos con el crimen organizado.
La mujer relató en sus declaraciones que el agresor presumía de que su padre poseía numerosos restaurantes, que su hermana era jueza y que él mismo tenía conexiones que le permitirían actuar con impunidad, afirmaciones que formaban parte del clima de intimidación constante que ejercía.
Las autoridades no descartan ningún escenario en relación con su desaparición, incluida la posibilidad de que no sea voluntaria, aunque el contexto y su trayectoria delictiva hacen que los investigadores centren sus esfuerzos en localizarlo cuanto antes para que cumpla las condenas pendientes.
Además de las sentencias ya firmes, mantiene otras causas abiertas en los juzgados de Castellón, relacionadas con violencia de género y con la supuesta inducción al incendio de varios vehículos en su propia comunidad de vecinos.
La difusión de su imagen y descripción a través de SOS Desaparecidos busca la colaboración ciudadana para facilitar su localización. Algunos vecinos de la localidad de Almazora han comunicado haberle visto este mismo martes en el municipio.