Imagen tomada en la Playa de Poniente de BenidormEP

Un turista inglés intenta ahogar a una mujer y enterrar en la arena a un niño en una playa de Benidorm

El detenido forcejeó con los agentes de la Policía Local e intentó suicidarse en los calabozos

Sin mediar palabra. Porque sí. Así actuó el pasado 2 de junio un turista británico en Benidorm cuando trató de ahogar en la playa a una mujer y, seguidamente, agredir a un niño enterrando su cara en la arena mientras ambos disfrutaban de un día de lo más normal en la costa alicantina. El detenido es un hombre de 44 años que ya ha pasado a disposición judicial.

Por su parte, la víctima es una noruega de 34 años, a quien, en presencia de su novio, le cogió del cuello y le sumergió la cabeza en el mar. Lejos de ser una broma de mal gusto, persistió en su actitud hasta que la mujer pudo zafarse tras un forcejeo con su agresor.

Cuando el varón llegó a la orilla con cierta prisa, en su trayecto se cruzó con un niño de cinco años, que era hijo de una pareja de españoles. Al igual que con la noruega, con el menor fue del todo agresivo, dado que también le cogió del cuello y le hundió la cabeza contra la arena con intención de asfixiarle. Le salvó que otros veraneantes que estaban en la zona, entre los que estaba un socorrista, quien logró reducirle.

Intento de suicidio

Mientras tanto, la gente que presenciaba los sucesos llamó a la Policía Local de Benidorm, que desplazó a agentes de manera instantánea y éstos procedieron a la detención del británico, que continuaba reducido e inmovilizado.

No se tranquilizó ni por esas. De hecho, según informa Levante-EMV, el retenido siguió «pataleando» en el coche patrulla y «revolviéndose» en el vehículo. No solo eso, sino que, ya en los calabozos, no se tranquilizó, llegando a utilizar la manta que los policías le entregan a cada detenido para atarla a uno de los barrotes de la celda e intentar suicidarse.

Sin embargo, los agentes se percataron de ello y pudieron evitar un fatal desenlace, por lo que decidieron esposarle en aras de que volviera a lesionarse con resultado de muerte. Del mismo modo, las autoridades optaron por derivarle al Hospital de Villajoyosa, siempre bajo presencia y vigilancia policial, para establecer un diagnóstico y conocer si había consumido algún tipo de droga.