Venus hallada en la playa de la Almadraba de Alicante

Venus hallada en la playa de La Almadraba de AlicanteAyuntamiento de Alicante

«El hallazgo arqueológico más importante de nuestra historia»: Alicante desentierra una Venus romana en la playa de La Almadraba

La cabeza escultórica de mármol, calificada de «milagro» por los técnicos debido a su impecable estado de conservación, cambiará el mapa patrimonial local y se convertirá en el nuevo gran icono de la ciudad

Las obras de regeneración de la playa de La Almadraba estaban a punto de concluir en su última fase cuando el subsuelo alicantino desveló un secreto enterrado durante casi dos milenios. Lo que comenzó como una intervención de acondicionamiento urbanístico y paisajístico ha culminado en el hito arqueológico más relevante registrado hasta la fecha en el municipio: el descubrimiento de una cabeza escultórica de época romana que representa a la diosa Venus. El hallazgo redefine el pasado local, pero también se posiciona como un descubrimiento de gran trascendencia a nivel nacional.

La expectación se hizo evidente en el Salón Azul del Ayuntamiento de Alicante, donde el alcalde, Luis Barcala, desveló este miércoles la pieza protegida en una vitrina ante una nutrida representación institucional, académica y cultural. Durante el acto, Barcala elevó la presentación a «un día absolutamente histórico» y afirmó con rotundidad que «la Venus de Alicante es un hallazgo excepcional que se va a convertir en uno de los símbolos de nuestra ciudad».

La calidad artística y el excelente estado de conservación de la pieza sitúan el descubrimiento a un nivel de excelencia tal que, según los responsables de Patrimonio, sería merecedora de quedar expuesta en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.

Los análisis preliminares de la pieza arrojan datos que evidencian su singularidad técnica y el alto estatus de sus antiguos poseedores. Con un peso de 14 kilogramos y unas dimensiones de 22,22 centímetros de alto por 19,78 de ancho, la cabeza muestra unos rasgos fisonómicos de clara influencia helenística. Está tallada en mármol blanco de gran calidad, cuyo origen se sospecha que podría ser italiano, concretamente de Carrara. Por su tipología y la disposición del cabello, los expertos la datan en el periodo altoimperial romano, específicamente entre los siglos I y II después de Cristo, con una mayor inclinación de los técnicos hacia el siglo I.

Un tesoro oculto en una villa marítima de lujo

El relato de la aparición de la Venus tiene tintes de fortuna histórica. La cabeza emergió hace menos de un mes en el límite del último cuadrante de la exploración arqueológica efectuada por la firma Arpa Patrimonio bajo supervisión municipal. Los sondeos en este sector del litoral comenzaron en 2024, tras detectarse hace más de un año los primeros indicios de una antigua villa marítima romana ubicada a apenas 200 metros del área de influencia de la emblemática ciudad de Lucentum.

La Venus en el Salón Azul del Ayuntamiento de Alicante

La Venus en el Salón Azul del Ayuntamiento de AlicanteErnesto Caparrós/Ayuntamiento de Alicante

Hasta el momento del hallazgo de la escultura, las excavaciones -que abarcan una superficie de mil metros cuadrados- ya habían sacado a la luz importantes estructuras arquitectónicas, muros, restos de calzada y materiales diversos que abarcan desde el siglo III a. C. hasta el V d. C., tales como ánforas, monedas, tinajas y cerámica de lujo. De hecho, la pieza icónica del yacimiento iba a ser una lucerna (lámpara de aceite) de época altoimperial decorada con el relieve de un gladiador provisto de escudo y espada. Sin embargo, la aparición sorpresiva de la Venus en un terraplenado al cierre de la intervención ha acaparado por completo el protagonismo arqueológico.

Para los directores de la excavación, Eduardo López y José Ramón Ortega, este descubrimiento representa un acontecimiento único. Ortega, con casi cuatro décadas de trayectoria en la arqueología española, reconoció que nunca habían encontrado algo así en su carrera, destacando el valor del conjunto monumental que ahora se revela y que pondrá en valor el pasado romano de la zona.

El enigma de la peana

Una vez recuperada y sometida a una limpieza inicial, la prioridad municipal se centra en la investigación científica rigurosa. El primer edil advirtió que «una pieza semejante no se cataloga en tres días ni en una semana», por lo que actualmente se trabaja en la elaboración de la memoria científica de todo lo hallado, un proceso que podría quedar concluido en dos meses. Asimismo, el Ayuntamiento encomendará un segundo estudio específico a un especialista de máximo nivel en escultura romana para resolver los interrogantes que aún rodean a la pieza.

Entre las incógnitas principales figura determinar si la cabeza formaba parte de una escultura de cuerpo completo o si fue concebida de forma aislada para reposar sobre una peana, hipótesis hacia la que apuntan los primeros indicios. Por el momento, el jefe del área municipal de Patrimonio Integral, José Manuel Pérez Burgos, ha confirmado un detalle técnico de gran relevancia: el cuello de la Venus no presenta el perno o hueco habitual que se utilizaba en la época para intercambiar cabezas de diferentes divinidades o dignatarios sobre un mismo torso, lo que refuerza la exclusividad de su factura.

Los arqueólogos barajan dos teorías sobre su procedencia original: que perteneciera al núcleo urbano de Lucentum o que presidiera la domus o zona noble de la opulenta villa marítima extramuros adyacente, un espacio costero residencial dotado de termas y pinturas de familias pudientes.

El futuro museístico de la pieza

La hoja de ruta para la socialización del hallazgo contempla tanto la preservación de la pieza original como la apertura del yacimiento a la ciudadanía. Las obras de reurbanización y regeneración paisajística de la playa de La Almadraba están prácticamente finalizadas y, siguiendo las directrices de la Conselleria de Cultura, el entorno contará con un área musealizada visitable que se prevé inaugurar en cuestión de semanas. Además, se ha delimitado una zona de reserva arqueológica en el entorno para poder abordar próximas fases de estudio ante posibles hallazgos adicionales.

Respecto a la exhibición de la escultura original, su destino final exacto permanece por concretar, ya que la potestad legal sobre el depósito de los materiales corresponde a la Conselleria de Cultura. Aunque expertos del sector sugieren el Museo de la Ciudad de Alicante (MUSA), ubicado en el Castillo de Santa Bárbara, las autoridades locales han asegurado de momento que se custodiará en un museo alicantino una vez concluyan los estudios.

Para agilizar su contacto con el público y garantizar las condiciones óptimas de conservación del original, el Consistorio encargará réplicas exactas de la Venus de forma inmediata. «Pasa a ser imagen de Alicante, icono de Alicante», zanjó Barcala, prometiendo que la Administración local estará a la altura del descubrimiento para que todos los ciudadanos compartan el orgullo de este legado histórico.

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