Imagen tomada este viernes durante la presentación de la muestra

Imagen tomada este viernes durante la presentación de la muestraEl Debate

El Centre del Carme pone en valor la obra de 60 artistas afectados por la dana en una exposición que reflexiona sobre el territorio

La exposición muestra obras rescatadas de la riada junto a piezas de nueva creación que reflexionan sobre la naturaleza, la memoria y lo efímero

El Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) presenta la exposición ‘Genealogías del territorio’, una muestra compuesta por la obra de 60 artistas que vieron afectados sus estudios por la riada de octubre de 2024 y que pone en valor sus creaciones en una reflexión en torno al territorio, visibilizando la riqueza artística del tejido cultural valenciano.

La secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, ha presentado la muestra, que se podrá ver en la Sala Ferreres del CCCC hasta el 1 de julio, acompañada por el director-gerente del Consorci de Museus, Nicolás Bugeda, el comisario, Álex Villar y algunos de los artistas representados en la exposición.

Alonso ha destacado que ‘Genealogías del territorio’ ofrece «una reflexión sobre nuestra relación con el territorio entendido este como entorno ambiental pero también como ecosistema cultural» y ha añadido que la dana «hizo aflorar un tejido artístico situado en las zonas afectadas por la riada y que fueron atendidos por el CCCC en el marco del proyecto ‘La huella de la dana en la práctica artística’».

Según la secretaria autonómica, ’La huella de la dana’ fue una exposición testimonial que recogió las voces de 43 artistas afectados. «Con ‘Genealogías del territorio’, esa reflexión llega en forma de obra de arte, pasamos del testimonio a la creatividad con una muestra a la que se han sumado otros 17 artistas más», ha explicado.

Para el director-gerente del Consorci de Museus, Nicolás Bugeda, «‘Genealogías del territorio’ constituye un paso más en el Plan de asistencia de artistas afectados que el Consorci de Museus inició en el año 2024».

Imagen de la exposición

Imagen de la exposiciónEl Debate

En total, ‘Genealogías del territorio’ muestra 60 instalaciones que tienen como nexo en común un territorio y que reflexionan sobre la naturaleza, la memoria y lo efímero a través de arte textil, pintura, fotografía, cerámica, collage, dibujo, vídeo, tecnología o arte mural.

La exposición reúne obras que se salvaron de la riada y que hoy todavía presentan la huella del agua, otras que han sido restauradas, así como piezas post-dana algunas realizadas exprofeso para la muestra que ofrecen una reflexión sobre lo acontecido desde el punto de vista del arte.

«Más allá de la dana, esta exposición es una panorámica de la diversidad de lenguajes artísticos de nuestra contemporaneidad, y constituye un ejemplo de la excelencia artística que existe en nuestro territorio», ha añadido Alonso.

Por su parte, el comisario de la exposición, Álex Villar, ha señalado que la sede del Consorci de Museus, el Centre del Carme, «fue refugio de muchas de estas obras, por ello es el lugar natural en el que debía estar la exposición».

Villar ha explicado que «las prácticas aquí convocadas despliegan una pluralidad de lenguajes que exploran el arte como forma de conocimiento: desde el arte textil al paisaje, de la pintura a la instalación, de lo objetual a lo conceptual, de lo procesual a lo inmersivo».

El título ‘Genealogías del territorio’ hace referencia a la diversidad de generaciones de artistas que reúne, desde José Sanleón o Esteve Adam hasta Alba Bueno hay un recorrido generacional que comparten el territorio. Un territorio específico donde de nuevo la memoria aparece como idea fundamental.

‘Genealogias del territorio’ se articula como un recorrido que atraviesa un paisaje en transformación. La exposición plantea un itinerario emocional y físico que nos lleva desde las profundidades de la tierra, el mar, los elementos y la naturaleza que a veces se revela y se convierte en pesadilla, hasta conceptos más poéticos o estéticos, pasando por el paisaje, la naturaleza domesticada y finalmente la esperanza, la belleza como forma de sanación.

La muestra se estructura en cinco áreas. El recorrido se inicia en el ámbito de lo sensible y lo onírico. ‘Tierra y sueño’ reúne las obras de Lucía Hervás Asins, David Sánchez, Luis Cebaqueva, Hugo Martínez-Tormo, Juan Carlos Forner, Mari Carmen Martínez, José Galarzo, Claudia Mascarell, Inma Coll, Maria Tinaut, Pilar Bressó, Ángeles Ciscar Ponce y Alicia Monteagudo.

En ‘Sedimentos de la memoria’, el barro, el residuo y el fragmento se convierten en materia de memoria y reconstrucción con las obras de Lluïsa Penella, Pedro Mecinas, Alexandra Knie, Juan Olivares, Cristina Guzmán Traver, Miriam del Saz, Juan Luis Tortosa Vergara, Lluci Juan, Manuel Moreno, Antonio Barroso, Ximo Real, Carlos Sebastiá, Marisa Tresco, Marc Martínez Martí, Elías Taño, Antoni Roig y Alba Bueno.

En el ‘Paisaje: una forma de habitar’ se reúnen las piezas de La Grúa Estudio (Cristina Durán y Miguel Ángel Giner), Ramón Martínez Buades, José Luis Cremades, Alberto Beltrán, Rubén Tortosa Cuesta, Alex Marco, Enrico Della Torre, María Martín Gallego, Manuel Blázquez, Luis Manuel Caballero, Antonio González, Rossi Aguilar, Silvia Castell y Josep Esteve Adam.

‘La belleza que aún podemos soportar’ se observa en el retrato simbólico de JARR (Juan Antonio Rodríguez Roca), las obras de Lluís Masiá Perales, Ricardo Cases, NAPOL (Juan José Ortiz Zahonero), Eduardo Nave, Guerrero Ferrer, Emanuel Gravina, Gemma Alpuente, Vicente Gómez, Rebeca Plana o Maria Esteve Trull.

El itinerario concluye con ‘La luz y el silencio’, un espacio de apertura y trascendencia con las instalaciones de Monique Bastiaans, Josep Sanleón, Juan Carlos Nadal, Raquel Garín y Nelo Vinuesa.

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