Diseño con las imágenes de Mónica Oltra, Gabriel Rufián y Joan Baldoví
La alianza de Mónica Oltra con Rufián abre las primeras grietas en Compromís
La candidata a la alcaldía de Valencia sigue su hoja de ruta mientras Baldoví marca distancias y se borra del acto que la nacionalista y Rufián compartirán el próximo 19 de junio
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Compromís exprime el relato ante los valencianos de que es una coalición sólida y con una única hoja de ruta, independientemente de las tres 'patas' que la conforman, es decir, Més, Iniciativa del Poble Valencià y Els Verds, por orden decreciente de importancia. Sin embargo, la realidad evidencia que de ese discurso idealista poco o nada se sostiene. No son pocos los focos de controversia entre los nacionalistas: de la confección de las distinta listas electorales hasta el modelo de partido, pasando por los siempre difíciles equilibrios internos en sus múltiples aristas.
El último ejemplo de polémica es el relativo a una hipotética confluencia de formaciones a la izquierda del PSOE y así tratar de evitar la llegada al Gobierno central de la suma del Partido Popular y Vox. En este sentido, Joan Baldoví y Mónica Oltra chocan frontalmente. El primero opta por mantener las siglas y no diluirse mientras que la segunda apuesta claramente por lo contario.
La exvicepresidenta primera de la Generalitat, convencida de que su candidatura al Ayuntamiento de Valencia le ha devuelto influencia orgánica, compartirá acto con el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián. Lo hará el próximo 19 de junio en el Parque de Cabecera de Valencia. Pero no contará con la presencia de Baldoví.
«Agenda ocupada»
Se ha borrado. No asistirá. La vuelta a la vida institucional de Oltra nunca ha sido plato de buen gusto para el portavoz catalanista en las Cortes regionales. Desde que anunció sus intenciones, el líder de Compromís se ha puesto completamente de perfil. Sí pero no y, al mismo tiempo, no pero sí. El motivo que ha esgrimido para no acompañar a su colega es de lo más recurrente: agenda «ocupada». A un paso del no menos manido «no me consta». No será pública a tenor de que el Parlamento autonómico no tiene previsto nada ese día.
Igualmente, Baldoví sigue despejando a córner cuando se le pregunta sobre Oltra y su proyecto, más aún cuando quiere que en él sean parte activa Rufián y otros independentistas como el Bloque Nacionalista Galego (BNG) y EH Bildu. Es por eso que evita a toda costa mojarse sobre esta materia. «Los spoilers antes de la película normalmente no me gustan», señala, emplazándose a después del 19 de junio sin querer hacer valoraciones previas.
El síndico nacionalista sostiene que Compromís ha de tener y seguir su camino propio en la Comunidad Valenciana. Es más, en las elecciones europeas de 2024 y un año antes en las generales ya fue duro en la negociación con Yolanda Díaz que derivaron ambas en la coalición Compromís-Sumar con tal de evitar los perjuicios de la ley electoral si el camino que finalmente recorrieron lo hubiesen hecho por separado: «Yo lo dije bien claro. A mí me gustó el Rufián del primer acto en el que decía que, evidentemente, hay que articular mayorías en base a las fuerzas que estamos en los territorios. Eso siempre he dicho que me gustó», remarca de nuevo en su habitual posición ambivalente.
Rufián levanta ampollas en Compromís. También Irene Montero y otros personajes políticos que insisten en una unión de las fuerzas a la izquierda de la izquierda. No obstante, Baldoví hace hincapié en intentar quedar bien con unos y otros sin dar el más mínimo respaldo a ninguno. Es por eso que oirá a Oltra y Rufián «para escuchar, evidentemente, lo que nos cuentan personas con criterio que dicen cosas interesantes».
Si esa frase se cogiese de manera aislada no pasaría de ser una más de las que componen un argumentario político. Pero vista en conjunto con otras, el contexto nacionalista es más claro, dado que supone «que sí» tendrá actos electorales con la candidata, que se sentará en el banquillo de los acusados por, supuestamente, haber encubierto los abusos sexuales de su marido a una menor de 14 años tutelada por la Conselleria que ella dirigía: «En fin, claro, tendrá que haberlo», señala sin demasiada fruición.
Como si la cosa no fuera con él o si de él dependiera ni sería así, añade: «Seguro que haremos acto. Evidentemente, tendremos que hacer actos juntos, porque ella va a ser la alcaldesa de Valencia y yo aspiro a ser el presidente de la Generalitat, pues por supuesto que tendremos que hacer actos juntos», apunta con cierta desgana y resignación.