Diseño con imágenes de María José Catalá, Vicente Barrera, Mónica Oltra y Pilar Bernabé

Diseño con imágenes de María José Catalá, Vicente Barrera, Mónica Oltra y Pilar BernabéEl Debate

Las encuestas electorales dan la mayoría al PP y Vox en Valencia frente al binomio de Oltra y Bernabé

María José Catalá seguiría siendo alcaldesa con el apoyo de los de Santiago Abascal mientras que Compromís y el PSPV-PSOE continuarían en la oposición pese a contar con candidatas de gran peso político

Si bien el ritmo frenético de la política hace años que la convirtió en una actividad de campaña permanente, no es menos cierto que hay determinados hitos que pueden ser utilizados a modo checkpoints de cara a la meta final que son las elecciones. Uno de estos tuvo lugar este mismo miércoles, cuando se cumplieron tres años de la constitución de los ayuntamientos tras los comicios de mayo de 2023 o, lo que es lo mismo, de la llegada de la 'popular' María José Catalá a la alcaldía de Valencia.

Este hecho hace que la carrera hacia la sea ya toda una realidad, más aún cuando la propia Catalá volviera a reafirmar que se presentará a la reelección. A día de hoy, y al igual que en las últimas votaciones, le sitúan como la gran ganadora y, por ende, quien más número tendría para ostentar la vara de mando de la capital del Turia hasta 2031. Eso sí, del mismo modo, estaría lejos de conseguir la mayoría absoluta, fijada en 17 concejales.

Las últimas encuestas a las que ha tenido acceso El Debate sitúan al PP en la órbita de los catorce escaños, es decir, uno más de los que ahora tiene. Por tanto, necesitaría un pacto con Vox para mantener el poder en el Consistorio levantino. No sería nada novedoso, ya que ambas formaciones están gobernando en coalición desde finales del mismo 2023.

Barrera, el único por ratificar

Catalá repetirá como cabeza de lista 'popular', pero, salvo sorpresa más que mayúscula, los de Santiago Abascal optarán por cambiar a su candidato. Casi con toda seguridad Juan Manuel Badenas no liderará la papeleta conservadora y todo apunta, tal como ha podido saber este periódico de fuentes de total solvencia de Vox, el elegido sería Vicente Barrera, exvicepresidente primero de la Generalitat y hoy en día presidente del partido en la provincia de Valencia. Es, por ende, el único aspirante que falta por ratificar.

Si se cumplen los pronósticos, el centro-derecha sumaría una cómoda mayoría absoluta en virtud de los 18 o 19 actas que les dan los sondeos. Esto, naturalmente, tiene un claro efecto en la izquierda. No solo Compromís y el PSPV-PSOE no tendrían más remedio que estar cuatro años en la oposición, sino que un nuevo gobierno de PP y Vox echaría por tierra toda la carne en el asador que nacionalistas y socialistas ya han puesto con vistas a las elecciones del 23 de mayo de 2027.

Unos y otros acuden a la cita con las urnas con dos candidatas de gran peso político, pero que, sin embargo, no obtendrían, por distintas razones, el respaldo mayoritario de los ciudadanos de Valencia. A la izquierda del PSOE, Compromís ha apostado todo a Mónica Oltra, como Barrera antigua número dos del Consell. La decisión no ha sido todo lo fácil que la exvicepresidenta hubiera deseado. Su situación procesal, pendiente de un juicio por supuestamente haber encubierto los abusos sexuales de su exmarido a una niña de 14 años tutelada por su Conselleria ha aflorado recelos tanto en el seno de la coalición como a ojos de buena parte de la opinión pública.

El paisaje en el PSPV-PSOE no es menos sombrío. La dana del 29 de octubre de 2024 supuso un gran escaparate mediático y político para la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, que se erigió como el gran azote del entonces presidente de la Generalitat, Carlos Mazón. Tanto es así que Pedro Sánchez la aupó a secretaria de Igualdad de los socialistas a nivel federal o, lo que es lo mismo, la número cuatro de la organización.

Bernabé y su apego sin fisuras a Sánchez

Pensando en votos, Sánchez y su Ejecutiva pusieron en valor el protagonismo de la dirigente y quieren que ese 'chicle' se siga estirando, al menos, hasta que se abran los colegios electorales el cuarto domingo de mayo de 2027. Pero ninguna estrategia es infalible. El apego sin fisuras e inquebrantable de Bernabé hacia el presidente del Gobierno y todas sus políticas le están penalizado a una velocidad y con una intensidad que ni siquiera el más pesimista de la calle Ferraz podía sospechar pocos meses atrás.

Y si a todo lo anterior se le une la ristra de presuntos casos de corrupción que afectan tanto al PSOE como al Ejecutivo y que la delegada no se sale ni un átomo del argumentario diseñado por La Moncloa y el partido, defendiendo a ultranza a José Luis Rodríguez Zapatero y desvinculándose de todos y cada uno de los escándalos por muchos indicios que haya, hace que sus opciones de lograr la alcaldía de Valencia sean pocas y vayan disminuyendo conforme el calendario va pasando hojas.

Por lo tanto, el binomio Oltra-Bernabé que tanto adoran las direcciones de Compromís y el PSPV-PSOE no parece que suscite especial entusiasmo entre los vecinos de la capital autonómica. El centro-derecha estaría en clara disposición de continuar con el proyecto iniciado hace ahora tres años mientras que la izquierda, por más que lo fíe todo a las mencionadas, no sumaría.

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