Furgón del Instituto de Medicina Legal frente al Cuartel de la Guardia Civil de Dolores (Alicante)
El crimen de Dolores: las autopsias confirman que el guardia civil mató a su mujer y a su hijo antes de suicidarse
La investigación judicial apunta a que el agente disparó mortalmente contra Marisol y Alberto en distintas habitaciones de la vivienda familiar antes de quitarse la vida
Las autopsias practicadas a los tres cadáveres hallados el pasado sábado en el cuartel de la Guardia Civil de Dolores (Alicante) han confirmado la principal línea de investigación: el agente de 55 años mató presuntamente a disparos a su mujer, Marisol, de 51 años, y al hijo de ambos, Alberto, de 24, antes de quitarse la vida. El caso, que desde el primer momento se investigó como un posible crimen de violencia de género, ha provocado una profunda conmoción en esta localidad de la Vega Baja, donde la familia residía desde hace casi tres décadas.
Fuentes conocedoras de la investigación han explicado que el examen forense realizado este lunes en el Instituto de Medicina Legal de Alicante concluye que el guardia civil disparó mortalmente contra su mujer y su hijo en dos habitaciones distintas de la vivienda oficial que ocupaban dentro del cuartel. Posteriormente, el agente se suicidó de un disparo en la cabeza en otra estancia del inmueble.
La investigación judicial sigue abierta y el caso está siendo instruido por el Juzgado de Guardia número 3 de Orihuela, aunque se prevé que en los próximos días pueda inhibirse en favor de otro órgano especializado en violencia sobre la mujer, dada la naturaleza de los hechos.
El crimen ha sacudido especialmente a Dolores, una localidad de unos 8.500 habitantes situada en plena huerta de la Vega Baja, donde la familia era ampliamente conocida. Marisol trabajaba como conductora de autobús escolar y mantenía una estrecha relación con numerosas familias del municipio. Tanto ella como su hijo Alberto fueron recordados estos días por vecinos y allegados como personas cercanas y queridas.
Un municipio consternado
Desde que se conoció el suceso, el ambiente en Dolores ha estado marcado por el silencio, la incredulidad y el dolor. Banderas a media asta y vecinos agrupados en pequeños corrillos reflejan el impacto que ha causado una tragedia difícil de asimilar en una localidad acostumbrada a la tranquilidad.
El Ayuntamiento decretó tres días de luto oficial y suspendió todos los actos festivos previstos durante el fin de semana. Además, centenares de vecinos participaron el sábado en un minuto de silencio convocado a las puertas del Consistorio, presidido por la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé; el alcalde de Dolores, Joaquín Hernández; y responsables de la Guardia Civil y de la Subdelegación del Gobierno en Alicante.
Durante esos actos de duelo, el alcalde reconoció que la población se encontraba «estupefacta» y «en shock» ante unos hechos que nadie lograba comprender. La familia llevaba residiendo en Dolores desde 1996 y había establecido fuertes vínculos personales y sociales en el municipio.
La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género todavía debe confirmar oficialmente el caso como asesinato machista. De producirse esa confirmación, Marisol se convertiría en la víctima mortal número 20 por violencia de género en España en lo que va de año y la número 1.361 desde que comenzaron a elaborarse estadísticas oficiales en 2003.
La investigación también ha confirmado que no existían denuncias previas ni antecedentes en el sistema VioGén relacionados con la pareja, un dato que ha aumentado aún más la sorpresa y la conmoción entre quienes conocían a la familia en el municipio alicantino.