Imagen de Alejandro G. Roemmers recibiendo la insignia y la primera medalla de Agricolae Mundi
Alejandro G. Roemmers recibe el homenaje por sus acciones a favor de la infancia en la Universidad Miguel Hernández
El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos y Graduados en Ingeniería Agrícola de Alicante concede la distinción al escritor y filántropo argentino
Alejandro G. Roemmers ha recibido este martes el homenaje por sus acciones a favor de la infancia que otorga el Ilustre Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Graduados en Ingeniería Agrícola de Alicante (COITAGRA). La entidad ha reconocido la labor filantrópica del escritor y empresario argentino en un acto celebrado en Escuela Politécnica Superior de la Universidad Miguel Hernández de Orihuela (EPSO).
«Nosotros somos amigos de Miguel Hernández y de alguna forma nos ha convocado acá», ha dicho el laureado tras recibir la insignia y la primera medalla de Agricolae Mundi. Roemmers ha parafraseado al escritor durante su discurso: «Es imposible lo que decía Miguel Hernández de ‘nunca despiertes’. Realmente la vida nos despierta tarde o temprano dando golpes». No obstante, ha reconocido que en su experiencia sigue «soñando» y «creyendo en lo mejor del ser humano».
En ese sentido, se ha mostrado comprometido a seguir contribuyendo al bien con su labor filantrópica. Además de la financiación expresa de proyectos, Roemmers ha explicado que dona las ganancias de sus libros, como El Regreso del Joven Príncipe, que ha regalado a los niños presentes en el evento.
«Cuenten conmigo para seguir ayudando y yo cuento con ustedes también para que sigamos tratando de hacer que este mundo», ha expresado Roemmers, que ha puesto énfasis en la necesidad de combatir la adicción de los menores a las pantallas.
«El mundo que vivimos necesita más personas como usted con sus ojos y su corazón», ha afirmado Juan Martínez Tomé, director de EPSO: «Recordaré haber compartido un instante con un gran hombre y una gran persona».
La directora del museo Didáctico e Interactivo de Ciencias (MUDIC), Mari Carmen Perea Marcos, ha celebrado que Roemmers reciba la condecoración con la que también fue obsequiado el centro situado en el campus de Los Desamparados y que el escritor argentino ha visitado este martes. «Sentimos una emoción especial porque los premios no solo unen trayectorias también unen a quienes tienen una misma manera de entender el mundo», ha señalado.
«Su ayuda no es solo material sino profundamente humana y espiritual (…). La generosidad de Alejandro Roemmers es un canto que seguirá resonando en cada niño que aprende a leer y en cada joven que sueña con volar más alto», ha apuntado Miguel Agulló, presidente de COITAGRA, que ha entregado la medalla Agricolae Mundi al escritor.
Ética, empresa y sociedad
Roemmers también aprovechó su intervención para recordar que trató de impulsar un concepto social y de bienestar en el marco de la empresa. Su faceta empresarial también estuvo presente en la conferencia magistral ‘Ética, empresa y sociedad’ que pronunció en la Universidad Miguel Hernández en el marco de la Cátedra Iberoamericana Alejandro Roemmers de Industrias Culturales y Creativas.
«Siempre entendí que la empresa está inserta en una comunidad y que tiene que estar al servicio de la vida en general, no solo de esa comunidad», ha explicado: «Cuando hablamos de personas, hablamos de ética». «La rentabilidad es indispensable, sin sostenibilidad económica ninguna organización privada puede sobrevivir, pero la pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿Basta con los beneficios económicos? Creo sinceramente que no. El éxito de una empresa no puede calcularse exclusivamente por sus resultados financieros. Debería considerarse también la calidad humana de sus relaciones, por el bienestar que genera, por el valor que aporta a la sociedad y por el impacto positivo que deja en las comunidades donde actúa», ha reflexionado.
Roemmers también ha enfatizado la necesidad de «construir puentes más sólidos» entre la empresa y la academia. En ese sentido, ha puesto como ejemplo la fundación impulsada por su abuela, Candelaria Wolter, con el objetivo de impulsar cientos de trabajo de investigación científica.
Antes de comenzar su intervención, ha recibido el premio a la Relevancia Social que le otorgó el Consejo Social de la UMH en 2021.