Imagen del centro médico de Villarreal donde han sucedido los hechos

Imagen del centro médico de Villarreal donde han sucedido los hechosSindicato Médico Comunidad Valenciana

Atrapada y con pestillo: así se atrinchera una sanitaria en Villarreal ante las amenazas de un paciente

En el mismo centro otra paciente con actitud violenta llegó a causar destrozos en el mobiliario

La violencia contra los profesionales sanitarios se ha convertido en una preocupación creciente en los centros de atención continuada, donde médicos y enfermeros atienden a pacientes en situaciones de urgencia sin el mismo nivel de protección que en otros ámbitos hospitalarios.

Uno de los últimos casos denunciados ha tenido lugar en el Punto de Atención Continuada (PAC) de Cariñena, en Villarreal, donde una médica se vio obligada a encerrarse en una habitación con pestillo tras ser increpada y amenazada por una paciente.

La profesional, ante el riesgo inminente de agresión, buscó refugio hasta la llegada de las fuerzas de seguridad, según ha informado el Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana (CESM-CV), que ha hecho público el incidente como ejemplo de la situación que, aseguran, viven los sanitarios en este centro.

Este episodio no sería un hecho aislado. El sindicato ha denunciado que en las últimas semanas se han registrado varios incidentes de especial gravedad en el mismo dispositivo sanitario.

En uno de ellos, un paciente con actitud violenta llegó a causar destrozos en el mobiliario del PAC, lanzando objetos y provocando daños en las instalaciones mientras exigía la dispensación de medicación. En otro suceso reciente, una profesional fue nuevamente amenazada por un usuario, lo que volvió a poner en alerta al personal de guardia.

Desde CESM-CV califican esta situación de «inadmisible» y advierten de que la falta de medidas de seguridad adecuadas está dejando a los profesionales en una situación de indefensión que no solo compromete su integridad física y psicológica, sino que también repercute directamente en la atención que reciben los pacientes.

A juicio del sindicato, trabajar en un entorno en el que pueden producirse episodios de violencia dificulta el normal desarrollo de la actividad sanitaria y deteriora el funcionamiento del servicio.

Ante estos hechos, la organización médica ha reclamado a la Administración sanitaria la adopción inmediata de medidas que refuercen la seguridad en el PAC de Cariñena. Entre sus principales demandas se encuentra la implantación de un servicio de vigilancia presencial, la revisión de los protocolos de actuación ante situaciones de violencia y la dotación de recursos específicos que permitan prevenir y gestionar este tipo de incidentes con mayor eficacia.

El sindicato ha reiterado además su compromiso con la defensa de los derechos de los profesionales sanitarios y ha advertido de que continuará denunciando públicamente cualquier situación que suponga un riesgo para su integridad. Mientras tanto, el episodio vivido por la médica que tuvo que atrincherarse ante la amenaza de una paciente se ha convertido en el último ejemplo de una problemática que, según CESM-CV, requiere una respuesta urgente por parte de las autoridades sanitarias.

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