Imagen del futbolista Rafa Mir a su llegada a la Ciudad de la Justicia de Valencia.

Imagen del futbolista Rafa Mir a su llegada a la Ciudad de la Justicia de Valencia.EFE

El futbolista Rafa Mir, condenado a más de 8 años de prisión por agresión sexual y lesiones a una joven en su chalet de Valencia

Los hechos tuvieron lugar tras una noche de fiesta en la capital del Turia

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a 8 años y medio de prisión al futbolista Rafa Mir por un doble delito de agresión sexual y otro de lesiones.

Así ha sido confirmado este lunes por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana especificando que la condena es de siete años por una doble agresión sexual y año y medio por otro delito de lesiones.

La Audiencia Provincial de Valencia ha dado total veracidad al relato de la víctima, una joven de 21 años que denunció una doble agresión sexual por parte del futbolista Rafa Mir en la noche del 1 de septiembre de 2024.

Según queda probado en la sentencia, el jugador forzó sexualmente de la chica sin su consentimiento, tanto en la piscina como posteriormente en el cuarto de baño, habitáculo del que pasó el pestillo quedándose encerrados en el interior durante el suceso.

1 de septiembre de 2024

Por lo tanto, la Justicia da veracidad al relato por el que la joven denunció que, ella y una amiga conocieron en una conocida discoteca de Valencia a Rafa Mir y al también jugador Pablo Jara. Al cierre del establecimiento, los cuatro decidieron continuar la fiesta en el chalet del futbolista, por aquel entonces, del Valencia CF. Ya en el vehículo de camino a la vivienda Mir se besó con la chica de 25 años, provocando la ira de la joven de 21 años. Al llegar al chalet el jugador mantuvo relaciones sexuales consentidas con la mujer con la que había flirteado en el vehículo, pero fue tras la conclusión cuando se produjeron los hechos delictivos.

La sentencia confirma que la joven de 21 años permanecía en la zona de la piscina cuando Mir salió de la habitación. Ella en el vehículo de camino a la vivienda ya le había mostrado su negación a mantener ningún tipo de encuentro sexual después del acercamiento con su amiga, pero él hizo caso omiso y la cogió «como un bebé» y se lanzaron juntos al agua.

Fue dentro de la piscina donde el jugador introdujo de forma deliberada sus dedos en la vagina de la joven, además de beso en la cara y en la boca pese al rechazo de la chica de 21 años.

La joven abandonó de forma apresurada la vivienda de Rafa Mir tras esta primera agresión sexual, olvidando pertenencias personales en su interior, por lo que llamó al timbre para reclamarlas. Fue en ese momento cuando el futbolista, al abrir la puerta, la llevo al baño, donde pasó el pestillo y volvió a forzar un encuentro sexual no consentido.

¿A prisión?

Con dicha condena, el jugador podría entrar en prisión, aunque sobre la sentencia cabe recurso y, a no ser que la Justicia estime lo contrario, el encarcelamiento no sería inminente.

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