Mapa donde se muestra los puntos donde se ubicaría el megacable submarino
Proyectan un megacable submarino de más de mil kilómetros que unirá Castellón con Italia
Un antes y un después en la historia energética de Castellón puede estar más cerca que nunca. Y es que la provincia podría convertirse en el punto de partida de una de las infraestructuras eléctricas más ambiciosas de Europa. Se trata de un megacable submarino de más de mil kilómetros bajo el mar Mediterráneo que conectaría directamente la costa castellonense con el norte de Italia y permitiría que la energía generada en España viaje de forma eficiente, limpia y directa hasta uno de los principales mercados industriales de Europa.
Este proyecto, todavía en fase de estudio, forma parte de una estrategia mucho más amplia diseñada por la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E) para integrar mejor las redes eléctricas del continente y aprovechar al máximo el enorme potencial renovable del sur de España.
La iniciativa concretamente conocida como Iberia Link plantea un cable submarino de corriente continua de alta tensión (HVDC) de aproximadamente 1.034 km que uniría la provincia de Castellón con el norte de Italia, funcionando a ±525 kV en configuración bipolo y con una capacidad de transmisión de unos 1,2 GW de energía. Según el Plan de Desarrollo de la Red a Diez Años 2026 elaborado por ENTSO-E, esta interconexión no es un proyecto aislado, sino una pieza clave entre otras propuestas transfronterizas que reforzarían la red europea y permitirían transportar grandes volúmenes de electricidad entre zonas con excedentes y zonas con alta demanda.
La función principal de este megacable es construir una «autopista eléctrica» bajo el mar Mediterráneo que conecte dos polos energéticos complementarios. Es decir, el sur de España, con una enorme producción renovable —principalmente solar y eólica— y el norte de Italia, con una demanda industrial significativa que, en momentos de producción insuficiente interna, podría beneficiarse de las importaciones desde la península ibérica.
Esta interconexión facilitaría el intercambio bidireccional de energía, aunque se prevé que el flujo predominante sea de oeste a este para evacuar los excedentes renovables de España hacia Italia y más allá, ayudando a reducir cuellos de botella y a estabilizar los mercados eléctricos europeos.
Un segundo proyecto paralelo
Además de Iberia Link, otro proyecto paralelo incluido en la misma planificación europea es Apollo Link, una interconexión de aproximadamente 880 km que conectaría Vandellòs (Tarragona) con el norte de Italia mediante un enlace HVDC de 2 GW de capacidad. Aunque ambos cables son iniciativas distintas, comparten la misma visión estratégica de reforzar las conexiones eléctricas entre la Península Ibérica y el resto de Europa, reduciendo la dependencia de rutas tradicionales a través de otros países y contribuyendo a la transición energética continental.
¿Por qué Castellón?
El porqué de elegir Castellón como uno de los puntos de salida en España no es casual. La provincia se encuentra en una región donde la producción de energía renovable ha crecido de forma notable y donde la red eléctrica puede conectarse eficientemente a este megacable para distribuir energía más allá de las fronteras nacionales. A su vez, el norte de Italia se perfila como destino idóneo por ser un gran centro industrial y demográfico con necesidades energéticas que complementan los patrones de producción de España.
Crear estas interconexiones facilitaría que la energía limpia producida en España no se pierda localmente por falta de capacidad de transporte —algo que ocurre con cierta frecuencia— y, por el contrario, se pueda exportar para cubrir déficits en otros lugares de la Unión Europea.
La inclusión de Iberia Link en la cartera de proyectos del TYNDP 2026 indica que, aunque aún no cuentan con aprobación final ni permisos, estas iniciativas están siendo consideradas seriamente en la planificación energética europea. La estimación orientativa sitúa la posible puesta en servicio alrededor de 2032 si se superan con éxito todas las evaluaciones técnicas, ambientales y regulatorias necesarias.
La envergadura técnica de tender un cable de más de mil kilómetros bajo el mar exige estaciones de conversión en tierra en ambos extremos, una ingeniería de alta complejidad y coordinación transnacional, lo que explica los largos plazos que suelen acompañar a este tipo de infraestructura.
Finalmente, proyectos como Iberia Link y Apollo Link encarnan la nueva era de la red eléctrica europea, Más integrada, más eficiente y mucho más capaz de trasladar grandes cantidades de energía renovable entre países sin depender exclusivamente de las líneas terrestres tradicionales. Para la provincia de Castellón, convertirse en un nodo de esta red no solo supone un hito tecnológico y energético, sino también la oportunidad de posicionarse como un eje estratégico dentro de la transformación del sistema eléctrico europeo del siglo XXI.