Imagen de archivo del ministro de Transportes, Óscar Puente, en el SenadoEuropa Press

Alicante y Elche se unen para ponerle deberes a Óscar Puente ante el olvido inversor del Gobierno

Ambos ayuntamientos coordinan sus planes urbanísticos para exigir el tercer carril de la A-70 y una línea de transporte de alta capacidad frente al déficit crónico de financiación estatal

Un vuelco estratégico de gran calado institucional está redibujando el equilibrio de fuerzas económicas en el arco mediterráneo. Los ayuntamientos de Alicante y Elche han consolidado una alianza política y técnica sin precedentes para exigir de forma conjunta al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, la ejecución de infraestructuras vitales que acumulan años de retraso.

A esta ofensiva reivindicativa se ha sumado un histórico acuerdo para el desarrollo de un gran eje estratégico de actividad económica en el entorno de la carretera A-79. Se trata de una respuesta conjunta con la que ambas urbes pretenden hacer valer su peso demográfico y productivo frente a la asfixia financiera que sufre el territorio.

Esta firme postura bilateral nace en un escenario de prolongado déficit presupuestario. La provincia de Alicante se mantiene desde hace años como el territorio con menor inversión por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. Al no haberse presentado ni aprobado unas nuevas cuentas del Estado para los ejercicios de 2024, 2025 ni 2026, el Ejecutivo se ve obligado por ley a prorrogar sistemáticamente las cifras correspondientes al año 2023.

Esta parálisis presupuestaria e institucional condena a Alicante a encadenar su quinto año consecutivo a la cola de la inversión pública estatal, un agravio comparativo crónico que ha terminado por empujar a ambos municipios a coordinar sus estrategias.

A pesar de que el área funcional de Alicante-Elche constituye uno de los núcleos metropolitanos más potentes del país, con más de 800.000 habitantes y un Producto Interior Bruto (PIB) de 21.000 millones de euros -lo que representa la mitad de la riqueza de toda la provincia-, ambas ciudades han vivido tradicionalmente a espaldas una de la otra, marcadas en ocasiones por el recelo mutuo.

Sin embargo, la coincidencia del mismo color político en las principales alcaldías de la provincia, bajo la gestión del Partido Popular, ha facilitado de forma decisiva este acercamiento. Los contactos iniciales de carácter simbólico, como la primera maratón conjunta Elche-Alicante, han dado paso a una ambiciosa agenda técnica comandada por el concejal de Urbanismo de Alicante, Antonio Peral, y el vicealcalde y concejal de Estrategia Municipal de Elche, Francisco José Soler.

Reclamaciones urgentes al Ministerio

Del encuentro técnico mantenido por ambos representantes han emanado dos exigencias prioritarias e inaplazables para el Gobierno central. La principal reclamación se centra en la ampliación del tramo interurbano de la autovía de circunvalación A-70 a tres carriles. El fin, según exponen ambas administraciones locales en sus respectivos comunicados oficiales, es el de unir «puntos estratégicos» de ambas ciudades y favorecer de forma definitiva la movilidad entre ambos municipios.

Los alcaldes de Alicante y Elche, Luis Barcala y Pablo Ruz, respectivamente, en el Consistorio ilicitano el pasado mes de noviembreAyuntamiento de Alicante

Paralelamente, la segunda gran demanda fijada en la hoja de ruta dirigida al ministerio de Óscar Puente es «la creación de una línea de transporte público de alta capacidad que conecte ambos municipios y enlace dotaciones de movilidad, económicas y de formación estratégicas». Este nuevo eje de conexión masiva tiene como meta comunicar con fluidez hitos neurálgicos como la futura Estación Intermodal de Alicante, la Estación de Elche, el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández, las áreas industriales, el recinto fira Alacant, la Universidad de Alicante (UA) y la Universidad Miguel Hernández (UMH).

Corredor industrial para la innovación

Más allá de las exigencias en materia de transportes al Ejecutivo central, la alianza metropolitana ha dado un paso sustancial en su soberanía económica con un acuerdo estratégico que permitirá el desarrollo conjunto de un eje de actividad económica en el entorno de la A-79. Este corredor de escala supramunicipal está concebido para actuar como un ámbito de oportunidad destinado a la localización de actividades de alto valor añadido y carácter singular que requieran de grandes espacios para implantarse.

El nuevo sistema productivo pretende aprovechar la enorme ventana de oportunidad que brindará la futura variante de Torrellano, una infraestructura que garantizará la conectividad de todo este entorno a escala provincial, autonómica y nacional. Sobre el plano, el diseño de este eje contempla la implantación de actividades estrechamente vinculadas a la innovación, la economía verde y las tecnologías avanzadas, complementadas con usos productivos, logísticos o terciarios de carácter netamente estratégico.

Integración urbanística

Para dotar de plena seguridad jurídica a este plan de choque metropolitano, ambos consistorios se han comprometido a trasladar estos acuerdos de forma inmediata a sus respectivas herramientas de ordenación urbana. El Ayuntamiento de Alicante plasmará este diseño tanto en su Plan de Movilidad Urbana como en el borrador del Plan General Estructural (PGE) -el cual ya contemplaba un eje económico estratégico en ese entorno y ahora se complementará con terrenos del municipio vecino-. Por su parte, el Ayuntamiento de Elche trasladará de igual modo las directrices a su propio planeamiento para elevar la propuesta de forma conjunta ante la Generalitat Valenciana.

Los concejales de Urbanismo del Ayuntamiento de Alicante y Elche reunidos con sus equiposAyuntamiento de Alicante

La sintonía entre ambas corporaciones queda reflejada en la valoración de sus responsables de Urbanismo. Antonio Peral ha destacado la trascendencia del momento afirmando que «La relación entre Alicante y Elche y el trabajo colaborativo para desarrollar estrategias conjuntas en cuanto a movilidad, desarrollo económico, dotaciones y formación superior pasan por su mejor momento y ambos consistorios estamos decididos a potenciar el área funcional Alicante-Elche como motor social, económico y cultural del entorno metropolitano», al tiempo que añadía que «el desarrollo de una movilidad sostenible y eficiente entre ambos municipios es fundamental para el éxito de estas estrategias».

Respecto al pacto del nuevo suelo industrial, Peral ha resaltado que «este acuerdo supone, de facto, situar sobre el terreno el área de desarrollo Alicante-Elche en la que llevamos trabajando de forma conjunta unos años, habilitando un amplio espacio entre ambos municipios para posibilitar el impulso de actividades estratégicas de carácter supramunicipal y que beneficiarán a las dos ciudades y a todo el entorno metropolitano».

Por su parte, el representante ilicitano, Francisco José Soler, ha incidido en que «Alicante y Elche forman el principal eje económico, universitario y empresarial de la provincia y necesitan infraestructuras acordes a su realidad actual», apuntando que «esta conexión de alta capacidad permitirá avanzar hacia una movilidad más eficiente, sostenible y competitiva, facilitando los desplazamientos diarios de miles de personas».

Sobre el nuevo espacio productivo de la A-79, Soler ha señalado que «Alicante y Elche vuelven a demostrar que la colaboración entre administraciones es el mejor camino para impulsar proyectos transformadores. Este eje económico junto a la A-79 abre una oportunidad histórica para atraer empresas innovadoras, generar riqueza y fortalecer el liderazgo de nuestras ciudades en la provincia y en la Comunidad Valenciana». Con los deberes puestos sobre la mesa, la pelota queda ahora en el tejado del Ministerio de Transportes.