Imagen de archivo de un agente de la Policía Nacional
Condenado un policía nacional en Valencia por simular el robo de su moto y estafar al seguro más de 13.000 euros
El agente se enfrenta a dos multas y una inhabilitación especial para empleo o cargo público durante 13 meses
Un agente de la Policía Nacional destinado en Torrent ha sido condenado a dos años y un mes de prisión por la Audiencia Provincial de Valencia tras simular el robo de su propia motocicleta para cobrar un seguro de más de 13.200 euros.
La sentencia de la Sección Primera, que ya es firme tras un acuerdo de conformidad en el que el funcionario reconoció haber cometido los delitos de estafa y falsedad documental, le impone además dos multas y una inhabilitación especial para empleo o cargo público durante 13 meses.
La trama fraudulenta comenzó a mediados de enero de 2024, cuando el policía aprovechó su posición y sus conocimientos profesionales para redactar un documento oficial de denuncia completamente ficticio. En dicho texto relataba el supuesto robo de su motocicleta, firmando la diligencia en la doble condición de instructor del procedimiento y de víctima denunciante.
Con el objetivo de eludir el control de sus superiores, optó por no registrar la denuncia en el sistema informático corporativo de la Policía Nacional y la envió directamente a su compañía de seguros. La maniobra surtió efecto inicialmente, ya que un par de meses después la aseguradora le transfirió una indemnización superior a los 13.200 euros, ignorando que el vehículo jamás había desaparecido y que el propio agente continuaba utilizándolo para sus desplazamientos habituales.
El plan delictivo comenzó a desmoronarse pocos días después de recibir el dinero, cuando su superior directo le ordenó formalizar de una vez el atestado y volcar los datos en las aplicaciones oficiales para dar curso legal a la investigación del robo. Ante el riesgo inminente de ser descubierto, el acusado decidió ocultar la motocicleta en la propiedad rústica de un amigo, donde permaneció escondida durante meses hasta que una investigación de sus propios compañeros de cuerpo permitió localizar e intervenir el vehículo en verano de ese mismo año.
Antes de que se celebrara la vista oral en el tribunal, el acusado devolvió de forma íntegra a la compañía aseguradora los más de 13.000 euros percibidos junto con los costes derivados del proceso legal, una rectificación que los magistrados han computado como una circunstancia atenuante muy cualificada de reparación del daño.
Debido a este reintegro, a la carencia de antecedentes penales y a la conformidad alcanzada, el tribunal ha concedido la suspensión de la pena de cárcel por un periodo de dos años, por lo que el agente no ingresará en prisión siempre y cuando no vuelva a cometer ningún hecho delictivo durante este plazo de seguridad marcado por la firmeza de la sentencia.