Imagen de Sergio Bernardo, Paco Valls, Christian Jardel, Anabel Navas, José Manuel Manglano, Toni y Olga Sarrión y Alicia Voravins
Mi Cub acoge la presentación de mestizaje blanco 25 y pelaroques bobal 24
José Manuel Manglano puso sus quesos artesanos para el maridaje perfecto
Toni y Olga Sarrión de bodegas Mustiguillo presentaron en Mi Cub juntos dos añadas: Mestizaje Blanco 2025 y Pelaroques Bobal 2024. Dos generaciones compartiendo un mismo proyecto, pero con miradas distintas, lo que confesaron, les está ayudando mucho para crecer. Mi Cub recibió así dos vinos especiales que incluye a partir de ahora en su carta, que se podrán catar por copas y que se unirán a los mejores vinos de la Comunidad Valenciana que ya tienen en su carta. José Manuel Manglano y sus quesos artesanos pusieron el maridaje.
Cada añada es diferente. La añada de 2023 fue una añada cálida, la del año 24, gracias a las precipitaciones, resultó ser una añada más fresca, con más equilibrio y redondez y con mejor acidez y menos grado alcohólico. La nueva añada de 2025 ha sido amable y equilibrada. «Tuvimos un invierno favorable, sin grandes extremos, una primavera suave y con buenas lluvias y un verano cálido que, con algunas precipitaciones al final, nos ayudó a que la uva terminara de madurar bien». Así lo explicó Olga Sarrión que poco a poco está tomando el testigo a su padre, un gran maestro.
En la presentación se mostraron dos vinos de Mustiguillo que hablan de momentos diferentes del proyecto. Por un lado, Mestizaje Blanco 2025, de Finca Calvestra. «Para nosotros habla de esa forma de entender el viñedo desde el respeto y la paciencia», explicó Toni Sarrión que añadió: «Es fresco, aromático, equilibrado y con esa acidez viva que le da su origen de montaña». Por otro lado, presentaron Pelaroques Bobal 2024, que llega por primera vez a Mi Cub y que representa una mirada más joven, más directa y algo más disruptiva de la bobal dentro de la bodega. Una mirada que se acerca más a Olga Sarrión.
Manglano, por su parte, ofreció quesos artesanos de productores pequeños que cuidan y miman todo el proceso: De un pueblo de Suecia, con la corteza lavada con salmuera, la leche cruda Wrångebäck y fue madurado en una antigua fábrica de destilados. De Italia, de las leches que sobraban de los quesos clásicos y se llama “Salva Cremasco". En Lugo, hay un lugar donde cuidan los pastos y cuya leche recién ordeñada va directamente a la cuba donde se fermenta solo con cuajo, sin fermentos. También un norteamericano, la proteína cristaliza y genera una textura cremosa y crujiente. Y ya de España, de leche cruda, oveja y corteza frotada para sacar la bacteria específica que le da ese sabor diferente o el queso que consiguió el primer premio al mejor queso de leche de oveja de pasta blanda de cuajo natural.
La Bodega Mustiguillo, a 900 metros de altura en Finca Calvestra en Requena, con viñedos propios en vaso y espaldera en secano estricto de labranza y sobre suelo calizo con textura limo arenosa, evoluciona todos los años. Por eso resulta tan interesante la cata en la que Sarrión desvela los cambios entre la añada antigua y la nueva. Año a año Mestizaje Blanco cambia progresivamente el blend con la disminución del viognier y el aumento del macabeo, y aunque las condiciones climáticas suelen ser muy similares, puede suceder que el resultado, como fue en la añada de 2024, sea un poco más diferente.
Mestizaje es ya un clásico de Mustiguillo que no deja de sorprender con cada añada, aunque intentan vendimiar antes para mantener la frescura, siendo su blend, como en añadas anteriores de las variedades Merseguera, Malvasía, Viognié y Xarel.lo para conseguir un vino de color amarillo pajizo, límpido y brillante, con gran intensidad aromática y en el que predominan las frutas de hueso. Aun así, juegan con las cantidades y cada año reducen la cantidad de Xarel.lo y es que, según explicaron, la van rebajando en el cupaje cada año porque el Viognié es más alcohólico. Según Sarrión «todo el mundo piensa que es una fórmula, pero no es así, es un vino que cada año interpretamos y tratamos de plasmar en botella una mejoría, además de irnos aclimatando al cambio climático para conseguir un vino cada día más fresco y mejor». Mestizaje nace con un sentido urbano, dinámico y muy sociable. Para Olga Sarrión su perfil es «voluptuoso y aromático, es un vino vertical, más mineral y encuentra la frescura y plasma claramente su carácter mediterráneo». Pelaroques Bobal 2024, por su parte, muestra otra cara de la bobal: más fresca, ágil y desenfadada, sin perder profundidad ni identidad. Es una forma diferente de acercarse a una variedad que forma parte esencial de la historia de Mustiguillo, pero desde un lenguaje más libre, joven y contemporáneo.