Imagen tomada el pasado 19 de junio durante el acto que compartieron Mónica Oltra y Gabriel Rufián en ValenciaEP

Mónica Oltra arruina los planes de Pedro Sánchez en Valencia

La capacidad de movilización de la candidata de Compromís y la integración de todos los partidos a la izquierda del PSOE hunden las expectativas electorales de Pilar Bernabé

«Encantada» porque puede ser «capaz de unir votos de la izquierda que se pierden». Así se mostró hace escasos días la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana y candidata del PSPV-PSOE a la Alcaldía de Valencia, Pilar Bernabé preguntada por la candidatura de Mónica Oltra al Ayuntamiento levantino. Fue un 11 de junio. Es decir, nada del Pleistoceno por mucho que la política maneje unos tiempos más acelerados que otros ámbitos. Se trata de un lapso en el que, pese a ser bastante corto, esa euforia se ha tornado honda preocupación.

No es para menos para los intereses de la socialista. Durante meses, Compromís en general y la propia Oltra en particular han estado sopesando la oportunidad o no del paso. Mientras deshojaban la margarita nacionalista, Bernabé aprovechaba el viento de cola que le dio erigirse en azote de Carlos Mazón por la gestión de la dana para apostar primero y cimentar después su postulación.

La estrategia iba moderadamente bien. Las encuestas no le daban opciones de alcanzar la Alcaldía, pero, al menos, sí situaban a su partido por encima de Compromís, algo que no se ha dado en las elecciones municipales de 2015, 2019 ni 2023. Aun así, y a un año vista de la cita con las urnas, no perdía la opción de conseguir a última hora la vara de mando de la capital regional.

Éxito de convocatoria

Sin embargo, el acto que el pasado viernes compartieron en Valencia Oltra y el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Gabriel Rufián, ha sido como un torpedo en la línea de flotación de la hoja de ruta de la delegada. En torno a 3.000 personas acudieron, una cifra nada desdeñable dadas las circunstancias en el que se celebró: un viernes a las 19 horas y con un calor abrasivo.

Además, según asegura la coalición catalanista, con asistentes de únicamente de la ciudad del Turia, es decir, sin haber movilizado autobuses. Tan solo por redes sociales, siempre según la versión de la formación. Todo un mensaje al PSPV-PSOE: todos estos me van a votar. Bernabé y los suyos ya estarían en clara alerta, más aun cuando los socialistas pueden caer en su propia trampa.

Imagen tomada el pasado viernes del acto en Valencia de Mónica Oltra y Gabriel RufiánEP

La capacidad de convocatoria de Compromís y de la candidata por sí misma, que sigue apostando firmemente por la unidad en una única lista de los partidos a la izquierda del PSOE, echa por tierra los planes diseñados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para recuperar para su organización el gobierno de la tercera capital de España, un hecho que no se da desde 1991, contemplando mayoría absoluta tras mayoría absoluta por parte del PP de Rita Barberá y, luego, que le superaran los nacionalistas hasta entonces casi residuales.

Otra circunstancia a tener en cuenta es la situación procesar de la exvicepresidenta de la Generalitat. Está pendiente de juicio por presuntamente haber tenido conocimiento de los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada por la Conselleria que dirigía y no haber actuado ni denunciarlos. No obstante, a tenor del éxito del mitin, es un asunto que puede movilizar todavía más al centro-derecha, pero que el electorado de izquierdas, o al menos gran parte de éste, ya lo da por amortizado y no lo tendrá en cuenta a la hora de optar por la papeleta que salvo sorpresa mayúscula encabezará Oltra.

Vuelta a la política cuatro años después

Por si no fuera poco con todo lo anterior, la vuelta a la primera línea política de la otrora líder plenipotenciaria de Compromís cuatro años después de su forzada dimisión tras resultar imputada lejos de ser vista en sus caladeros como algo caduco o extemporáneo, ha servido como revulsivo y para espolear a un espectro de voto que en 2023 sufrió una más que importante desmovilización en los comicios que en gran parte derivó en el cambio de color en el Consistorio.

También resta por comprobar cómo afectará la ristra de casos de supuesta corrupción que afectan al PSOE, al Gobierno y al sanchismo en sus diferentes tentáculos. La actitud de Bernabé ante todas y cada una de las informaciones ha sido la de cierre de filas rotundo con su jefe de filas. Da igual que el sujeto de las noticias sea José Luis Ábalos, Koldo García, José Luis Rodríguez Zapatero o tantos otros. El argumentario es el diseñado por el Palacio de La Moncloa y Ferraz. Ni una línea se ha movido, al contrario que lo hacen las encuestas, incluso la del CIS de José Félix Tezanos.

Pintan bastos para el PSOE en Valencia. Con la dana, Sánchez vio la oportunidad idónea para promocionar a la delegada del Ejecutivo en aras de tratar de romper un catastrófico balance electoral en la capital autonómica. Ese plan poco a poco se fue desmoronando. Posteriormente surgió el clavo ardiendo de Oltra, quien, paradójicamente, estaría achicharrando las expectativas de Bernabé en tiempo récord.